« Comercio y ventajas geográficas » : différence entre les versions
| Ligne 139 : | Ligne 139 : | ||
Las hipótesis de Krugman, en particular, no cuestionan completamente la teoría de las ventajas comparativas, sino que nos permiten verla de manera diferente, mientras que, por otra parte, los críticos antiglobalización cuestionan la ventaja comparativa. | Las hipótesis de Krugman, en particular, no cuestionan completamente la teoría de las ventajas comparativas, sino que nos permiten verla de manera diferente, mientras que, por otra parte, los críticos antiglobalización cuestionan la ventaja comparativa. | ||
== | == El problema del aumento de los rendimientos == | ||
Paul Krugman | Paul Krugman no es un geógrafo, es un economista geográfico y parte del movimiento de la Nueva Geografía Económica. Es más una cuestión de economía geográfica que de geografía económica. Krugman es parte de una práctica de la geografía económica con figuras y modelos hipotético-deductivos. No estamos en una epistemología realista, sino en una epistemología normativa. Fue asesorado por la administración demócrata y ganó el Premio Nobel hace unos años. | ||
Krugman | Krugman revisará uno de los supuestos del modelo liberal que es el supuesto de la competencia pura y perfecta. Para que la ley de la oferta y la demanda funcione para obtener un precio de equilibrio, deben cumplirse una serie de condiciones, incluida la condición de competencia pura y perfecta. Los Estados que apoyan el mercado implementarán leyes para apoyar esta teoría de la competencia pura y perfecta. Para que exista una competencia pura y perfecta, los productores deben estar en desacuerdo con el precio y ser iguales en la confrontación de la oferta y la demanda. Para Krugman, no funciona así. Siempre es interesante después de que se construye el modelo introducir otros factores para ver qué impactos tienen en los resultados. | ||
Se preguntará qué está sucediendo reinyectando un factor que se pregunta qué está sucediendo con la competencia pura y perfecta cuando hay retornos crecientes. El aumento de los rendimientos es una configuración donde la productividad está correlacionada con la producción. El coste de producción de las unidades marginales está disminuyendo. Cuanto más se produce, más fácil es producir la última unidad producida. En economía, es un sistema que prevalece, las producciones se caracterizan generalmente por rendimientos crecientes. Esto no quiere decir que los rendimientos crecientes sean infinitos. La razón por la que no todas las producciones mundiales de un producto se concentran en el mismo lugar es que en algún momento los rendimientos disminuyen, es decir, la producción de una unidad adicional costará más. La curva es una curva de campana con un aumento de los rendimientos ha alcanzado un cierto nivel, los rendimientos están disminuyendo. | |||
Tan pronto como hay una situación de aumento de los rendimientos, esto significa que los grandes productores tienen una ventaja sobre los pequeños productores. Al repartir el ahorro producido por la producción de unidades marginales entre el conjunto de la producción, los grandes productores pueden comercializar sus productos a precios inferiores a los de los pequeños productores. Así que compramos productos a grandes productores, no a pequeños productores. La situación de competencia entre grandes y pequeños productores no es pura y perfecta. | |||
El problema es que no te conviertes en un gran productor al instante. La cuestión del aumento de los beneficios es la del tiempo. Es una producción que aumentará hasta alcanzar el umbral en el que los rendimientos disminuyen. La competencia es pura y perfecta siempre y cuando mantenga sus precios lo suficientemente bajos. Las condiciones para que un productor aparezca en el mercado y compita están relacionadas con la competencia, la disminución de los rendimientos y el coste de la entrada en el mercado. Un nuevo productor que entre en el mercado tendrá que invertir con pérdidas durante años. Hay situaciones en las que nadie puede entrar en el mercado debido al aumento de los rendimientos. Se trata de situaciones que conducen a la situación de cártel. Esta ventaja en la producción en serie está ligada a la entrada temprana en el mercado de los primeros productores. El aumento de los rendimientos asegura ventajas comparativas con el paso del tiempo. Según Krugman, la productividad es buena en productos que producen mucho y durante mucho tiempo. Debido al bloqueo temporal, el aumento de los rendimientos no sólo es una ventaja para los grandes productores frente a los pequeños, sino también para los productores más antiguos frente a los nuevos. Los países que se especializaron relativamente pronto en un producto, que experimentaron la Revolución Industrial relativamente pronto, que fueron capaces de producir en masa y a bajo costo, inundan los mercados internacionales con productos baratos sofocando el desarrollo potencial de los países que más tarde despertaron. Además de una cuestión de velocidad, hay una cuestión de aceleración, ya que cuanto más produces, más formidable eres para la competición. | |||
