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La India a la prueba de la dominación británica

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Entre las condiciones iniciales, lo que importa aquí son las estructuras en su lugar. Por lo tanto, debemos empezar por considerarlos: son las estructuras socioeconómicas, las estructuras precoloniales, los niveles de desarrollo técnico general en el momento en que comienza la colonización.

Lo que suelen hacer los historiadores económicos es basarse en los numerosos y multiplicadores trabajos que se han realizado en los dos últimos decenios, que consisten en retroceder en el tiempo, realizar un ejercicio de contabilidad nacional retrospectivo y preguntarse cuáles son las diferencias de ingresos per cápita entre determinadas regiones de Europa y Asia, incluida la India.

Hay un viejo desacuerdo que se remonta a Smith y Marx, hoy en día los historiadores económicos se encuentran en dos campos irreconciliables. Esta forma de tratar de establecer un paralelismo entre Asia, es decir, la India y China, y Europa se basa en la situación actual, es decir, que estos gigantes asiáticos están a punto de cerrar las brechas.

Si, por otra parte, consideramos que hubo inicialmente, hacia mediados del siglo XVIII - principios del siglo XIX y que hubo cierta paridad, entonces estos dos grandes países asiáticos experimentaron una especie de torpeza y ahora están recuperando su grandeza pasada.

Hay una parte de ideología: hay eurocentristas que nunca admitirán que una parte de Asia mantuvo la comparación con Europa en la segunda mitad del siglo XVIII y hay especialistas en India y China.

Antes de abordar el caso de la India, hay que destacar su importancia en Asia. Por otra parte, es en la India donde desembarcó Vasco de Gama, es donde llegaron los primeros marineros europeos circunnavegando el Cabo de Buena Esperanza, es también la India el pivote o corazón de los imperios comerciales portugueses, francés, inglés y holandés, y finalmente es desde la India que Inglaterra extenderá su imperio en Asia, pero es sobre todo el peso demográfico y su tamaño en términos económicos las mejores justificaciones para mantener este caso.

La India inglesa incluye no sólo a la India y el Pakistán actuales, sino también a Bangladesh y Birmania. En 1913, era el 60% de la población del mundo colonial y el 75% del Asia colonial. En 1938, la India británica tenía 382 millones de habitantes y una población tres veces mayor que la del África subsahariana: la India conserva su atributo de gigante demográfico, pero ya lo tenía.

El período considerado será entre los siglos XVI y XVIII: la India es una potencia económica debido a su producción agrícola e industrial, así como a la escala de sus actividades comerciales. La India tiene probablemente la economía más compleja y sofisticada.

Entre los siglos XVI y XVIII, el subcontinente indio estuvo bajo el dominio de un imperio mogol, que se creó en 1526 con la conquista del norte de la India.

El norte de la India es conquistado por primera vez por Gengis Khan y los conquistadores. El Imperio Mogol, que alcanzó su apogeo entre los siglos XVI y principios del XVIII, tuvo su período más positivo cuando el imperio disfrutó de una unidad política homogénea. Este período duró de 1580 a 1740.

Expansion moghole en Inde.

El Imperio Mogol duró hasta 1856, pero desde mediados del siglo XVIII, esta unidad comenzó a desmoronarse. Hay un lento proceso de desintegración, pero formalmente, el imperio sigue existiendo mantenido por los británicos como una especie de escenario. Fue abolida en 1856.

Luego viene la reconstitución desde mediados del siglo XIX de otro imperio bajo la égida del colonizador británico, es una nueva reunificación.

Entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XVIII, hay un siglo de transición que es una constante en la historia del subcontinente indio. Hay períodos en los que hay una unidad imperial que se está desmoronando, hay una fase relativamente larga durante la cual el subcontinente se fragmenta en diferentes estados.

Hay que esperar hasta que se ponga en marcha un nuevo edificio imperial.

El Imperio Mogol es un estado de conquista dominado por una oligarquía militar de origen extranjero y la fe musulmana que reina sobre una población rural es hindú, es una élite de altos dignatarios armados que los especialistas de la India llaman "nobleza".

Esta élite se recluta principalmente entre los migrantes musulmanes que son turcos, afganos y luego provienen de dignatarios de origen indio.

Estas élites recaudan principalmente impuestos sobre la propiedad. Estos gobernantes feudales forman una clase cosmopolita, también eran extranjeros en el país en el que vivían los ancianos de Oxford o Cambridge, que gobernarían la India inglesa.

Por lo tanto, este mapa da una visión general de la cobertura del Imperio Mogol en la India en su apogeo.

Del nivel de desarrollo precolonial de la India[edit | edit source]

Debemos considerar el nivel de desarrollo desde finales del siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII; por grandes sectores económicos entendemos la agricultura y la industria.

Tanto en la agricultura como en la industria, Mughal India es capaz de rendir, pero este rendimiento se logra y hay límites.

Básicamente, hay en la India Mughal, para el período que se examina, un equilibrio que alcanzó niveles altos. En lo que respecta a la agricultura y la industria, la India muestra y demuestra capacidades, llegando a un nivel propio, pero existe la dificultad de superar ciertos umbrales.

Se alcanza una velocidad de crucero, pero no se puede cruzar un nivel más alto. La agricultura india está experimentando un auge en la producción y principalmente en la agricultura de producción de alimentos debido al auge de la administración mogol: se lleva a cabo el desbroce de tierras, se permite el cultivo de nuevas tierras, se realizan esfuerzos en materia de irrigación mediante la excavación de pozos, mediante la multiplicación de embalses que permiten el establecimiento de condiciones marco que permiten el aumento de la producción agrícola.

Cabe señalar que la administración Mughal tiene interés en el desarrollo de la agricultura, que alienta. Lo que permite al imperio subsistir y crecer es un impuesto sobre la producción agrícola y más precisamente sobre los excedentes agrícolas, mientras que al mismo tiempo se refuerza el control del Estado mogol sobre el mundo campesino.

La administración recauda como impuesto entre el 30% y el 50% de la producción agrícola.

Hay un aumento de la producción suficiente para alimentar a una población creciente. Hay un aumento de la producción suficiente para alimentar a una población creciente y una economía campesina que soporta gravámenes muy pesados.

¿Cómo explica que a pesar de los altos impuestos, a pesar de más y más bocas que alimentar, la agricultura de la India está funcionando tan bien?[edit | edit source]

Hasta finales del siglo XVIII, existe la posibilidad de que los agricultores del subcontinente cultiven las mejores tierras gracias a la densidad de población que lo permite, también existen los regímenes monzónicos que permiten dos cosechas al año de trigo y de arroz que elevan los rendimientos de los cereales.

Los excedentes agrícolas son grandes porque los agricultores siguen siendo pobres.

Es necesario establecer la conexión entre los métodos técnicos y culturales que aumentan la producción agrícola y las técnicas de producción que apenas cambian: hasta finales del siglo XIX, los métodos y las prácticas culturales apenas cambian.

Es el bajo nivel de vida de los campesinos lo que explica el estancamiento de los métodos de producción agrícola, porque cuando el umbral de pobreza es bajo, el riesgo inducido por la adopción de nuevas técnicas es muy grande.

