« Los fundamentos estructurales del comportamiento político » : différence entre les versions
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En fonction de la définition que l’on prend des classes et du vote de classe, le résultat peut changer drastiquement. Il y a ceux qui s’appuient sur une distinction traditionnelle avec une distinction binaire et l’index d’Alford et constatent un déclin, alors que ceux qui s’appuient sur l’index de Thomson et de kappa arrivent à des conclusions différentes avec une transformation plutôt qu’un déclin. | En fonction de la définition que l’on prend des classes et du vote de classe, le résultat peut changer drastiquement. Il y a ceux qui s’appuient sur une distinction traditionnelle avec une distinction binaire et l’index d’Alford et constatent un déclin, alors que ceux qui s’appuient sur l’index de Thomson et de kappa arrivent à des conclusions différentes avec une transformation plutôt qu’un déclin. | ||
= | =Factores explicativos de la votación en clase= | ||
Es posible enumerar los factores explicativos que influirían en la votación de clase. Estos factores son más bien factores estructurales a largo plazo, pero puede haber cambios cíclicos que pueden hacer que la votación de clase varíe: | |||
* | *prosperidad económica: influiría en el voto de la clase disminuyéndolo. Esto también se llama la teoría de la modernización con el aumento de las clases medias con la pérdida de importancia entre los clivajes de clase. Este es un efecto que puede ser bastante negativo en el voto de la clase. | ||
* | *desempleo: tendería a aumentar el voto de clase vinculado a la inseguridad laboral en particular. Estas son teorías que están en línea con la idea de las teorías de modernización. | ||
* | *empleo en la industria: la disminución del sector industrial y el aumento del sector de los servicios que caracteriza a las sociedades postindustriales tenderían a hacer disminuir el voto de clase, aunque sólo fuera porque habría una disminución de la clase obrera. También habría la aparición de nuevas clases a través de la aparición de nuevos conflictos y nuevas líneas divisorias, es decir, nuevas divisiones que disminuirían el clivaje de clases y el poder explicativo del clivaje de clases. El poder explicativo de las divisiones en general, es decir, el papel de los clivajes en la explicación del comportamiento político, no debe | ||
* | *confundirse con el papel y el poder explicativo del clivaje de clases.tamaño de la clase obrera: hay una disminución del tamaño de la clase obrera que llevaría a una disminución de la votación de la clase. | ||
* | *densidad de la unión: el voto de la clase aumenta con la densidad de la unión pero hay cierta ambigüedad en esta relación. No siempre hay un consenso en las ciencias sociales. Esta ambigüedad está vinculada al hecho de que puede haber una fuerte sindicalización de los trabajadores no manuales, lo que implica que los trabajadores no manuales van a trabajar para la izquierda y, al hacerlo, disminuyen el papel o la tradicional oposición izquierda-derecha y, por tanto, el papel del clivaje de clases en la explicación del voto. | ||
* | *desigualdad de ingresos: las diferencias de ingresos están relacionadas con el nivel de vida de las diferentes clases sociales. Las grandes diferencias de ingresos predicen una gran importancia en la votación de clase. | ||
* | *fragmentación religiosa y tamaño del grupo secular: este es uno de los factores tradicionalmente estudiados en la política comparativa, a saber, la importancia de la división religiosa, que es una de las cuatro divisiones tradicionales de Rokkan. Muchos estudios muestran que si este clivaje es importante, disminuye el papel de la clase social porque los trabajadores que potencialmente podrían registrarse en una clase de izquierda-derecha votan, los que son creyentes se registran en un clivaje religiosa. El clivaje de clase y la división religiosa se estudian como los dos principales clivajes que compiten en el estudio del efecto de los clivajes sociales en el comportamiento de los votantes. | ||
* | *polarización izquierda-derecha: los estudios muestran que la polarización tiende a aumentar la votación de clase. | ||
* | *impacto de la nueva política de valores: esto se refiere a los nuevos clivajes. | ||
Estos son factores explicativos que resultan de una revisión de la literatura. Las transformaciones de la sociedad postindustrial producen una disminución de la votación de clase, pero esto depende de cómo se define la clase, la votación de clase y cómo se mide. Algunos autores han llegado a la conclusión opuesta, a saber, que no, no hay disminución de la votación de clase, pero al menos hay estabilidad, que a veces también puede transformarse en un aumento. Sobre todo, si se adopta una definición más sofisticada de clase y de voto de clase, no se llega a la observación de una disminución, sino a la observación de una transformación del voto de clase que sigue siendo importante pero que se ha transformado en sus movilidades. | |||
=Los nuevos clivajes= | =Los nuevos clivajes= | ||
Version du 8 mai 2020 à 16:37
| Professeur(s) | Marco Giugni[1][2][3][4][5][6][7] |
|---|---|
| Cours | Comportamiento político |
Lectures
- Comportamiento político: curso de introducción
- Comportamiento político: puntos de referencia históricos y metodológicos
- Los fundamentos estructurales del comportamiento político
- La base cultural del comportamiento político
- La socialización política
- El actor racional
- La participación política
- Los modelos explicativos de la votación
- Las teorías de los movimientos sociales
Las dimensiones estructurales y culturales están fuerte e íntimamente ligadas, pero las trataremos por separado. Sin embargo, es difícil hacer una distinción clara, esta distinción es sólo analítica.