Los países que tendrán una ventaja comparativa son los que han comenzado a producir antes que los demás. Para Krugman, la ventaja comparativa es la edad temprana. Esto significa que revertimos por completo el modelo de Ricardo para el cual un país tenía predisposiciones para tal o cual producción y, dependiendo de las predisposiciones, tiene una ventaja comparativa que lo dirigirá hacia la especialización y la exportación. Para Krugman, es lo contrario. Un país se especializa en una producción, produce masivamente, tiene rendimientos crecientes y adquiere una ventaja comparativa sobre sus competidores. En Ricardo, la ventaja comparativa es la causa de la especialización y el comercio internacional, mientras que en Krugman, la ventaja comparativa es la consecuencia de la especialización y el comercio internacional. | |||
Para Krugman, también hay un bloqueo en el espacio de las ventajas comparativas. El desarrollo industrial es contagioso por una especie de difusión espacial alrededor de los polos de innovación. Hay fenómenos de concentración espacial. Los efectos del desarrollo afectarán el espacio más o menos inmediato circundante, pero no atravesarán todo el país. El freno de distancia bloqueará espacialmente la ventaja comparativa. Un lugar en el que el desarrollo industrial comenzó antes que los otros tendrá, debido a la ventaja comparativa, un rendimiento creciente y una ventaja comparativa sobre los otros y el bloqueo espacial inducirá un desarrollo más estricto en torno a este lugar que se convertirá en una región industrial. | |||
== | == Bloqueo de la ventaja comparativa == | ||
Hay muchos problemas con esta teoría. La teoría del aumento de la rentabilidad crea círculos virtuosos, pero también círculos viciosos. Para Krugman, "los países ricos son ricos porque son ricos, y los países pobres son pobres porque son pobres. Los países ricos han experimentado un desarrollo temprano con el aumento de los rendimientos e impidiendo que los países pobres que aún no se han industrializado entren en el mercado. Es muy difícil para los países emergentes luchar contra los efectos del aumento de los rendimientos, contra el efecto de la acumulación de riqueza en los países ricos. | |||
Krugman | Krugman establece una especie de fatalidad del desarrollo: está en la naturaleza de los países ricos ser más ricos y más ricos por un efecto acelerador y está en la naturaleza de los países pobres ser más pobres y más pobres por el efecto de la desaceleración y los círculos viciosos. Una crítica es que una ligera desigualdad ensanchará una brecha al acelerarse. En el siglo XVI, a escala mundial, no había diferencias de desarrollo, había el mismo nivel de PIB para todos los países. En el siglo XVII comenzó a desarrollarse un diferencial con los países que vivieron la Revolución Industrial. La brecha inducida, por su propia naturaleza, debía ampliarse debido al aumento de los rendimientos y al bloqueo en el tiempo de las ventajas comparativas. Cuanto mayor sea la diferencia, mayor será la razón por la que debe ampliarse. Hay un efecto de divergencia. Este sistema contradice la idea de una competencia pura y perfecta. Tal vez la competencia pura y perfecta existía al principio, pero si, con el paso del tiempo, la diferencia creada se aceleraba con el tiempo. ¿Por qué llega un momento en que la divergencia se instala? | ||
El problema con el aumento de los rendimientos es que promueve una divergencia entre los países ricos y pobres. El segundo problema es que era relevante para el razonamiento de Ricardo que existían situaciones ante-económicas que constituían predisposiciones en las cuales una economía podía basarse de acuerdo a sus predisposiciones. Es una hermosa cadena de causa y efecto y determinista, es decir, cada efecto está ligado a una causa. Para Krugman, cualquiera que sea el sector en el que nos especialicemos, gracias al aumento del rendimiento, conseguiremos una ventaja sobre la competencia. La razón por la que nos hemos convertido en los mejores no está relacionada con las predisposiciones, sino con la iniciativa temprana. Cualquiera que sea el sector en el que se especialice un país, tendrá éxito si se especializa más rápido que otros. | |||
== Histoire vs anticipation == | == Histoire vs anticipation == | ||
Version du 25 mai 2018 à 16:59
| Professeur(s) | Staszak, Jean-François[1][2][3][4][5][6][7] |
|---|---|
| Cours | Géographie économique |
Lectures
Los cursos anteriores nos han cuestionado sobre lo que explica la expansión de los circuitos, lo que explica que los flujos empiecen a cruzar las fronteras, lo que explica qué bienes, tangibles e intangibles, cruzan mayores distancias, por qué no nos hemos quedado con los microcircuitos locales como analizaron Sahlins y Chaunu. Hay un misterio en el fenómeno de la expansión de los circuitos económicos.