En otras palabras, los excedentes generados por el excedente agrícola son sustanciales. Aquí tenemos una economía que abarca un continente capaz de generar importantes excedentes agrícolas, pero que se generan sin cambiar las herramientas agrícolas o los métodos de cultivo: estos excedentes no son el resultado de una revolución agrícola.

Hay una adaptación de la oferta de productos agrícolas a la demanda, la población está creciendo, hay un aumento de la demanda y la agricultura está logrando satisfacerla, pero la adaptación de esta oferta de productos agrícolas se logra mediante un inmenso esfuerzo cuantitativo sin cambiar los métodos de cultivo ni los nuevos instrumentos.

Esto es una hazaña por un lado, la agricultura es capaz de alimentar a una población en crecimiento, la agricultura genera suficientes excedentes para que se produzca la fuerte tributación mogol, pero esto se consigue mediante un crecimiento extensivo.

==¿Por qué, antes de la conquista británica, no tuvo la India una revolución industrial?

Con la industria, también hay algo que se asemeja al nivel de límites, se podría describir la industria india como resistente a la mecanización.

Si hay un incentivo en Inglaterra para mecanizar, no existe en el subcontinente indio.

Cabe recordar ciertas características que subrayan la importancia de la industria manufacturera de la India: en el siglo XIX tenía la principal industria algodonera del mundo, de modo que a mediados del siglo XVIII los textiles representaban más de la mitad de las exportaciones del subcontinente.

En el siglo XIX, durante la primera fase del dominio británico, la composición de las exportaciones de la India se parecería poco a la de mediados del siglo XVIII, cuando más de la mitad de las exportaciones de la India consistían en productos manufacturados.

¿Por qué la India no tiene una revolución industrial?[edit | edit source]

Hay toda una serie de impedimentos, entre ellos la tecnología utilizada y el hecho de que en la India no hay ningún incentivo para la mecanización.

El sistema de castas es un sistema que mata la iniciativa individual y prohíbe la movilidad social imponiendo una estricta división del trabajo. Si la sociedad se compartimentara en varios grupos, ello sería un obstáculo para el progreso industrial y económico.

La mayoría de las profesiones permanecen abiertas, pero sólo el ejercicio de ciertos oficios que tratan de lo sucio toca a reglas estrictamente establecidas.

También se acusa al sistema de castas de negar a los individuos y grupos cualquier posibilidad de movimiento. El sistema de castas establece una escalera jerárquica, pero a veces el sistema de castas se abre.

Las castas pueden dividirse en varios grupos, o cuando la economía mejora, algunos miembros de una casta que se aprovechan de una mejor situación económica, en busca de una mejor posición social, comienzan a adoptar prácticas características de las castas superiores.

Este proceso puede haber dado lugar a nuevas castas en el sector industrial, es decir, una determinada casta puede cambiar su especialización artesanal.

Esta apertura, esta movilidad, este cambio dentro de este sistema es particularmente visible cuando hay un auge en una economía o un sector de una economía. En el siglo XVIII, las actividades textiles registraron un auge, pero se observan tales transformaciones y tales posibilidades de paso.

Básicamente, la flexibilidad del sistema existe y aparece en determinadas circunstancias.

Con el sistema de castas, estamos en presencia de una institución local.

Cada institución tiene varias facetas, el sistema de castas permite el desarrollo de redes dentro de las cuales existe una solidaridad que protege a los grupos y sobre todo su patrimonio, protegiendo la acumulación de capital, que en este caso es muy a menudo capital de mercado. Esta herencia puede estar amenazada por el príncipe y los potentados que buscan poner sus manos en ella. Para protegerse de tales amenazas, las castas pueden proteger su patrimonio a través de redes de solidaridad.

Las castas facilitan la movilizaciónation de capitaux importants, en absence de système bancaire efficace, les réseaux de castes facilitent une telle mobilisation.

Las estructuras familiares en la India mogol se consideran un supuesto obstáculo a la movilidad natural. En Occidente, la familia nuclear aparece temprano y se impone, mientras que en la India, en cambio, existe el sistema de las familias numerosas.

Pero aquí, de nuevo con esta institución, está el lado oscuro y el lado claro: varios autores han rechazado la acusación contra estas estructuras familiares, es decir, las familias numerosas, subrayando que más bien favorece el desarrollo comercial e industrial que lo obstaculiza.

El sistema institucional se presenta a veces como hostil al desarrollo y a veces como favorable.

Si bien las normas de pertenencia a una casta y a una familia numerosa pueden crear exclusión y privar a algunos grupos de los posibles beneficios del crecimiento, esas mismas normas también pueden generar mecanismos de confianza entre los individuos para superar los fallos del mercado y el acceso al capital.

El sistema de castas se ha percibido de manera diferente desde la independencia de la India, especialmente en Occidente. La India se independizó en 1947. Si nos fijamos sólo en los primeros cuarenta años después de la independencia, es posible argumentar que la India está constreñida, está obstaculizada por los frenos: el sistema de castas, entonces, se verá a través de sus defectos.

Por otra parte, si tomamos los últimos treinta años de crecimiento económico de la India, que son mucho mejores, los resultados económicos relativamente buenos de la India pondrán de relieve los aspectos positivos de este sistema, a saber, la solidaridad de las redes.

El sistema de castas no es un factor explicativo convincente.

Lo que limita el potencial industrial de la India son las herramientas utilizadas y su carácter rudimentario, ya que los artesanos indios fabrican sus productos que son apreciados en los mercados extranjeros.

Hay que reconocer la gran destreza de los artesanos, su ingenio, las tareas son altamente especializadas, pero al final, hasta mediados del siglo XIX, la India permaneció apegada a los métodos tradicionales, a la energía animal y humana.

Este apego se explica menos por factores técnicos que por razones de costos mecanizados que por la gran mano de obra barata y experta.

Esto explica por qué el incentivo para mecanizar existe en Inglaterra, pero no en la India.

En Inglaterra, desde principios del siglo XVII, la clave del éxito, la fuerza de penetración de estos productos en los mercados extranjeros, se debe a que existe una discrepancia en los salarios de los indios: durante la primera mitad del siglo XVIII, se cree que la mano de obra inglesa es al menos 5 veces más cara que la del subcontinente.

¿Cómo es que esta producción india puede competir con la producción textil de otras entidades?[edit | edit source]

La producción textil, especialmente de algodón en la India, para el mercado interno y para la exportación, está a cargo de artesanos, en su mayoría dispersos en una multitud de pueblos, que trabajan por cuenta propia o, con frecuencia, para la de los comerciantes según un sistema de avance y limitaciones parecido al sistema de Verlag.

El nivel de los salarios es bajo y el trabajo es duro, pero los artesanos indios se las arreglan gracias a su destreza y alto grado de especialización para satisfacer el enorme aumento de la demanda en los siglos XVII y XVIII, ofreciendo al mismo tiempo una producción de calidad y barata.

Este sector logra satisfacer la creciente demanda de dentro y fuera del país.

Estos mercados compiten e Inglaterra reaccionará.