Las bases estructurales del comportamiento político se refieren a la noción de estructura que se utiliza en diferentes disciplinas, en particular en la ciencia política y la psicología, pero que se utiliza con connotaciones a veces diferentes. Algunos hablan de las estructuras como un conjunto de reglas establecidas que luego definen e influyen en el comportamiento. Otros hablan de estructuras más sencillamente diciendo que los aspectos estructurales se refieren principalmente a los aspectos institucionales, es decir, el papel de las instituciones como estructura que proporciona un marco para la acción política en particular. Otros hablan de estructura refiriéndose a la composición del sistema social como el papel de las clases sociales. En términos más generales, en lo que respecta al concepto de estructura, deben mantenerse tres aspectos principales, que son :
- la estructura se refiere a las bases materiales de la existencia y a las bases objetivas;
- existe la idea de una cierta durabilidad a lo largo del tiempo, una estructura no es algo que cambie a corto plazo. Se distingue entre elementos estructurales y elementos coyunturales que pueden cambiar a corto plazo ;
- la(s) estructura(s) se considera(n) que influye(n) o puede(n) influir en la acción y, en particular, en la acción política, es decir, el comportamiento político, el comportamiento electoral, el comportamiento no electoral o la participación en movimientos sociales.
Vamos a ver cuáles son las bases estructurales que, a largo plazo, pueden influir en el comportamiento político.
Las clivaje
El concepto de clivaje es utilizado por varias subdisciplinas de la ciencia política y fue propuesto por Stein Rokkan. Un clivaje es un término que se utiliza en el lenguaje cotidiano de los periódicos y los medios de comunicación, incluido el clivaje "izquierda-derecha". En Suiza también se habla de una clivaje entre las partes francófona y germana del país. Intentaremos definir este concepto que puede ayudarnos a entender la idea de comportamiento político.
Desde un punto de vista científico, la división se ha definido según dos más una dimensión principal. La noción de clivaje, tal como la formuló Rokkan, contenía los dos primeros aspectos y otros autores han propuesto una tercera dimensión con la división política. Además, hay sinónimos utilizados en la ciencia o en el lenguaje común, también llamados "división" o " fractura social". La división debe entenderse como un elemento que capta la dimensión estructural y luego influye en el comportamiento:
- base estructural: división social - es la existencia objetiva de una división social, una fractura, una oposición de intereses. A menudo, la noción de división se ha comparado con la idea de conflicto de intereses. Esta clivaje puede basarse en varias "líneas divisorias" en términos de clase o etnia. En un sentido general, puede ser una división que separa dos grupos dentro de una sociedad. La idea de que existe una base estructural o un componente social no es suficiente. Todavía se necesita un segundo componente.
- base de la identidad: identidad colectiva - es posible llamar a este componente una base cultural o lo que también se puede llamar la base de la identidad. Un clivaje también debe basarse en la existencia de una identidad común dentro de los dos grupos opuestos. Debe haber un sentido de pertenencia en un clivaje. Hay una dimensión subjetiva o cultural o incluso de identidad en una división. Algunos hablan de un componente normativo subjetivo que "se refiere al conjunto de valores y representaciones simbólicas que conforman la identidad, las actitudes y los actores sociales involucrados". Es necesario que haya una base estructural, pero también que los grupos que se oponen a esta división puedan identificarse con el grupo en cuestión. Para Rokkan, estos son los dos elementos que marcan una división.
- base organizativa: la politización - para otros, se necesita algo más para hablar de una división política, el clivaje debe ser politizada por ciertas organizaciones que pueden ser partidos políticos pero puede ser otro tipo de organización con partidos políticos, grupos de interés que no entran en el juego de la competencia electoral pero que defienden ciertos intereses que están fuertemente ligados a la pertenencia a un grupo en una división. Podemos pasar de un nivel institucionalizado con partidos políticos o grupos de interés, y finalmente la organización de movimientos que es aún más externa al sistema.
Estos tres tipos de organización constituyen la base organizativa que contribuye a la politización de una división política, social y cultural. Así, para la base organizativa, "el componente organizativo político implica la organización del clivaje social por instituciones u organizaciones como partidos políticos, sindicatos, grupos o asociaciones de interés, movimientos sociales, etc.". ». Existe un clivaje política en la medida en que estas tres dimensiones están presentes al mismo tiempo. En otras palabras, si existen las dos primeras dimensiones, podemos hablar de una división social, pero este clivaje permanece latente y es sólo un potencial o una posibilidad de movilización. Cuando hablamos de "movilización", generalmente hablamos de movilización electoral y no electoral. Sólo cuando existe la base organizativa se puede hablar de un clivaje política. Rokkan y Lipset han sintetizado las divisiones en una teoría del clivaje. En cuanto a la politización, debemos mencionar el trabajo de Bartolini y Mair en su libro Identity, Competition, and Electoral Availabilitypublicado en 2010 que subrayaba la necesidad de una politización del clivaje.[8]
Rokkan propuso una teoría para explicar por qué, como resultado del surgimiento de los partidos políticos en Europa, es decir, la formación de sistemas políticos en Europa, algunos votantes votan por algunos partidos y no por otros. En otras palabras, formuló una teoría de las bases sociales y estructurales del comportamiento electoral en particular, pero que también puede aplicarse en las teorías sobre los movimientos sociales. Una de las teorías del comportamiento de los votantes, a saber, el modelo sociológico de la Escuela de Columbia, se basa implícitamente o incluso en gran medida en la teoría de los clivajes.