Existen diferentes circuitos económicos, cada uno con su propio sistema de regulación correspondiente a diferentes sistemas espaciales, y hay una historia de su expansión. La historia de la ampliación económica, la colonización del triángulo de libre comercio y una historia muy eurocéntrica. Queda una pregunta pendiente que es ¿cómo explicar la expansión de los circuitos? Qué y el factor y el motor que empujó a estas economías a expandirse. La pregunta es: ¿por qué abrir los circuitos, por qué buscar socios económicos cada vez más lejanos? La cuestión de la distancia surge con la idea de que la distancia es tanto material como simbólica y que ambas distancias son costosas de recorrer. La distancia física es costosa de viajar hasta que la revolución del transporte haya tenido lugar. Cruzar la distancia simbólica es costoso y peligroso porque no hay mejor manera de proteger la propia identidad que negarse a intercambiar con otros. El riesgo simbólico de comerciar con el otro es arriesgado porque existe el riesgo de darse cuenta de que el otro y yo mismo, que él no es sólo otro, sino diferente. Otra explicación es que las razones para negarse a hacer una donación en contra de la donación o distribución con el otro y para dejar otro de lo contrario ya no sería otro y formaría una comunidad obligada por la deuda. El mercado, el anonimato del mercado, la satisfacción instantánea del mercado apunta a que el otro siga siendo un extraño. En el esquema de Sahlins, apenas intercambiamos entre nosotros, también en Chaunu.
La distancia material y la distancia simbólica son muy buenas razones para rechazar el intercambio a distancia, que es demasiado peligroso, demasiado caro y demasiado arriesgado. Esto hace que la respuesta a la pregunta de cómo explicar la expansión de los circuitos económicos sea aún más misteriosa. Entre el hombre o la mujer paleolítica que vivía de la caza y la recolección y los campesinos bretones del siglo XIX que vivían de la agricultura y la ganadería, la media de kilómetros de los circuitos económicos era la misma.
No hay una respuesta única, las respuestas varían y varían según tres factores. ¿De qué circuito estamos hablando? 1] Según los lugares, los tiempos, los tipos de circuitos, las escalas de los circuitos, las razones para abrir estos circuitos no son las mismas. Dependiendo de los actores en estos circuitos, a saber, el productor y los consumidores, pueden tener razones diferentes pero congruentes. Las respuestas varían según la realidad de las configuraciones sociales e históricas. El aparato teórico[2] es al mismo tiempo la disciplina, los economistas, antropólogos, sociólogos y geógrafos no tienen el mismo tipo de respuesta dependiendo del gran paradigma de la teoría[3] en la que uno se sitúa.
La primera idea es que distingamos dos niveles de explicación, a saber, lo que permite el intercambio, es decir, el componente material como la logística y el transporte, y lo que le motiva a saber por qué inventamos medios de transporte que permiten su desplazamiento. La hipótesis es que la lógica de esta motivación es ideológica, incluso cultural. En geografía, no sólo explicamos por qué vamos a intercambiar con alguien más lejano y por qué elegimos a una pareja en lugar de otra.
Explicaciones no económicas
La explicación de los circuitos de expansión no es una explicación económica que no tenga nada que ver con el beneficio. Estas explicaciones se tomarán prestadas de la economía ortodoxa, pero también de la economía en general.