A partir del último tercio del siglo XVII llegaron los textiles indios y las primeras reacciones fueron protestas entre los productores británicos, disturbios, un primer aumento de los derechos de aduana sobre los tejidos asiáticos, pero también votaciones en el parlamento, una de las cuales data de 1700 es una ley de prohibición que prohíbe el uso o el porte de cualquier tejido procedente de Asia.

Para protegerse hay que levantar primero las barreras aduaneras, pero esto no basta, por lo que el parlamento vota leyes prohibitivas, y es al amparo de barreras tan altas que Inglaterra, como parte de la revolución industrial y como reacción a la llegada de los tejidos asiáticos, se mecanizó.

Los ingleses desarrollaron máquinas que ahorraron mano de obra cara. En la India, las regiones productoras no carecen de armas, los salarios no salen de su nivel más bajo, la creciente demanda de los mercados extranjeros puede satisfacerse de nuevo simplemente ampliando el sistema vigente. La respuesta es un esfuerzo cuantitativo; dentro de sus propios límites, la India del siglo XVIII respira y actúa con naturalidad, fuerza y éxito, siempre que no esté a punto de dar a luz al capitalismo.

Hay una agricultura tradicional de alto rendimiento, también hay un mundo complejo y sofisticado de industrias, comercio y crédito. La economía de la India, desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XVIII, pudo ajustarse a la expansión de un mercado interno y a una demanda externa geográficamente diversa.

Como se ha indicado, alcanzó la velocidad de crucero, pero permaneció dentro de ciertos límites: la explicación de estos límites debe buscarse en los salarios relativamente bajos, el principal obstáculo para la evolución hacia la mecanización.

Aparece esta imagen de la India que no es monocolor, en el siglo XVIII la India es el primer exportador de artículos de fabricación y del mundo, pero que muestra un retraso a nivel tecnológico, en la industria. La India es superada por Europa Occidental y China, los textiles indios de renombre mundial se producen con máquinas que son confusamente sencillas para los observadores extraños.

Los barcos indios que surcaban los mares lo hacían sin la ayuda de los instrumentos náuticos en uso en ese momento. La India no brilla por sus técnicas, por el uso del carbón, o por sus molinos de viento, etc.

Tenemos que deshacernos de algo que se ha ido formando desde Montesquieu, que es una imagen que se pega a la piel del Imperio Mughal, el despotismo de un imperio oriental sin aliento.

Veremos que evidentemente no es así, ya que mientras el Imperio Mogol se desarrolló manteniendo una unidad política homogénea, mientras el imperio pudo permanecer unificado, consistente, hubo buenos resultados a nivel de la agricultura y la industria, lo que aporta, por cierto, a los historiadores argumentos de que ciertas grandes regiones de la India se comparan bien con las regiones dinámicas de Europa.

A partir de 1739, que es el año que se supone cierra el período de la unidad imperial mogol, la muerte del último gran emperador mogol, el que estaba a la cabeza de un imperio que tenía coherencia, a partir de entonces las cosas empiezan a desmoronarse, a deshacerse, comienza el período de los estados sucesores.

Esta fase de transición era portadora de algo, y la colonización británica iba a desafiar y bloquear algo que podría llevar a quién sabe qué.

Las opiniones sobre el siglo XVIII están divididas, por otra parte, en lo que respecta al siglo XIX, hay un consenso bastante bueno entre los especialistas.

Se pueden considerar dos fases principales:

Si miramos la fase del Imperio Mogol durante su unidad imperial, aproximadamente hasta principios del siglo XVIII, aparecen las fortalezas, también hay debilidades. Algunos autores consideran que una debilidad que debe ser descartada no es un argumento convincente.

La debilidad de la India sería la de los grandes imperios de Asia Central. Desde Europa, existe una gran tradición de denunciar las deficiencias del despotismo oriental, que es básicamente una forma indirecta de justificar la colonización británica.

El sistema que está en marcha es imponente, se impone por el gigantismo de su tamaño. Se sabe que la Corte Mogol es brillante, los productos de exportación como las mujeres indias y los textiles son de gran finura, pero reconociendo todo esto, se hace hincapié en un conjunto que se pervertiría y socavaría por las deficiencias de las élites: lo que se denuncia es el lujo bullicioso de los mogoles.

Al denunciar este lujo, también se denuncia el lujo en el lugar, que sería un lujo extractivo, saqueo de riquezas; « sirvientes y cortesanos por miles, ropas extravagantes, joyas, harenes y menajes, batallones enteros de guardaespaldas, la única manera de pagar todo este lujo es el saqueo sistemático [...] que el Rey Sol podría haber encontrado excesivo, este despilfarro ».[7].

Al hacer comparaciones, hay que tener en cuenta la desproporción de la India, que es gigantesca en comparación con la Francia de Luis XIV o la Inglaterra de Jorge I. La India está 7 veces más poblada que el reino de Francia y más de 30 veces la Inglaterra de Jorge I, en otras palabras, la ropa de los mogoles no está cortada al tamaño de los monarcas europeos, la India es tan vasta como Europa sin Rusia.

Esta diferencia de escala se derrumbará con el desmoronamiento del Imperio Mogol del último tercio del siglo XVIII, salimos de la fase de unidad imperial.

Luego comienza la fase de la India de los estados sucesores, entre los años 1740 y 1810, los estados sucesores mientras sigan declarándose de legitimidad imperial se marginarán.

Es una fase de transición entre un Imperio Mogol unificado y el Imperio Británico de la India.

Este período dura unos 8 años y durante el cual la India navega entre dos imperios unificados. Esta fase de transición es controvertida, ya que los autores no están de acuerdo entre ellos en cuanto a las razones de la disminución.

Se han propuesto varias explicaciones:

Primero, habría la decadencia referida a la decadencia de un imperio pervertido por su despotismo, que es la decadencia de la clase política gobernante musulmana, por lo que habría la revuelta de una mayoría hindú contra la demasiado larga dominación musulmana: el campesinado hindú, que es hindú en su gran mayoría, sería sobreexplotado por la nobleza musulmana.

Cuando huele a quemado, hay intermediarios que se apartarían como ricos banqueros hindúes que se apartarían de la dinastía reinante para ponerse al servicio de potentados provinciales o al servicio de empresas europeas como la Compañía de las Indias Orientales. De este modo, se produciría una desviación de la riqueza del centro a las periferias, ya que los banqueros, al sentir que el viento gira, se apartarían de la dinastía gobernante suministrando capital a los gobernantes locales o a las empresas privadas occidentales.

Hoy en día, la tesis adoptada es la de una falta de aliento mogol, pero en un contexto de rápido crecimiento económico. En esta tesis, la falta de aliento se produciría en el centro, pero en las periferias habría crecimiento económico. No habría una decadencia económica general, pero con la pérdida de la unidad imperial, habría una transferencia de poder y sobre todo una transferencia de riqueza a las regiones, lo que antes estaba en manos del emperador y las administraciones centrales estarían en manos de los gobernantes regionales.

A lo largo del siglo XVIII, varios estados sucesores adquirieron autonomía política y se enriquecieron. Esta autonomía política y el enriquecimiento de las provincias agravaría las fuerzas centrífugas, es decir, contribuiría a una mayor fragmentación del imperio que estaba perdiendo su unidad.