Los clivajes tradicionales
Rokkan formuló una teoría de formación de partidos basada en dos procesos principales. La idea básica es que la sociedad está cambiando, que la sociedad europea ha cambiado desde los siglos XV y XVI en particular, ha habido varias transformaciones y en particular dos grandes transformaciones que él llama la "revolución nacional" por un lado y la "revolución industrial" por el otro. Se habla también de un "proceso de modernización política" y por otra parte de un "proceso de modernización económica y social".
La revolución nacional consiste en dos subprocesos que son la formación del Estado-nación que todavía hoy, a pesar de la globalización, los cambios siguen induciendo y estructurando en gran medida los resultados políticos a nivel mundial. Así pues, por un lado, el proceso de formación del Estado-nación es un proceso de centralización y secularización del Estado, y por otro lado, el proceso de democratización con el nacimiento del concepto de ciudadanía. La modernización podría reducirse a estos dos procesos. Por otra parte, la modernización económica y social se produce con el advenimiento del capitalismo y la revolución industrial.
Estos dos grandes procesos dieron lugar a la teoría de Rokkan sobre las cuatro grandes clivajes que son las grandes divisiones en Europa a partir del siglo XVI, que fueron responsables de la formación y que explican en gran medida la formación de los diferentes partidos, es decir, explican la oferta política, al menos tal como estaba presente en la época en que Rokkan escribió. En general, el trabajo científico debe situarse en el momento histórico. Rokkan estaba escribiendo en los años 60. Estas cuatro clivajes, estas cuatro fracturas son los clivajes tradicionales, a saber, el clivaje centro-periferia, el clivaje iglesia-estado, el clivaje ciudad-campo y el clivaje de clase entre la burguesía y el proletariado. Para Rokkan las dos clivajes son clivajes culturales; en el diagrama podemos ver el entrelazamiento de la dimensión estructural y la dimensión cultural.
El clivaje centro-periferia es el clivaje que representa el conflicto entre la cultura o culturas centralizadoras que fue el de la formación del estado-nación. La formación del estado-nación fue la idea de centralizar en una esfera de poder un sistema que estaba mucho más fragmentado bajo el antiguo régimen. En otras palabras, se trata de un conflicto centralista de formación de estados y de la creciente resistencia de poblaciones étnica, lingüística o religiosamente distintas. La religión juega un papel muy importante en esta primera clivaje. La revolución nacional consta de dos subprocesos, a saber, la formación del Estado-nación, que aún hoy, a pesar de la globalización, los cambios siguen induciendo y estructurando en gran medida los resultados políticos a nivel mundial. La revolución nacional consta de dos subprocesos: por una parte, la formación del Estado-nación, que, a pesar de la globalización, los cambios siguen induciendo y estructurando en gran medida la producción política a nivel mundial. La modernización podría reducirse a estos dos procesos. Por otra parte, la modernización económica y social se produce con el advenimiento del capitalismo y la revolución industrial.
Estos dos grandes procesos dieron lugar a la teoría de Rokkan sobre las cuatro grandes divisiones que son los grandes clivajes en Europa a partir del siglo XVI, que fueron responsables de la formación y que explican en gran medida la formación de los diferentes partidos, es decir, explican la oferta política, al menos tal como estaba presente en el momento en que Rokkan escribió. En general, el trabajo científico debe situarse en el momento histórico. Rokkan estaba escribiendo en los años 60. Estas cuatro clivajes, estas cuatro fracturas son las fisuras tradicionales, a saber, el clivaje centro-periferia, el clivaje iglesia-estado, el clivaje ciudad-campo y el clivaje de clase entre la burguesía y el proletariado. Para Rokkan las dos divisiones son clivajes culturales; en el diagrama podemos ver el entrelazamiento de la dimensión estructural y la dimensión cultural.
El clivaje centro-periferia es el clivaje que representa el conflicto entre la cultura o culturas centralizadoras que fue la de la formación del estado-nación. La formación del estado-nación fue la idea de centralizar en una esfera de poder un sistema que estaba mucho más fragmentado bajo el antiguo régimen. En otras palabras, se trata de un conflicto centralista de formación de estados y de la creciente resistencia de poblaciones étnica, lingüística o religiosamente distintas. La religión juega un papel muy importante en esta primera clivaje. Este clivaje, como todas las divisiones, se basaba en las cuestiones principales, que eran en particular las cuestiones religiosas del control de la religión o el idioma.
El clivaje religiosa ha llevado al surgimiento de los partidos católicos en particular. También se habla de una división entre el Estado y la Iglesia en un proceso de modernización, pero en un momento algo posterior de la historia. Según Rokkan, cada clivaje precede al otro en el tiempo. La principal cuestión en juego es el control de la educación pública. El Estado, en un momento de su creación, quiso tomar el control de la educación de los niños. Con la educación nacional, estamos en una educación que no es una educación religiosa. Obviamente, la iglesia, que controlaba la educación en ese momento histórico, se oponía a esta pérdida de poder.
Los clivajes urbano-rural y burguesa-proletaria son clivajes que, en un momento dado, se basaban en diferentes modos de producción. El clivaje ciudad-campo es el conflicto entre los intereses de la tierra y los intereses de la clase emergente, que era la burguesía. Es esta oposición la que ha caracterizado gran parte de la historia europea. Por otra parte, el clivaje de clases es la oposición entre la burguesía y el proletariado, que se opuso a estas dos clases sociales, a saber, los propietarios, los medios de producción y el capital.