El lazo social
La idea es que si se amplía un circuito económico es para crear un vínculo social con el socio distante y diferente que se integra en su circuito económico. Para reflexionar sobre esta hipótesis, debemos recurrir a la teoría del juego. Se consideran tres tipos de juegos: juegos de suma cero, juegos positivos y juegos negativos. La mayoría de los juegos son juegos de suma cero. Un juego de suma cero no destruye ni crea riqueza. Los juegos de suma negativa van sólo al final del juego, hay menos dinero que al principio del juego, pero en este caso, lo que importa es la distribución de ganancias y pérdidas. Un juego de suma positiva es un juego en el que habría más dinero al final de la mesa que al principio del juego. Los juegos crean riqueza como los juegos de suma positiva, los juegos destruyen riqueza como los juegos de suma negativa y los juegos de suma cero como los juegos de suma cero. La cuestión es si el comercio internacional es un juego de suma positiva, ¿cero o negativo? ¿El comercio internacional crea riqueza, la destruye o no cambia nada? Estas tres hipótesis se pueden encontrar.
El problema es cuando el comercio internacional es un juego de suma negativa, porque el objetivo del comercio no es el beneficio. En el potlatch, toda la riqueza intercambiada después del intercambio es destruida. Esto prueba que el propósito del intercambio no está en el intercambio, sino en el tipo de vínculo que el intercambio creó. Esta explicación de la expansión del intercambio es muy eficaz para la redistribución y la donación para los canales de donación que pueden ir más allá de buscar un socio para crear lazos sociales con él. La donación por donación implica y mantiene lazos sociales primarios, el circuito de redistribución establece una comunidad sujeta a una comunidad. La autoridad que logra expandir el circuito aumenta su territorio, el número de sus súbditos y el tamaño de la comunidad. El comercio sería una forma de continuar la guerra por otros medios.
Esto puede parecer obvio para la redistribución y la donación para la donación, pero el mercado también funciona de esa manera. El motivo de la creación de la CECA no era económico, sino forzar a los socios franceses y alemanes a trabajar juntos, a conocerse, a crear vínculos, a establecer interdependencias y a evitar una tercera guerra mundial. El mercado fue instrumentalizado, fue el primer paso para crear identidad, vínculo internacional y diplomático.
El poder
Lo social nunca está muy lejos de la política y el poder. Se puede tener una interpretación más negativa y sospechosa de esta instrumentalización de los intercambios. La extensión del campo de intercambio tiene funciones que no son económicas, pero ya no son funciones sociales dirigidas a crear lazos, paz y proximidad simbólica, sino más bien a considerar que el comercio internacional es la continuación de la guerra por otros medios mediante el establecimiento del poder y la coerción. El regalo es siempre una toma de poder al igual que la deuda, ya que uno es deudor del que hizo el crédito.
La suposición es que el intercambio no produce riqueza en un juego de suma cero. Si el juego del comercio internacional es un juego de suma cero, si alguien rompe esta regla, significa que hay un perdedor. Si alguien está encantado con el intercambio internacional, se enriquece a través del intercambio internacional y promueve el intercambio internacional, es igual y simétrico que alguien pierda dinero y poder. Desde esta perspectiva, el intercambio internacional es algo peligroso debido a las pérdidas, pero dado que estas pérdidas se resuelven en la deuda, la cuestión puede ser menos en la economía de intercambio negativa que en la dependencia política que crea el intercambio.
El riesgo del intercambio está en la situación de dependencia en la que pondrá al menos a uno de los dos socios. Esta dependencia es la de la deuda y también está en el hecho de que si dejamos de producir algo y nos especializamos en otro campo que es la garantía de ganancias de productividad, nos volvemos dependientes de países extranjeros. Cuando esta dependencia es de la energía o de los alimentos, si las importaciones dejan de proporcionarse, la supervivencia misma del país corre el riesgo de ser cuestionada.
Desde el punto de vista del mercantilista, esto tiene dos consecuencias. Debemos promover las exportaciones y reducir las importaciones tanto como sea posible: tan pronto como exportamos, ganamos oro; cuando importamos, perdemos oro. Cualquier importación tiene como consecuencia el empobrecimiento del país en cuestión. Esta solución sigue siendo optimista en el sentido de que creemos que nuestro país puede ganar. Si pensamos que eso no es posible, la única solución es el proteccionismo. Esta idea fue teorizada por Litz, quien trató de proponer una teoría del proteccionismo. Su argumento es simple: Inglaterra fue la primera nación en industrializarse, lo que le permitió producir a bajo costo y con buena calidad, a diferencia de Francia y Alemania. Los productos británicos eran de mejor calidad y más baratos que sus competidores. En términos de competencia, la industria alemana no tenía ninguna posibilidad de vender su producción y desarrollarse. Para protegerse de este riesgo y de la dominación política y económica, Litz propuso cerrar las fronteras para permitir el desarrollo en los países menos avanzados. Esa es la idea de que a veces tenemos que proteger la economía nacional simplemente porque no es competitiva.