En este nuevo contexto de inestabilidad política, a algunas regiones les fue mejor que a otras.

Las provincias occidentales se ven más afectadas que otras por los conflictos y disturbios, de modo que los centros de gravedad económicos se desplazan hacia el este, es decir, las zonas deprimidas son Delhi y Surat.

En las zonas deprimidas se ven grupos de artesanos y empresarios que salen de ellas, llevando sus habilidades y su capital a nuevos centros de crecimiento como Bengala. Ocasionalmente, grupos de artesanos, empresarios y agentes económicos dinámicos son atraídos por los monarcas locales que los protegen para desanimarlos a enriquecer a sus rivales.

En algunas regiones como Bengala, los artesanos y banqueros parecen estar alcanzando la cima de su riqueza en este período.

¿A qué habría conducido esta nueva redistribución de las cartas si no fuera por la intrusión del capitalismo de mercado europeo en el subcontinente? ¿Habría bastado el contexto de fragmentación política para que las nuevas regiones dinámicas anulen los viejos equilibrios?[edit | edit source]

La comparación con Europa se hace más relevante porque estamos comparando regiones, básicamente, Bengala es tan grande y poblada como entidades europeas como Francia, Inglaterra y los Países Bajos.

Existe una mayor unanimidad en torno a la siguiente observación: en el siglo XIX y especialmente en la segunda mitad del siglo XX, el colonizador deformó las estructuras internas, pero no las destruyó según los propios intereses del colonizador.

Así que habrá un cambio. Se dará a la India el papel de exportadora de materias primas como el opio y el té, de materias primas como el algodón, y la India verá destruida gran parte de su tejido industrial.

Extraversion et désindustrialisation[edit | edit source]

L’extraversion laisse entendre qu’il y a une agriculture d’exportation et une désindustrialisation.

Jusqu’aux années 1830, on considère que la plus grande partie du sous-continent indien tombe en mains britanniques. Il y a deux changements majeurs :

Premièrement une intensification des échanges laissant entendre qu’avant la colonisation, ces échanges s’effectuaient sur une échelle relativement réduite. La colonisation va induire une intensification des relations commerciales entre la colonie et sa métropole.

La seconde transformation est la structure des échanges qui se modifie, il s’agit de la structure par produit, il y a deux partenaires commerciaux. Jusqu’à ce que la phase des conquêtes se termine, il y a une gamme de produits vendus par l’Inde à la Grande-Bretagne, en retour, la Grande-Bretagne exporte vers l’Inde un assortiment de produits qui va se transformer.

Avant la pénétration coloniale, les échanges sont, au niveau de l’intensification commerciale, peu animée entre les deux entités, et ces échanges sont marqués par un déséquilibre. Jusqu’à la fin du XVIIIème siècle, l’Europe a peu de choses à offrir à l’Asie, si bien que les importations de la Grande-Bretagne en provenance de l’Inde sont beaucoup plus importantes que les exportations britanniques à destination de l’Inde, soit 5 fois moins importantes.

Comment les britanniques et les européens font dans une situation de déséquilibre ?[edit | edit source]

Cela est caractérisé.

Ils vont chercher quelque chose en Asie que sont les épices et des textiles, mais en retour, ils ont peu à offrir.

D’une part, ils vont utiliser les métaux précieux d’Amérique comme l’argent, mais surtout l’or au XVIIIème siècle, et d’autre part, ils vont aller chercher en Chine des produits qui vont servir à compenser la faible attractivité des produits européens.

L’expansion soutenue des échanges commence à partir des années 1770 – 1780, et de 1770 à 1813, le volume des exportations britannique vers l’Inde est multiplié par 52 alors que les importations britanniques en provenance du sous-continent le sont par 32. Derrière ces chiffres, il y a quelque chose qui change, mais qui va apparaître plus tard. En Grande-Bretagne et en Angleterre plus particulièrement, il y a la Révolution Industrielle.

Le deuxième changement est la modification par produit des échanges. Jusqu’en 1813, la Grande-Bretagne vend à l’Inde une gamme réduite d’articles manufacturés, en retour, elle lui achète des épices et des textiles appelés Indiennes qui ont une force de pénétration grande sur les marchés extérieurs.

Pour comprendre ce qui se passe au XVIIIème siècle, il faut remonter en arrière, il y a en Angleterre une incitation à mécaniser, mais pas en Inde ; cela va provoquer les changements.

À partir des années 1860, l’industrie cotonnière se mécanise et accroît considérablement sa productivité. Au début du XIXème siècle, afin de prendre conscience de la mesure de ces gains, un ouvrier anglais d’une filature mécanisée produit par heure 10 à 14 fois plus de files qu’un artisan indien.

La mécanisation est la production de masse : on augmente la production. Se faisant on engrange des gains de productivité, et à partir du moment où on réduit le prix de revient, ce fil et ce tissu devient très bon marché, mais il y a besoin, afin de continuer dans cette voie, de deux choses à savoir de nouveaux marchés à l’extérieur et de sources d’approvisionnement en matières premières soit de coton brut.

Les progrès du machinisme sont obtenus en Grande-Bretagne avec un durcissement tout au long du XVIIIème siècle de mesures protectionnistes permettant à la Grande-Bretagne de ravir à l’Inde le titre de premier fournisseur de textile du monde.

Il y a donc, nous permettant de comprendre la rupture de 1813, à un moment donné, un renversement de situation. Ce moment peut être daté très exactement de 1786 qui sont les premiers envois en Inde de cotonnades fabriquées à Manchester.

Le renversement est total lorsque l’Angleterre protectionniste réussit à ouvrir l’Inde à ses produits manufacturés bon marché. À partir de la toute fin du XVIIIème siècle et au début du XIXème siècle, la Grande-Bretagne apparaît comme la première puissance colonisatrice sous influence de lobbys industriels et négociants faisant tout afin que les produis textiles britanniques entrent en Inde et ne soient pas taxés au-dessus d’un certain seuil.

Pour cela, le lobby de Manchester doit obtenir la suppression du monopole commercial de l’East India Company datant de 1813 que la vieille dame dispose depuis 1600.

À partir de 1813, le commerce entre la Grande-Bretagne devient libre dans une situation où le rapport de force s’est inversé à l’avantage de la métropole. C’est la porte ouverte aux textiles anglais qui désormais, parce qu’ils rivalisent avec le textile indien, envahissent le sous-continent d’où le changement radical dans la structure des échanges entre la métropole et sa colonie.

En quelques décennies et suite à une évolution économique qui se passe d’un côté, mais pas de l’autre, le rapport de force s’inverse, et l’Inde devient du statut d’exportateur de produits manufacturés à celui d’importateur.

Les exportations de cotonnades anglaises vont exploser : en 1814, une année après la suppression du monopole commercial de l’East India Company, les exportations sont un peu moins d’un million, en 1820 environs 2 millions, en 1850, 1875 millions de mètres soit 6,4 mètres par habitant, autrement dit la quasi-totalité des besoins locaux.