Cada clivaje corresponde a lo que Rokkan llamó una "coyuntura crítica" que representa una especie de comienzo de la politización de la división. Gracias a la politización de estas cuatro clivajes que se han sucedido en la historia europea, podemos explicar en esta perspectiva la estructuración de los sistemas políticos y, por tanto, la oferta política que existe hoy en día. La oferta es importante porque está vinculada a la demanda política. Hay conflictos entre grupos sociales con intereses diferentes.
La idea fundamental de Rokkan y, por lo tanto, la idea del sistema de partidos está en gran medida determinada por esta división social. Hay un elemento adicional importante para el estudio del comportamiento político que es la idea umbral que hemos tenido que pasar a través de la historia europea. Según Rokkan, para comprender cómo un conflicto social o socioeconómico, un clivaje con estas dos primeras dimensiones sociales, se convierte en una oposición entre partidos, es necesario estudiar las condiciones para la expresión de la movilización. También es necesario entender la representación de intereses en cada sociedad que es la representación política del clivaje. Y por lo tanto, es necesario comprender, por ejemplo, cómo pueden actuar las tradiciones de la toma de decisiones en un proceso político. Hay sistemas que se basan principalmente en la idea de consulta o negociación entre los diferentes grupos que se oponen en esta clivaje, como por ejemplo en Suiza con la idea de "paz laboral". Hay otros clivajes, tradiciones y países que están en una perspectiva de dirigismo. También es necesario comprender, estudiar y conocer los canales que existen o la expresión de la movilización y la protesta. También es necesario comprender las oportunidades de beneficio pero también los costos de las alianzas, es decir, los costos y las condiciones para crear alianzas políticas. También es necesario comprender las posibilidades e implicaciones del gobierno de la mayoría en los sistemas políticos, es decir, cuáles son las posibilidades de ganar el poder.
Impact des clivages sur le systèmes des partis
Toutes ces conditions suggèrent une séquence de seuil dans la perspective de Rokkan, dans le chemin à faire et que chaque mouvement doit poursuivre et faire vers un nouveau système de demande dans un système politique. Ces seuils représentent et permettent d’expliquer quels impacts ont les clivages sur les systèmes de parti. On distingue quatre seuils qui mènent vers l’intégration complète :
- légitimation : ce seuil fait références aux mobilisations acceptées par les autres forces politiques dans le système. C’est un seuil faible d’intégration ou qu’il faut franchir pour être en tant que force politique intégré à plein titre. De nouveaux mouvements apparaissent à un certain moment et donc ces mouvements doivent d’abord être considérés comme des interlocuteurs ou des représentants légitimes de certains ensembles d’intérêts. La question est de savoir dans quelle mesure un groupe qui fait parti d’un clivage socioculturel arrive à acquérir le pouvoir à différents degrés. Les dates et les seuils peuvent être vues comme des seuils à travers lesquels un clivage doit passer afin d’aller de la dimension sociale et culturelle à la dimension politique ;
- incorporation : c’est la participation au processus politique au même titre que les opposants. Le seuil d’incorporation décide de quels groupes, quels mouvements au sein de la société ont le droit de participer à des mobilisations dans le processus politique ;
- représentation : ce sont les conditions d’accès aux institutions représentatives, à savoir le parlement. Le seuil de représentation détermine la manière par laquelle un groupe ou un mouvement peut avoir accès aux institutions représentatives. Cela dépend de tout un tas de conditions à savoir le système électoral ou encore les conditions pour la création d’alliances ;
- majorité : c’est le pouvoir d'apporter des changements dans le système. Ce seuil détermine les procédures institutionnelles par lesquelles un parti, une alliance peut obtenir le pouvoir d’apporter des changements structurels dans le système. Autrement dit, c’est le seuil qui permet de faire parti d’un gouvernement.
Selon Rokkan, c’est grâce à ces quatre étapes qu’une fracture objective et identitaire au sein de la société peut se politiser, s’organiser et acquérir un certain pouvoir.
La théorie du système de partis de Rokkan et Lipset dans Party systems and voter alignments: cross-national perspectives publié en 1967 est l’idée que le fait de franchir ces quatre seuils influence le marché électoral en conditionnant les critères d’accès à ce marché électoral. En particulier, il y a l’idée que ceux qui viennent en premier dictent les règles. C’est pour cela qu’il y a l’idée de cumul avec l’idée que ceux qui sont d’abord légitimés et incorporés dans le système, représentés, voire qui acquièrent le pouvoir exécutif peuvent dicter les règles du jeu et donc dicter les conditions d’accès pour de nouveaux partis ou organisations politiques. D’autre part, il y a l’idée que ceux qui entrent en premier créent et forgent des identités politiques. C’est-à-dire qu’historiquement, les premiers partis qui ont franchis ces seuils, pour une raison ou pour une autre, ont ensuite mobilisés un électorat et à travers la mobilisation de cet électorat ont créés des identités politiques. Une fois que ces identités politiques sont créées, selon Lipset et Rokkan, ce système politique est en quelque sorte gelé, c’est-à-dire qu’il devient difficile de modifier ces identités et donc il devient très difficile de modifier la configuration des systèmes de parti. Dans les années 1960 et 1970, le système de parti reflétait largement la configuration des clivages sociaux telle qu’elle était faite à l’époque de la Révolution russe des années 1910 et 1920. Aujourd’hui, en 2015, beaucoup de choses ont changées. Il y a eu un processus nommé de « globalisation » qui a vraisemblablement brouillé les cartes avec l’émergence de nouveaux partis.