Los grandes promotores del libre comercio fueron Inglaterra y Estados Unidos, que son los dos países que han dominado sucesivamente el comercio internacional. En la guerra económica que es el comercio internacional, es el más fuerte que domina. Los países que no tienen la misma productividad y no ofrecen los mismos productos deben cerrarse al comercio internacional para evitar el empobrecimiento y evitar que su industria quede atrapada en una fase primitiva. Siempre hay alguien que se beneficia del intercambio, el intercambio es siempre en detrimento de uno de los dos socios. La cuestión es quién impone los precios y las condiciones del intercambio. En el intercambio un socio es más poderoso que el otro y es capaz de imponer sus condiciones. El intercambio tiende a aumentar la desigualdad porque contribuirá al enriquecimiento del país más rico y al empobrecimiento del país más pobre. En varias ocasiones se ha utilizado el comercio internacional como medio de presión. Un ejemplo es el embargo sobre Cuba y el embargo sobre el trigo impuesto por Estados Unidos a la URSS tras la invasión de Afganistán. Esta desconfianza en el comercio internacional y los peligros que entraña legitima la retirada y el proteccionismo y también legitima los efectos de bloqueo. Esto fomenta los intercambios con países en los que tenemos cierta confianza y desconfianza hacia aquellos que son hostiles. Existe un vínculo entre la identidad política, cultural y social y la ampliación. Hay desconfianza en las uniones económicas de los socios.
La búsqueda del beneficio
El modelo neoclásico del homo oeconomicus es el que busca maximizar su rentabilidad y utilidad. La teoría del comercio internacional es una de las pocas teorías económicas no triviales y justas. Lo que Samuelson quiso decir es que o bien las teorías eran triviales, pero según él había un ejemplo no trivial y relevante que era la teoría de la ventaja comparativa de Riccardo.
Smith: especialización y ventaja absoluta
La idea es que cuanto más se especializa, más aumenta la productividad. Entre dos países que hacen un poco de todo mal y consumen lo que produce[situación A], dos países que se especializan en un campo e intercambian su producción[situación B], la situación B es mejor: gracias a las ganancias de producción obtenidas por la especialización, las ganancias totales aumentarán.
Dos países, el Norte y el Sur, sólo producen vino y pan. Sólo se produce pan y vino y sólo se consume pan y vino. Los recursos son fijos en términos de tierra, capital, mano de obra, maquinaria.
Se asignan recursos para producir 25 de vino y 50 de pan. Si queremos producir 100 barras de pan, debemos asignar todos los recursos a la producción de pan y no recursos a la producción de pan. Por el contrario. La línea verde representa oportunidades de asignación de recursos. El país "Norte" tiene la opción de utilizar toda su producción para hacer pan o vino.
Las diferencias entre los países del Norte y del Sur tienen como diferencia el clima. El país del norte tiene una ventaja absoluta en la producción de pan, ya que al asignar sus recursos a la producción de pan, puede producir 100, mientras que el país del sur tiene una ventaja absoluta en la producción de vino, ya que al asignar sus recursos a la producción de pan, puede producir 100. Ambos países tienen el mismo tamaño y la misma cantidad de recursos, la solución ideal es que cada país se especialice en su ventaja absoluta. Cada país tendrá que importar y exportar para vender lo que no puede consumir e importar lo que no puede producir.
La cantidad de 100 es la cantidad máxima que maximiza la utilidad de los recursos. Cualquiera que sea el otro punto elegido, el total nunca excederá de 100. Se producía la máxima cantidad de vino y pan.
Para cada producción en el mundo, un país tiene una ventaja absoluta. Según Smith, cada país debería especializarse en el campo en el que es mejor que todos los demás y abandonar otras producciones. En este campo donde es mejor que todos los demás, exportará la mayor parte de su producción, con el dinero ganado, importará los productos que necesita. La especialización produce una mejora en la productividad. Cualquier país que tenga una ventaja en un área puede participar en el comercio internacional y obtener beneficios. El hecho de que un país no tenga una ventaja absoluta y, por lo tanto, no pueda participar en el comercio internacional es un problema para ese país, pero también para otros países que no pueden disfrutar de su ventaja absoluta porque hay mercados que les están cerrados.