L’industrie textile indienne est incapable dans ces conditions de soutenir la concurrence des produits manufacturés à un faible prix de revient : c’est la désindustrialisation.

Les spécialistes proposent des taux exprimés en pourcentage de désindustrialisation : pour l’industrie textile, elles vont de 60% à 80%, pour d’autres de 80% à 95%. C’est une quasi-destruction de l’appareil de production textile en place.

Dans le cadre de la sidérurgie, le taux de désindustrialisation est proche de 100%, ce phénomène de désindustrialisation qui a un caractère brutal, puisqu’en moins d’un demi-siècle il y a un décrochage industriel.

Afin de rester dans le cadre du changement au niveau de la structure des produits, la part des exportations d’articles manufacturés qui constituait au XVIIIème siècle une fraction importante du total des exportations de l’Inde jusqu’à plus de 50%, cette part dans le total des exportations tombe à 10% environ déjà en 1830.

Il faut revenir sur le rôle joué par les industriels de la région de Manchester dans cette évolution, ce sont notamment les industriels du Lancashire qui font pression. Cette pression est d’autant plus déterminante qu’elle est appuyée par des mesures tarifaires : le premier succès est la suppression du monopole commercial de l’East India Company, le deuxième succès est de jouer sur les tarifs douaniers. Londres va imposer des droits aux produits indiens concurrents à ceux de Manchester, les droits que doivent payer les produits indiens à la frontière britannique sont de 70% à 80%.

Pour les textiles indiens, à l’importation sur le marché britannique ce sont des droits de 70% à 80% alors que les textiles britanniques ne s’acquittent à l’entrée en Inde que de 3,5% pour les files, et de 5% pour les tissus. Ces dispositions tarifaires restent en vigueur de 1835 à 1882.

En Europe occidentale, ces droits sont de 20% à 30% et aux États-Unis de 30% à 50%. Toute tentative se heurte au puissant lobby de Manchester.

Pourquoi, à un certain moment, des administrateurs britanniques en Inde ont eu la velléité de lever les droits d’entrée ?[edit | edit source]

Parce que les droits de douane sont l’une des sources de revenus.

Le budget de l’Inde britannique dépend de l’impôt foncier et des droits de douane. Afin d’équilibrer le budget de l’Inde, les administrateurs britanniques sur place, l’une des solutions qui est proposée est d’augmenter les droits qui sont ridiculement bas et systématiquement, les négociants, Manchester et Liverpool s’opposent.

La Grande-Bretagne, en tant que puissance colonisatrice, joue sur son privilège de souveraineté et défend les intérêts de groupes manufacturiers nationaux. Il y a aussi des gains de productivité issus de la mécanisation expliquant que les articles britanniques concurrencent victorieusement.

À partir du commerce extérieur, au niveau des échanges de marchandises, on peut passer aux activités économiques internes de l’Inde.

La désindustrialisation va être concurrencée par l’essor de cultures d’exportations, c’est une modification dans la structure par produit. L’Inde à partir des années 1830 va se mettre à exporter de plus en plus des produits bruts et des matières premières. Au fond, on pourrait dire que le colonisateur britannique a rabaissé le statut de l’Inde en le cantonnant dans ce rôle de fournisseurs de produits bruts et de matières premières. Le coton brut s’impose et arrive en tête puisque c’est la matière première dont a besoin l’industrie textile britannique.

La Grande-Bretagne a un souci. Au moment où elle s’industrialise, elle doit à l’exportation, diversifier ses débouchés, à l’importation, diversifier ses sources en approvisionnement.

La production de coton brut en Inde va se profiler à la faveur de deux événements au XIXème siècle qui est la guerre engagée par les États-Unis contre l’Angleterre qui a lieu en 1812 – 1813, ces hostilités arrêtent les exportations de coton brut en provenance du sud des États-Unis étant le principal fournisseur des filatures britanniques depuis les années 1790. Vient la guerre de Sécession aux États-Unis qui fait que le prix du coton sur le marché mondial va quadrupler entre 1869 et 1874. Cultiver du coton devient intéressant.

À partir de ce moment-là, l’Inde peut en quelque sorte combler les lacunes temporaires.

Le coton devient sur l’ensemble du XIXème siècle et dans une grande partie de l’entre-deux-guerres un des principaux produits d’exportation de l’Inde. Il y a aussi le thé, le jute servant à la fabrication de sacs d’emballage.

Le coton est produit en Inde centrale, le jute dans le détroit du Bengale. Il faut aussi signaler un produit particulier qui est l’opium produit en Inde centrale et exporté plus précocement encore alors que le thé et le jute le sont tardivement dans le XIXème siècle. L’exportation de l’opium date de la fin du XVIIème siècle.

Cette culture est soutenue par l’East India Company, l’opium indien sert de monnaies d’échange avec les Chinois. L’opium est exporté en Chine contre de la soie manufacturée, de la porcelaine, du thé ou des épices.

L’opium est durant la première partie du XIXème siècle le premier produit d’exportation de l’Inde.

Il y a toute une gamme de nouveaux produits d’exportation qui forment une culture de rente. Il y a deux types d’acteurs avec notamment la réapparition du deuxième groupe d’acteurs.

Le premier groupe d’acteurs est les firmes britanniques qui jouent un rôle important dans le développement de ces cultures d’exportations, mais ces firmes interviennent en liaison avec une couche d’intermédiaires indiens qui assurent le financement et la commercialisation des récoltes.

Les cultures d’exportations sont produites par la paysannerie locale, des intermédiaires interviennent pour le financement et la commercialisation.

Le développement d’une agriculture d’exportation sert les intérêts des grandes firmes commerciales de Calcutta, de Bombay et de Madras et ces firmes investissent peu, mais engrangent beaucoup. Le développement de l’agriculture d’exportation est favorisé par la classe d’intermédiaires indiens et on a des usuriers et des marchands.

Ces intermédiaires vont aller jusqu’à diversifier et élargir les productions avec la création d’égrainages de coton, mais aussi de pression de la jute. Ils acquièrent une place importante dans le commerce d’exportation et ils s’engagent ainsi dans un processus d’accumulation capitaliste.

Le développement d’une agriculture d’exportation favorise donc d’un côté la croissance d’un capitalisme commercial et financier indien très lié aux intérêts britanniques.

Ces classes vont jouer un rôle important lors du processus de réindustrialisation qui intervient assez rapidement, c’est-à-dire qu’il y a la capacité de cette colonie de se relever et de mettre en place un appareil industriel moderne financé par les intermédiaires autochtones qui ont accumulé en tant qu’intermédiaires du capital dans le commerce international.

L’essor des cultures de rente se fait au profit de l’Inde, mais a une incidence négative sur l’essor de la culture vivrière parce que le développement des cultures d’exportations soustrait aux cultures vivrières une fraction des bonnes terres réduisant les possibilités de croissance de la production alimentaire survenant à un moment où la superficie des terres cultivées par actif rural se réduit.

Jusqu’au début du XIXème siècle, il y avait encore des terres fertiles à cultiver, mais plus on avance dans le XIXème siècle et dans l’entre-deux-guerres, plus la superficie des terres cultivées par actif rural se réduit. À la fin du XIXème siècle, la quasi-totalité des bonnes terres sont cultivées.