Il y une théorie importante qui met l’accent sur le rôle des divisions et des fractures sociales afin d’expliquer à la fois la configuration de l’offre politique, c’est-à-dire des systèmes de parti mais aussi pour expliquer notamment les comportements de vote. Cette théorie qui met l’accent sur les clivages et leur politisation à travers différents seuils, met également l’accent sur le fait que ces forces politiques qui ont été des précurseurs ont pu créer des identités politiques qui sont fortement explicatives notamment du comportement de vote. Avec le modèle de Michigan appelé modèle psychologique ou encore « modèle de l’identification partisane » pour expliquer le comportement électoral, même si ces théoriciens ne font pas explicitement un lien avec la théorie des clivages de Rokkan, ils mettent l’accent sur l’idée qu’il y a un électorat qui s’identifie fortement avec une organisation ou un parti permettant d’expliquer pourquoi on vote pour tel ou tel parti.
Potentiel de mobilisation des clivages
Tous les clivages n’influencent pas de la même manière les comportements politiques. Autrement dit, le potentiel de mobilisation des clivages varie. Au-delà de toute considération de type historique, le clivage aujourd’hui et actuel, certains de ces clivages sont plus mobilisateurs que d’autres. Il y a beaucoup de facteurs qui peuvent expliquer mais il faut souligner deux éléments qui caractérisent les clivages et qui permettent d’expliquer pourquoi ces clivages sont plus ou moins explicatifs des comportements de vote mais aussi des comportements non-électoraux. :
- degré d’ouverture – segmentation, intégration : un clivage se caractérise également par son degré d’ouverture. Différents clivages peuvent être plus ou moins ouverts ou plus ou moins fermés. Cela est lié à la définition même du clivage se référant à deux dimensions qui sont d’une part la segmentation d’un clivage et l’intégration. Autrement dit, un clivage, dans ce type de théorie, est d’autant plus mobilisateur qu’il est fortement segmenté, c’est-à-dire que les groupes qui composent ce clivage sont fortement distinct objectivement et subjectivement dans la mesure où ils s’auto-définissent comme étant différent de l’autre groupe. D’autre part, le degré d’ouverture se caractérise par la plus ou moins forte intégration au sein de l’un et de l’autre groupe qui s’oppose. C’est un clivage qui permet d’expliquer d’autant plus les comportements de vote et autres que les groupes qui font parti de ce clivage sont fortement distincts et différents et par le fait qu’il soit fortement intégré en leur intérieur. La dimension subjective est importante pour la dimension d’intégration parce que l’intégration dépend aussi de la création d’une forte identité collective au sein du groupe d’où le fait que les identités collectives impactent la mobilisation.
- degré de pacification – saillance : cet aspect est plus lié au degré de politisation qui est le degré de saillance ou de pacification. Un clivage est d’autant plus mobilisateur qu’il n’est pas pacifié ou qu’il n’a pas été pacifié par des procédures institutionnelles comme par exemple la « paix du travail » en Suisse qui est une forme de pacification. Le degré de pacification signifie que le conflit qui oppose les deux composantes d’un clivage est réduit. Plus un clivage est pacifié, moins il est saillant.
Certains ont conceptualisés cela de façon différente dont Charles Tilly qui a parlé de CATNET dans From Mobilization to Revolution publié en 1978.[9][10] Pour Tilly, le potentiel de mobilisation des mouvements sociaux, pour la mise en place d’une action collective, dépend de deux dimensions qui ont amenées à la formation de catégories qui sont des catégories plus ou moins définies mais aussi du degré de réseau à l’intérieur, à savoir la différence entre segmentation et intégration. La flèche représente le développement du degré et de l’intensité du potentiel mobilisateur d’un clivage en fonction du niveau et d’intensité de catégorie et de réseau.
L’idée de degré de pacification est importante parce qu’il y a certains auteurs qui ont formulés l’hypothèse que la place qui est laissée pour l’émergence et la mobilisation de nouveaux clivages, à savoir de clivages qui ne sont pas l’un des quatre clivages traditionnels de Rokkan, est inversement proportionnel au degré de saillance du clivage traditionnel. Autrement dit, plus les clivages traditionnels sont saillants, moins il y a de l’espace pour l’émergence et l’expression politique de nouveaux clivages. Plus les clivages traditionnels et particulièrement les clivages religieux et de classes ont été pacifiés par des procédures informelles ou institutionnelles, plus il y a de l’espace pour l’émergence de nouveaux clivages. C’est par exemple de cette manière que certains ont expliqués pourquoi ce qu’on appel les « nouveaux mouvements sociaux » qui sont des mouvements qui ont émergés après les années 1970 avec la nouvelle gauche, ont pu se mobiliser fortement dans certains pays plus que dans d’autres. L’idée est qu’ils ont pu se mobiliser dans les pays où justement, les clivages traditionnels étaient pacifiés, donc affaiblis, les identités politiques qui se basaient sur le clivage traditionnel se sont elles aussi affaiblies, ce qui a laissé plus de marge de manœuvre pour de nouveaux groupes politiques afin de capturer un électorat et mobiliser des groupes et des secteurs de la société. Les notions d’ouverture et de pacification permettent de faire le lien entre une théorie macro-politique de Rokkan des clivages historiques, et ce que l’on veut expliquer, à savoir les comportements politiques.