Ricardo: la ventaja comparativa
Con la teoría de Ricardo, un país, el Norte, es mejor en la producción de ambas producciones. El país del Norte tiene dos ventajas absolutas en el campo del pan y el vino, mientras que el país del Sur no tiene nada. Dado que el país del sur es menos bueno en ambas áreas, es difícil ver cómo se podría hacer un intercambio entre las dos. Bajo el modelo de ventaja absoluta de Smith, es difícil ver cómo podría despegar el comercio internacional.
Cuando comparamos dos ventajas comparativas, es entre dos países y entre dos actividades. Cualquier país tiene una ventaja comparativa porque es el área donde la diferencia entre la productividad y la del competidor es mejor. Hay un área en la que la diferencia es enorme y otra en la que la diferencia es menor. La ventaja comparativa compara dos productores, dos países y dos producciones. Por definición, cada país tiene una ventaja comparativa. Cualquier país, incluso el peor del mundo, puede participar en el comercio internacional porque hay una producción donde es un poco menos mala que las demás. Todos los países del mundo tienen la oportunidad de participar en el comercio internacional.
Si se equilibran las dos teorías que el intercambio crea riqueza con la teoría de Smith y Ricardo, todos los países pueden enriquecerse. Cada país tiene un campo en el que tiene interés, para especializarse en detener otras producciones y exportar tan mal como está. Con el dinero que gane, podrá importar lo que ha dejado de producir, en total, al final, la producción y el consumo habrán aumentado creando crecimiento. Cualquier país que participa en el comercio internacional experimenta crecimiento: es el aumento total de la producción, el consumo, los ingresos, la esperanza de vida, y todos pueden participar. Esta idea teórica no ha sido invalidada.
Según la teoría de Ricardo, abrir el comercio es una muy buena idea porque erradicará la pobreza en el mundo. Esto producirá riqueza, porque cualquier país que participe en el comercio internacional se enriquece. Ricardo no describe la globalización, no la justifica en retrospectiva, él es la razón por la que hay globalización. Es porque creemos en la teoría de Ricardo que estamos implementando la globalización. Es muy importante decir que la teoría de Ricardo no ha sido invalidada.
No debemos razonar como una ventaja comparativa de los países, sino en términos de la ventaja comparativa de las empresas. Si Ricardo no está teóricamente invalidado, está totalmente invalidado empíricamente. Ningún país se ha especializado totalmente en un sector, todos los países del mundo han mantenido una cierta diversidad en la producción. La respuesta es que la diversidad es contraproducente y cumple otros objetivos como el argumento de la autosuficiencia alimentaria. Nos encontramos en una diferencia entre una epistemología realista que describe cómo se hacen las cosas y una visión teórica. Recientemente, otro elemento de crítica se ha opuesto a la teoría de Ricardo y al desarrollo del comercio internacional, que es el doble problema ecológico del transporte[1] que se traduce en un enorme costo de energía, pero también un costo en términos de préstamos ecológicos, en términos ecológicos, una economía diversificada es más frágil[2]. La teoría de Ricardo no tiene que ver con la participación en las utilidades. A la pregunta de cómo se comparte la riqueza, la respuesta no es necesariamente económica, sino que puede ser política. Si podemos aceptar que la globalización produce riqueza, debemos preguntarnos a dónde va la riqueza. Si uno encuentra un socio empobrecido en el intercambio, no invalida la teoría de Ricardo, que invalidaría la teoría de Ricardo de que tres cuartas partes de los socios no se han vuelto ricos. Debe hacerse una distinción entre el enriquecimiento global y el enriquecimiento individual. No hay duda de que la producción mundial ha aumentado, ha habido crecimiento, pero eso no significa que todos los países se estén enriqueciendo.
¿Qué ventajas comparativas
Como geógrafo, debemos preguntarnos cómo se comparte la riqueza, cuál es la naturaleza de estas ventajas absolutas, qué país tiene qué ventaja, si existe una lógica geográfica, si existen modelos de distribución. Tenemos que examinar la naturaleza de los flujos para examinar la realidad del comercio entre países.
El caso de los intercambios de indisponibilidad
Muchos de los primeros intercambios económicos fueron para productos que uno de los dos socios comerciales era incapaz de producir. Un intercambio de indisponibilidad es cuando uno de los dos países importa algo porque no puede producirlo. Un intercambio de indisponibilidad involucra recursos naturales porque lo que define a un recurso natural es que no puede ser producido. La ventaja absoluta es muy clara: uno tiene el recurso o no lo tiene.