Qu’aurait-il fallu afin que l’agriculture vivrière se développe ?[edit | edit source]

Le développement de l’agriculture vivrière est d’autant plus important que dans la seconde moitié du XIXème siècle, l’Inde est frappée par plusieurs grandes famines. On ne peut s’empêcher de faire le lien : l’essor des cultures d’exportations enlève à l’agriculture vivrière des terres à un moment où l’Inde est frappée de grandes famines.

Entre 1875 et 1900, il y a 18 grandes famines causant le mort de 18 millions de personnes. À titre de comparaison, durant la première moitié du XIXème siècle, « seulement » deux famines importantes sont enregistrées causant la mort d’environ 2 millions d’individus.

L’agriculture indienne est connue pour être tributaire de variations climatiques : face à ces grandes famines se pose la question de comment les combattre ?[edit | edit source]

Le gouvernement colonial britannique a le choix de développer la culture vivrière en investissant dans des travaux d’irrigation ou construire un vaste réseau ferroviaire : le gouvernement colonial va donner la priorité à la construction d’un vaste réseau de chemins de fer déboursant jusqu’à 6 fois plus que pour l’irrigation.

Il est probable que l’administration coloniale méconnaissait les problèmes de l’agriculture indienne, mais il est probable que l’extension de l’agriculture vivrière indienne aurait pu être assurée si une part plus grande de fonds publics et privés avaient été tournés vers le financement de l’irrigation expliquant l’évolution négative de la production alimentaire par habitant en Inde.

Entre la deuxième moitié du XIXème siècle et l’entre-deux-guerres, c’est une situation très préoccupante puisque la production alimentaire par habitant recule et les progrès dans l’irrigation contribuent surtout à l’essor de l’agriculture d’exportation.

Le paysan devant payer le droit à l’eau doit se détourner des céréales vers les cultures plus rentables.

De 1853 à 1914, ce sont 55 000 kilomètres de voies ferrées qui sont construites faisant du réseau indien le premier d’Asie et de tout le monde colonial. Toutefois, ce réseau indien à des défauts ne manquant pas d’être relevés. Le premier défaut est le choix du tracé relevant de considérations stratégiques et notamment militaires, mais le principal problème est le deuxième défaut qui est la configuration du réseau qui favorise les échanges internationaux aux dépens des échanges entre les régions indiennes. Les lignes sont construites à partir des grands ports pénétrant à l’intérieur de terres dont la fonction est de faciliter l’embarquement des produits d’exportations et l’écoulement des produits d’importations.

Le troisième défaut est que la construction de l’immense réseau indien ne fait pas appel à du matériel fabriqué localement, il ne fait appel qu’à du matériel britannique que sont les rails, le matériel et jusqu’au personnel créant une demande qui n’exerce pas d’effets induits et d’entrainement sur la sidérurgie locale.

L’administration coloniale a fait un choix douteux, la construction du chemin de fer a eu, malgré les défauts relevés, l’avantage de décloisonner le sous-continent et a permis de combattre les grandes famines de la seconde moitié du XIXème siècle.

Au moment où la construction du réseau ferroviaire s’effectue, il n’y a pas d’essor de la sidérurgie locale. Cette concomitance, c’est-à-dire les effets induits par la construction du réseau de chemin de fer, se serait exercée sur l’industrie sidérurgique.

L’un des défauts du réseau ferroviaire est qu’il avantage beaucoup plus les échanges internationaux que l’intégration économique interne.

Si on considère la configuration du réseau ferroviaire en Europe occidentales ou en Amérique du Nord, il apparaît que ces réseaux favorisent l’intégration économique c’est-à-dire relie des régions entre elles.

Portée et limites de la réindustrialisation[edit | edit source]

Gandhi et Nehru en 1942

Jawaharlal Nehru, premier ministre de l’Inde de 1947 à 1964, est considéré par Gandhi comme son héritier : « un des traits les plus remarquables de la domination anglaise aux indes et que les plus grands maux qu’elle a infligés à ce peuple prenant extérieurement l’apparence des biens-faits du ciel que sont le chemin de fer, le télégraphe, le téléphone, la radio. Tout cela fut bienvenu, était nécessaire et nous avons une grande gratitude envers l’Angleterre de nous les avoir apportés, mais nous ne devons oublier que l’objet fut le resserrement de l’astreinte administrative et la conquête de nouveaux marchés pour l’industrie anglaise ».

L’Inde ne parvient pas à nouer des liens d’entrainement que les économistes appellent des effets de revenus.

Les efforts de réindustrialisation datent de 1850 – 1860. La capacité d’une entité comme l’Inde en situation coloniale, c’est-à-dire dans une situation où le pays ne dispose pas d’une marge de main-d’œuvre. Dans une telle situation hostile, il y a la possibilité et la capacité à entreprendre des efforts à contre-courant, c’est-à-dire de redressement.

Face à la désindustrialisation, l’Inde révèle cette capacité à se relever et de se lancer dans cet effort de réindustrialisation.

L’itinéraire suivit afin qu’émerge une industrie sidérurgique en Inde il faut retenir la date de 1875 avec la création d’une compagnie qui va très rapidement fermer en 1879 se nomme la Bengal Iron and Steal. Ce n’est pas une réussite parce que l’État colonial lui refuse des commandes et des prêts, il y a une hostilité de la part du colonisateur britannique face à cette première tentative. Il ne faut pas tomber dans le manichéisme avec le méchant colonisateur qui empêche le gentil industriel indien. C’est en réalité Londres qui empêche une telle tentative.

Se met en place dans le dernier tiers du XIXème siècle lorsque que le monopole de l’East India Company disparait et l’Inde devient gérée directement part Londres.

Il y a l’administration coloniale, les men on the spot ayant une certaine sensibilité. L’organe à Londres et le secrétariat d’État pour l’Inde, sur place il y a un gouverneur général puis à partir de 1858 cela devient un vice-roi qui gouverne depuis Calcutta jusqu’à ce que le siège soit transféré à Delhi.

Lord Ripon par George Frederic Watts

C’est un pouvoir à deux têtes, il n’est pas rare que les deux pouvoirs ne soient pas d’accord notamment de 1880 à 1884 où un vice-roi arrive à Delhi, Lord Ripon, faisant tout afin d’encourager la création d’une sidérurgie locale moderne, mais Londres est contre.

Depuis le dernier tiers du XIXème siècle et jusqu’à l’indépendance, il y a une période de despotisme bienveillant et durant cette phase il n’est pas rare que Londres et Delhi divergent sur la politique sociale à mener en Inde. Londres gagne toujours lorsqu’il y a divergence.

L’adjectif bienveillant renvoie à l’action des vice-rois sensibles à l’intérêt de l’Inde et à ses habitants appelés les natives. Le secrétaire d’État, en revanche, siégeant à Londres, est influencé non pas par la situation dans le sous-continent, non pas par le sort des administrés, mais par le gouvernement, le parlement, les groupes d’intérêts et les milieux d’affaires, il est le défenseur des intérêts britanniques.