Impact des clivages sur le comportement politique
Par rapport à l’idée de savoir dans quelle mesure les clivages traditionnels soulignés par Rokkan et notamment les clivages religieux et de classe influencent les comportements politiques, il y a différents positons dans la littérature.
Une première position est celle de Bartolini et Mair qui est de dire que les clivages traditionnels continuent à influencer la politique, même si ce n’est pas nécessairement de la même manière. Nous verrons comment certains auteurs ont essayés de montrer de quelle manière le clivage de classe est toujours important aujourd’hui, montrant qu’en se transformant, il a pu garder une certaine importance en terme d’explication des comportements politiques qu’il n’aurait autrement pas eu.
La deuxième position dit que les divisions sociales structurent de moins en moins les choix électoraux individuels, ceci étant dû à la résolution des conflits sociaux représentés par les clivages traditionnels. Autrement dit, cela est dû à la pacification des clivages de classe traditionnel en Europe et grâce à la pacification des clivages religieux qui serait le résultat des processus de sécularisation. Il faut souligner que cette position ne met pas en avant l’émergence de nouveaux clivages. Autrement dit, ils admettent une position de désalignement où la volatilité électorale à savoir le passage de voix d’un secteur à l’autre ou d’un parti à l’autre devient de plus en plus importante et fréquent.
La troisième position est que les clivages traditionnels s'affaiblissent, mais de nouveaux clivages émergents tels que le clivage entre orientation matérialiste et post-matérialiste ou alors le clivage entre les gagnants et les perdants de la mondialisation. Ces nouveaux clivages qui n’étaient pas conceptualisés par Rokkan et qui n’étaient même pas présent tout au fil de l’histoire européenne jusqu’à récemment ont en quelque sorte remplacés ou remplacent de plus en plus les clivages traditionnels et preuve en est l’émergence de nouveaux partis qui s’appuient sur de nouveaux mouvements sociaux sortant de l’axe principal de la ligne traditionnelle. Pour ceux qui s’inscrivent dans cette troisième position, cela prouve que les clivages traditionnels n’expliquent plus les comportements politiques et qu’il y a de nouveaux clivages qui les ont remplacés.
Le vote de classe
Ceci nous amène à parler de la transformation des clivages et de l’émergence des nouveaux clivages. Le clivage le plus étudié dans la littérature est le clivage de classe. Le quatrième clivage selon Rokkan s’appui sur la division cristallisée dans le moment critique représenté par les révolutions du début du XXème siècle opposant la bourgeoisie et le prolétariat.
Dans l’histoire de son analyse, on distingue trois générations. Une première génération se situe dans les années 1950. Le behaviorisme qui est l’étude des comportements individuels de vote, né quelque temps avant cette phase historique et donc dans les débuts de l’analyse des votes de classe. On voulait mettre en avant l’idée que l’appartenance de classe est fortement explicative du comportement de vote. La position sociale explique, voire, détermine les choix électoraux. La deuxième génération, dès la fin des années 1960, a essayée d’introduire plus de variables explicatives. Dans l’analyse statistique, on a essayé de contrôler l’effet que la position sociale avait sur le vote en tenant compte de nombreux autres aspects. Cette deuxième génération va aussi commencer à s’intéresser aux variations et en particulier aux variations internationales, c’est-à-dire que la classe sociale est fortement explicative dans un certain contexte et beaucoup moins dans un autre contexte peut être aussi à cause du potentiel mobilisateur du clivage de classe de classe qui résulte du degré d’ouverture ou de fermeture voire de segmentation ou d’intégration et du degré de pacification. Et enfin troisième génération, dès le milieu de années 1980, où il y a eu une redéfinition des classes sociales et du vote de classe. Ces chercheurs avaient constatés que les conclusions et les théories sur lesquelles s’étaient appuyés les chercheurs des années précédentes se baisaient sur des conceptualisations et des définitions trop simplistes à la fois de ce qu’est une classe sociale et de ce qu’est le vote de classe et de la manière dont on la mesure.
Les résultats peuvent être résumés en deux éléments. Premièrement les classes ouvrières manuelles tendaient à soutenir les partis de gauche alors que les classes non-manuelles tendaient à soutenir les partis de droite. C’est une idée désormais désuète que l’on se fait du vote de classe. Le deuxième élément concerne les résultats, on constate d’importantes variations entre les pays.
Impact du vote de classe
Comment mesure t-on la classe et le vote de classe ? Pour résumer, par rapport au vote de classe, il y a trois positions qui reflètent largement ou en grande partie les positions évoquées par rapport au rôle des clivages traditionnels :
- des travaux montrent une forme de persistance, comme le fait que la classe continue à structurer le comportement de vote ;
- il y a l’idée du déclin de vote de classe, à savoir un désalignement soit la correspondance entre une offre politique et une demande politique ;
- il y a également l’idée d’une transformation. Le clivage de classe est toujours important mais il structure différemment le vote. Il y aurait eu un réalignements entre les classes sociales d’une part et les partis qui représentent les intérêts des classes d’autre part.
De nombreux chiffres abondent dans le sens du déclin. Avec ce graphique, on cherche à voir dans le long terme. Apparaissent plusieurs figures allant de 1945 à 1995 concernant des pays différents montrant que partout, il y a eu un déclin du vote de classe, en tout cas à partir de la fin de la Deuxième guerre mondiale. Cette différence existe autant dans les pays où le vote de classe est important.
Les chercheurs de la troisième génération reprochent à ce type de représentation de s’appuyer sur une définition trop simpliste à la fois de la classe sociale et du vote de classe. C’est suite à l’hyper-simplification de ces deux concepts qu’on arrive à un constat de déclin. Ces chercheurs disent que si on redéfinit la classe sociale et le vote de classe, on arrive à relativiser le déclin.
Ce tableau montre les variations internationales. Il n’y a pas seulement le vote de classe mais il y a aussi tous les autres clivages traditionnels de Rokkan. Les chiffres sont des coefficients de corrélations entre les caractéristiques sociales et les préférences partisanes. Il faut souligner qu’il y a de fortes variations, comme la deuxième génération l’avait montrée.
Pour certains chercheurs, les courbes qui spécifient le vote de classe sont basées sur l’index d'Alford, à savoir le pourcentage de classe ouvrière affirmant qu’il préférait un parti de gauche moins le pourcentage de la classe moyenne qui vote pour la gauche. C’est une mesure qui a été utilisée, spécifique et, selon certains, trop simpliste, cachant une réalité beaucoup plus complexe et si on mesure différemment, on pourrait arriver à des conclusions différentes.
Définition et mesure des classes sociales
On distingue deux approches, à savoir une approche que nous pouvons qualifier de « traditionnelle » se basant sur un schéma à deux classes avec d’une part les travailleurs manuels et d’autre part toutes les autres classes. Cette manière a été traditionnellement utilisée pour évaluer l’impact du vote de classe jusqu’aux années 1980. À un certain moment, certains chercheurs, notamment Erikson et Goldthorpe qui ont proposés un schéma de classe différent et beaucoup plus détaillé.
On part d’une distinction entre employeurs et employés mais on introduit aussi l’idée des indépendants et on rajoute des distinctions supplémentaires afin d’arriver à treize classes sociales différentes.
Ce schéma s’appui sur une premier distinction qui est ensuite développée à travers des sous-catégories un peu plus fines et correspondant à la réalité actuelle de notre société. La position de classe de base s’appuie sur la distinction binaire entre employeurs et employés, a été ajouté également la catégorie des indépendants. Cela constitue un premier niveau très général afin de distinguer entre plusieurs positions de classe et ce qui nous intéresse est de savoir comment les individus s’insèrent dans cette position de classe et le côté objectif du clivage social. Il y existe des distinctions supplémentaires. En ce qui concerne les employeurs, il y a une distinction entre la taille des entreprises et une autre distinction entre le secteur industriel et le secteur de l’agriculture. Cela donne quelques classes sociales avec une catégorisation des classes. En ce qui concerne les employés, Erikson et Goldthorpe ont fait la distinction entre les travailleurs qui s’appuient sur la contrainte du travail par opposition à une relation de service.
Il y a deux distinctions avec la première qui est entre employeurs, employés et indépendants, et la deuxième entre ceux qui s’appuient sur l’existence d’un contrat de travail. Par contre l’autre catégorie est basée sur des relations de services. Il y a d’autres sous-catégories qui sont moins intéressantes selon le niveau d’éducation.
Le résultat de ce type de schéma est quelque chose qui est beaucoup plus élaboré par rapport à la distinction traditionnelle entre classes manuelles et non-manuelles. C’est en fait un schéma qui détails 11 classes sociales différentes. Ce schéma peut être agrégé. Il est possible d’avoir des niveaux d’agrégation avec un regroupement.
Définition et mesure du vote de classe
On distingue deux approches afin de mesurer le vote de classe.
Une première approche est celle du vote absolu dont la mesure traditionnelle est l’index d’Alford, à savoir qu’on regarde la différence dans le soutien pour les partis de la gauche entre les classes manuelles et les autres. À partir de là, on regarde dans les deux groupes quelle est la proportion des personnes qui appartient à ces deux groupes et qui votent plutôt pour la gauche ou pour la droite. C’est un raisonnement binaire au niveau de la classe sociale et au niveau du vote. En d’autres termes, l’index d’Alford est la différence entre les occupations manuelles et non manuelles dans le soutien pour les partis de gauche.
Il n’y a pas d’unanimité afin de savoir si le vote de classe a diminué, donc est-ce que le rôle de clivage de classe a diminué ou pas. Ceux qui critiquent ce schéma à deux classes et l’index d’Alford, qui est binaire afin de calculer le vote de classe, s’appuient sur le schéma de classe de Thomson et l’index de Kappa. On appel cela le vote relatif. On s'appuie sur la probabilité que les citoyens qui appartiennent à l’une ou l’autre classe puisse voter pour la gauche ou un autre parti. La différence entre l’index de Thomson et l’index de Kappa se trouve dans le fait que l’index de Thomson garde l’idée binaire entre gauche et droite en regardant la proportion des membres des classes différentes à voter pour la gauche ou pour la droite. L’index de Kappa s’appuie sur l’index de Thomson mais il introduit une multidimensionnalité en regardant la probabilité que les membres de différentes classes sociales ont de voter pour un parti qu’un autre. On abandonne la distinction un peu grossière de voter pour la gauche ou pour la droite. Il y a l’idée implicite qu’il est difficile de faire la distinction aujourd’hui entre gauche et droite. Pour calculer l’index de Thomson, cela revient à faire une régression logistique binaire tandis que l'on effectue une régression multinomiale pour l’index de Kappa.