Il s’agit donc d’un équilibre délicat, il ne s’agit pas d’un ordre colonial qui bloque tout, les acteurs économiques locaux ont la possibilité d’utiliser cette marge.

La situation en Inde est un équilibre délicat qui apparaît déjà dans l’expression despotisme bienveillant. C’est l’équilibre entre modernisation et sauvegarde des structures traditionnelles de l’autre.

Un autre équilibre est la garantie des profits pour l’investissement britannique et de l’autre côté la prise en compte des conditions de vies des populations locales, c’est entre autres le souci d’admettre des indiens dans l’administration.

C’est toujours le point de vue de Londres qui prévaut. Ce n’est que tardivement que le pouvoir britannique va consentir à donner un coup de pouce : il y a un rapport de force entre le secrétariat à Londres, la vice-royauté à Delhi, aboutissant à la toute fin du XIXème siècle en 1907 – 1908, qu’enfin, se reconstitue une sidérurgie locale et moderne avec l’aide britannique.

Jamsetji Tata

La totalité des capitaux sont indiens, il y a des équipements et des experts occidentaux notamment allemands et américains, mais ici le renouveau de la sidérurgie indienne doit beaucoup à Jamshedi Tata et à la communauté Parsi. Tata est capitaine d’industrie et fondateur d’une dynastie.

C’est une communauté marchande résidant à Bombay, les parsis sont ses intermédiaires, ce sont ceux qui avancent de l’argent, qui transforment le coton brut, le jute sur place, ce sont ceux qui commercialisent, qui permettent aux firmes commerciales britanniques d’embarquer ses produits et de les vendre sur le marché mondial. Ils accumulent et engrangent, au moment où les choses peuvent se faire ils investissent, c’est au fond l’affectation d’un capital commercial dans l’industrie. Les parsis viennent d’une province perse qui s’appelle Fars, les parsis ne vont pas être islamisés et refusent l’islamisation. Ce faisant, dès le début du VIIème siècle, ils sont persécutés, ils ont pour religions le zoroastrisme.

Ils habitent le sud de la Perse et sont déjà entreprenants, ils ne veulent pas devenir musulmans, c’est pourquoi ils partent vers l’Inde. Les parsis émigrent au VIIème siècle afin de se regrouper autour de Bombay.

Tata né en 1839 et meure en 1904 est celui qui fonde la dynastie industrielle, c’est la grande figure de la réindustrialisation en Inde, fondateur du groupe Tata. Il voit tout de suite le bénéfice qu’il peut tirer de l’existence en Inde orientale de riches gisements de fer à proximité de mines de charbon concevant pour le pays une industrie sidérurgique intégrée.

Au moment de son décès, il ne verra pas son projet être réalisé, mais ses fils vont le faire en 1907 en créant la Tata Iron and Steal Company dont la totalité du capital est souscrite par 8000 actionnaires indiens en trois semaines. Dès 1908 commencent les travaux d’édification de l’usine et, en 1913, le premier acier indien est coulé.

Le pouvoir colonial accepte d’acheter une certaine quantité de fer et d’acier désormais produit sur place pour autant qu’il ne soit pas plus cher que le fer et l’acier importé, mais, c’est une limite de la réindustrialisation dans ce secteur de la sidérurgie. Il y a ce décalage : c’est une occasion manquée.

La sidérurgie indienne locale renaît, mais aurait pu beaucoup plus se développer s’il n’y avait pas eu ce décalage. Au fond, le fer et l’acier indien sortent des ateliers à la veille de la Première Guerre mondiale au moment où le réseau ferroviaire est achevé qui est mis en place en 1853 et le début des années 1910.

La sidérurgie indienne ne bénéficie pas des effets d’entrainement de la construction du réseau ferroviaire.

On retrouve la même situation en ce qui concerne le renouveau de l’industrie textile indienne qui date des années 1850 se confirmant dans les années 1880. Le renouveau commence dans la filature du coton bientôt suivie du tissage sans intervention de capitaux étrangers et avec peu de techniciens étrangers.

Les pays qui s’industrialisent en Europe tardivement ont plusieurs caractéristiques propres, notamment celle de s’industrialiser grâce au recours et à l’appel d’investisseurs étrangers.

On peut considérer que la réindustrialisation de l’Inde est tardive, mais la singularité est que les investissements sont « indigènes ».

Malgré la concurrence de la puissante branche textile du Lancashire, malgré une politique tarifaire discriminatoire, l’industrie indienne peut renaitre et se maintenir grâce à plusieurs facteurs favorables assurant à la veille de la Seconde Guerre mondiale plus de 80% de la consommation intermédiaire de coton.

  • Quels sont ces facteurs favorables ?

L’essor des exportations d’opium et de coton fait la fortune des familles de marchands qui réinvestissent leurs capitaux dans des unités industrielles modernes. C’est un élément facilitateur, il y a les ressources financières sur place.

Les taux de profits sont élevés, de l’ordre de 20%, il y a aussi un avantage comparatif, alors que les pays européens doivent importer le coton brut et qu’ils doivent se soucier de diversifier leurs sources d’approvisionnement, l’Inde dispose de la matière première sur place économisant les coûts de transports.

Ensuite, il y a un décalage dans le niveau des salaires, à la fin du XIXème et au début du XXème siècle le coût unitaire du travail est respectivement 75% et 50% moins élevé dans la région de Bombay que dans celle du Lancashire.

Les milieux d’affaires britanniques ne renoncent jamais, la réindustrialisation réussie malgré des entraves de l’administration coloniale qui dure, la réindustrialisation dans le textile commence dans les années 1860, se consolide dans les années 1880, mais en 1894, l’administration coloniale va augmenter les droits de douane parce qu’il faut des recettes. Les droits de douane vont passer à 5% sur les importations de textiles.

Tout de suite, le lobby de Manchester demande la création d’une taxe intérieure de compensation de 5% sur les produits élaborés sur place. Le standard en termes de droits de douane alors en vigueur est de 30% à 50% faisant de la taxe sur les textiles produits localement est dérisoire. Cette taxe ne sera retirée qu’en 1925.

Le bilan est mitigé parce qu’il y a des occasions qui vont être manquées. Au fond, ce sont les occasions qui ont pu être saisies ailleurs dans des pays qui ont leur autonomie, leur souveraineté et une grande marge de main-d’œuvre facilitant les effets induits positifs sur place.

Les acquis sont l’édification d’une industrie cotonnière puissante capable de couvrir l’essentiel des besoins du pays en tissu, mais cette évolution se fait aux dépens des artisans, car le nombre d’emplois créés dans les usines et inférieur à celui des artisans qui doivent abandonner leurs métiers.

La sidérurgie est un succès, mais elle démarre trop tard au moment où le réseau ferré et pour l’essentiel déjà construit ce qui prive la sidérurgie locale d’un marché. Les effets extérieurs s’exercent sur l’industrie sidérurgique britannique, de 1865 à 1941, en Inde on produit 700 locomotives alors qu’on en importe 12000 de Grande-Bretagne.

Le développement de l’industrie textile ne s’accompagne pas d’une industrie de fabrication de machines textiles.

Il faut rappeler l’extension des cultures d’exportations, la désindustrialisation, les entraves à la réindustrialisation, cette situation coloniale particulière qui freine, entrave. À partir d’un certain moment dans le XIXème siècle, il y a l’émergence d’une inteligencia constituant le mouvement nationaliste.

Le nationalisme indien nait dans les années 1870 – 1880, c’est très tôt. C’est une inteligencia fait de métisses intellectuels, ils sont allés à l’école du colonisateur, mais ont gardé leur identité.

Théorie de la « saignée » et approche par les « capacités »[edit | edit source]

Naoroji in 1892.

Naoroji (1825 – 1917) est le plus illustre du mouvement nationaliste indien. Comme tous les membres des premiers nationalistes, il connaît la langue du colonisateur, siège à la Chambre des Communes, publie dans des périodiques, c’est un riche commerçant parsi dénonçant les effets néfastes de la colonisation.

Naoroji est partisan de la Drain Theory : si l’impact de la colonisation est négatif, c’est parce que le colonisateur britannique pompe les richesses, c’est l’idée d’un transfert de revenus.

Ce transfert de revenus à deux conséquences : il appauvrit l’Inde et de l’autre côté enrichit la Grande-Bretagne d’où un élargissement des écarts entre la métropole et le sous-continent, ce drainage est défini comme un transfert de richesses sous forme de salaires de profits, d’intérêts et d’impôts, c’est un transfert unilatéral et sans compensation de la colonie vers la métropole qui représenterait, aux yeux de Naoroji, un manque à gagner pour l’Inde qui serait suffisamment importante afin d’expliquer son arriération économique.

Naoroji dénonce le retard économique de l’Inde durant la phase coloniale, de l’autre côté, ce transfert est une source d’accumulation de capital pour la Grande-Bretagne afin de soutenir son industrialisation rapide.

Il y a toujours des tentatives de calculer ce transfert de revenu. Si on s’en remet aux séries statistiques, les écarts de PIB par habitant entre le Royaume-Uni est l’Inde passe de 3,2 en 1820 à 11,2 en 1950 au moment de l’indépendance.

Des études sur la taille des hommes relèvent pour la seconde moitié du XIXème siècle un recul du niveau de vie qui se poursuit jusqu’à la fin des années 1930.

Si on change de perspective, il faut reconnaître que les structures précoloniales dont nous avons dit qu’elles ont des limites et qui durant la phase de la colonisation s’effritent, ces structures précoloniales se maintenaient parce qu’elles ont une capacité de résilience.

Il y a aussi une incapacité du colonisateur à aller jusqu’au bout de ce qu’il présente comme sa mission transformatrice. Le colonisateur britannique ne va pas changer de fond en comble vu la consistance de ces structures.

Il y a une capacité de ces structures à résister, mais aussi une incapacité du colonisateur à remplir sa mission transformatrice.

D’abord, le rôle des élites du monde des affaires est crucial dans la réussite économique de l’Inde contemporaine, il y a un élément de continuité. La majorité de ces élites descend d’une classe indigène de marchands et de monnayeurs d’argent qui préexiste à la domination britannique et qui lui survit.

On doit à plusieurs de ces membres de cette élite économique le renouveau du textile et de la sidérurgie durant la seconde moitié du XIXème siècle. Cette réindustrialisation de l’Inde, qui surmonte l’inférence et l’hostilité des milieux d’affaires britannique, s’effectue avec une très faible intervention des capitaux et techniciens occidentaux.

Le groupe Tata est dirigé par un descendant du fondateur, constitué de près de 50 unités différentes présentent dans les branches manufacturières traditionnelles, mais aussi automobiles, l’aéronautique, l’informatique, l’hôtellerie et les cosmétiques.

L’autre succès est celui de Lakshmi Mittal originaire du groupe des Mawari devenu le plus grand producteur d’acier du monde.

Il y a donc des persistances internes comme la survie sous le régime colonial de larges pans des réseaux d’affaires indiens s’expliquant par l’ancienneté de leur expertise et de leur réseau d’implantation. Dès le XIVème siècle, ils maîtrisent le système de comptabilité double et sont capables de faire voyager des capitaux au-delà du sous-continent, leur organisation sociale permet de quadriller ce réseau.

Les élites marchandes indiennes parviennent à se maintenir, car l’État colonial n’est pas hégémonique et ne dominait pas tous les secteurs de l’économie indienne, il n’en a pas les moyens. Pour économiser, l’État colonial va concéder des pouvoirs économiques, militaires, juridiques, éducatifs voire politiques, c’est une situation qui laisse une marge de main-d’œuvre aux corporations indiennes et aux réseaux locaux tissés par les propriétaires terriens, aux associations de castes et autres groupes qui voient le jour durant cette phase de transition entre les années 1740 et les années 1810 où l’Inde navigue entre la fin de l’Empire moghol et le début de la domination britannique.

Certaines régions s’en tirent mieux que d’autres, dans les ères de prospérité notamment au Bengale, marchands et banquiers s’enrichissent et soutiennent la création d’établissements scolaires, de centres de formation, d’organes de presse jouant ainsi un rôle important dans le développement des capacités de l’Inde du XIXème siècle.

Les capacités de la société indienne se renforcent durant la période coloniale avec la fondation de clubs et d’associations, d’abord par les Britanniques soucieux d’occidentaliser les élites locales, mais ces élites locales s’approprient ces associations contre l’ordre colonial.

Naoroji va s’occidentaliser afin de se saisir des armes de la critique.

À la fin du XIXème siècle, ainsi l’Inde dispose d’un éventail sophistiqué d’organes de la société civile dédié à la production et à la diffusion d’informations, à l’éducation publique, à la réforme sociale, à la contestation politique. Ce qui n’est peut-être pas étranger à l’émergence en Inde de ce qui est peut-être la plus grande démocratie du monde.

En 1955, après l’Indépendance, Nehru fait un discours lors de la Conférence Bandung donnant naissance au mouvement des non-alignés : « le règne des britanniques ne fut qu’une parenthèse […] notre pays a de nombreuses cultures dont certaines ont plus de 5000 ans d’âges […] le pouvoir britannique a exercé un pouvoir cruel, mais a finalement regardé le fond des choses, cette période n’a signifié qu’une interruption provisoire de notre histoire, l’Inde renait de son humiliation et reprend fièrement le cours ancestral de son histoire ».

C’est pour cela que les relations entre l’Inde et le Royaume-Uni sont si bonnes aujourd’hui. Dans le cas de l’Algérie, l’histoire entre la France est l’Algérie est tout sauf apaisée puisqu’il y a eu une volonté de détruire ce qui était en place.

Anexos[edit | edit source]

Referencias[edit | edit source]

  1. Etemad Bouda - SSP UNIL
  2. Bouda Etemad (auteur de Empires illusoires) - Babelio
  3. Publications de Bouda Etemad | Cairn.info
  4. Bouda Etemad | Armand Colin
  5. Bouda Etemad - Data BNF
  6. Bouda Etemad - BiblioMonde
  7. , P. Kennedy, Naissance et déclin des grandes puissances : Transformations économiques et conflits militaires entre 1500 et 2000, Paris, Payot, 1991, p.42