En fonction de la définition que l’on prend des classes et du vote de classe, le résultat peut changer drastiquement. Il y a ceux qui s’appuient sur une distinction traditionnelle avec une distinction binaire et l’index d’Alford et constatent un déclin, alors que ceux qui s’appuient sur l’index de Thomson et de kappa arrivent à des conclusions différentes avec une transformation plutôt qu’un déclin.
Factores explicativos de la votación en clase
Es posible enumerar los factores explicativos que influirían en la votación de clase. Estos factores son más bien factores estructurales a largo plazo, pero puede haber cambios cíclicos que pueden hacer que la votación de clase varíe:
- prosperidad económica: influiría en el voto de la clase disminuyéndolo. Esto también se llama la teoría de la modernización con el aumento de las clases medias con la pérdida de importancia entre los clivajes de clase. Este es un efecto que puede ser bastante negativo en el voto de la clase.
- desempleo: tendería a aumentar el voto de clase vinculado a la inseguridad laboral en particular. Estas son teorías que están en línea con la idea de las teorías de modernización.
- empleo en la industria: la disminución del sector industrial y el aumento del sector de los servicios que caracteriza a las sociedades postindustriales tenderían a hacer disminuir el voto de clase, aunque sólo fuera porque habría una disminución de la clase obrera. También habría la aparición de nuevas clases a través de la aparición de nuevos conflictos y nuevas líneas divisorias, es decir, nuevas divisiones que disminuirían el clivaje de clases y el poder explicativo del clivaje de clases. El poder explicativo de las divisiones en general, es decir, el papel de los clivajes en la explicación del comportamiento político, no debe
- confundirse con el papel y el poder explicativo del clivaje de clases.tamaño de la clase obrera: hay una disminución del tamaño de la clase obrera que llevaría a una disminución de la votación de la clase.
- densidad de la unión: el voto de la clase aumenta con la densidad de la unión pero hay cierta ambigüedad en esta relación. No siempre hay un consenso en las ciencias sociales. Esta ambigüedad está vinculada al hecho de que puede haber una fuerte sindicalización de los trabajadores no manuales, lo que implica que los trabajadores no manuales van a trabajar para la izquierda y, al hacerlo, disminuyen el papel o la tradicional oposición izquierda-derecha y, por tanto, el papel del clivaje de clases en la explicación del voto.
- desigualdad de ingresos: las diferencias de ingresos están relacionadas con el nivel de vida de las diferentes clases sociales. Las grandes diferencias de ingresos predicen una gran importancia en la votación de clase.
- fragmentación religiosa y tamaño del grupo secular: este es uno de los factores tradicionalmente estudiados en la política comparativa, a saber, la importancia de la división religiosa, que es una de las cuatro divisiones tradicionales de Rokkan. Muchos estudios muestran que si este clivaje es importante, disminuye el papel de la clase social porque los trabajadores que potencialmente podrían registrarse en una clase de izquierda-derecha votan, los que son creyentes se registran en un clivaje religiosa. El clivaje de clase y la división religiosa se estudian como los dos principales clivajes que compiten en el estudio del efecto de los clivajes sociales en el comportamiento de los votantes.
- polarización izquierda-derecha: los estudios muestran que la polarización tiende a aumentar la votación de clase.
- impacto de la nueva política de valores: esto se refiere a los nuevos clivajes.
Estos son factores explicativos que resultan de una revisión de la literatura. Las transformaciones de la sociedad postindustrial producen una disminución de la votación de clase, pero esto depende de cómo se define la clase, la votación de clase y cómo se mide. Algunos autores han llegado a la conclusión opuesta, a saber, que no, no hay disminución de la votación de clase, pero al menos hay estabilidad, que a veces también puede transformarse en un aumento. Sobre todo, si se adopta una definición más sofisticada de clase y de voto de clase, no se llega a la observación de una disminución, sino a la observación de una transformación del voto de clase que sigue siendo importante pero que se ha transformado en sus movilidades.
Los nuevos clivajes
Los nuevos clibajes son los clibajes distintas de las cuatro hendiduras tradicionales de Rokkan. Esto debe tomarse con cierta precaución. Una de estos nuevos clibajes se remonta a los años 60. Esto es nuevo comparado con las tradicionales divisiones de Rokkan:
- materialismo - postmaterialismo: el énfasis está más en la realización personal que en la satisfacción de las necesidades personales. Algunas personas hablan de este clivaje como un clivaje de valores porque es difícil ver cuál es el entintado social o el entintado en una estructura social de esta oposición de valores. Tiene que haber una base estructural, que es la base de la identidad subjetiva y luego la politización. No basta con que haya un clivaje de valores que sea un conjunto de valores que se oponga a otro conjunto de valores.
- nuevo individualismo: es el paso de un sistema de valores heterónomo, es decir, respetuoso con el orden social, moral o incluso religioso, a un sistema de valores autónomo, subordinado a la razón o a las necesidades del individuo. Algunos han descrito este cambio de una ética del deber a una de la realización personal. El individuo se establece como el fin supremo.
- apertura - tradición (ganadores - perdedores de la globalización): este clivaje se articula y moviliza a menudo en la literatura actual. Es el conflicto engendrado por los cambios estructurales vinculados a la globalización y en el plano político el que se expresa en una dimensión de apertura más que en una tradición. Se trata de un clivaje que se ha utilizado más bien para explicar el surgimiento del derecho radical, que se basaría o anclaría en este clivaje.
Anexos
Referencias
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