Con los flujos de petróleo, o tenemos recursos o no los tenemos. Las flechas van de países que tienen depósitos a países que no los tienen. Pero también es importante tener recursos significativos e importarlos como los Estados Unidos.
Este mapa refleja una geología de las cuencas petrolíferas y de las zonas de consumo.
Los intercambios de indisponibilidad no sólo afectan a los recursos naturales. Hay cosas que no puedes producir porque no puedes o porque no puedes producirlas. Para productos con un valor añadido muy alto, productos muy técnicos, se necesitan máquinas muy complicadas, personas muy bien formadas y conocimientos técnicos. Esta mano de obra altamente cualificada no está en todas partes. Al igual que existen reservas de recursos naturales, existen reservas de mano de obra calificada y de mano de obra calificada. Básicamente, las industrias de alto valor añadido de muy alta tecnología no pueden salir de las cuencas de materia gris. Las industrias de muy alta tecnología permanecerán en ciertas cuencas. Así como el pozo de petróleo debe permanecer en la cuenca petrolífera, las industrias de muy alta tecnología permanecerán en las cuencas de materia gris. Las producciones más rentables son las basadas en estos depósitos. En cierto modo, nos enfrentamos a intercambios de indisponibilidad, porque muchos países no disponen de mano de obra cualificada para producir bienes técnicos de alto valor añadido. La cuestión de las calificaciones muy altas se aplica especialmente a la invención y al ciclo de vida inicial de los países. El problema de los depósitos de materia gris no es la producción de algo, sino la innovación. Un tercer factor de los intercambios de indisponibilidad intervendrá que es la cuestión de las patentes. Se trata de situaciones en las que la indisponibilidad se mantiene mediante patentes de producción.
Para ciertos productos, por razones siempre específicas, ciertos lugares consiguen adquirir un monopolio. El único país capaz de exportar sus películas a todo el mundo son los Estados Unidos con Hollywood. Las películas se rigen por un intercambio de indisponibilidad. Con la cuestión de los intercambios de no disponibilidad, hay una explicación para toda una serie de flujos que no son necesariamente flujos de materias primas.
Ricardiens et néo-ricardiens : HOS, cycle de produit, demande
Ricardo no se ocupa del intercambio absoluto, que es un intercambio de indisponibilidad, sino de la ventaja comparativa. En la teoría de Ricardo, exportamos en lo que nos especializamos e importamos en lo que renunciamos. Para Ricardo y para los ricardianos, la elección de la especialización y por lo tanto del intercambio, de la dirección del intercambio y de los flujos internacionales depende de las predisposiciones de los países antes del intercambio. ¿Cuáles son estas predisposiciones del país?
Para Ricardo, la respuesta es simple, lo que cuenta es la unidad de trabajo. Reflexiona sobre los diferenciales de productividad que él llama "valor del trabajo". ¿Cómo explicamos la diferencia de productividad laboral entre el norte y el sur? Un primer conjunto de factores serían los recursos naturales. Otro supuesto es que las ventajas comparativas están vinculadas a determinadas cualidades particulares de las empresas en cuestión. Sin embargo, existe el riesgo de razonar según un tautologismo. Samuelson, por ejemplo, postuló que la ventaja de los productos tropicales para producir productos tropicales y la tropicalidad. Más bien deberíamos preguntarnos qué es la tropicalidad, cuál es la calidad de una sociedad que la hace menos desastrosa o mejor que otras en una producción.
Esta cuestión pendiente es la de explicar la ventaja comparativa. Si no lo ha pedido Ricardo, los economistas lo intentarán.
El primer modelo es el modelo Hecksher-Ohlin-Samuelson. Todos los países tienen tres tipos de factores, a saber, la tierra, el capital y la mano de obra. En otras palabras, la tierra está ligada al tamaño del país, el capital está ligado a su riqueza y el trabajo está ligado a su fuerza laboral. Cada país tiene una configuración particular. Para cada producción, estos tres factores son necesarios. Así como estos tres factores están presentes en todos los países del mundo, pero en proporciones variables, estos tres factores son necesarios para todas las producciones, pero en proporciones variables. Para cada producción se requiere un porcentaje de estos tres factores. Lo mejor es que un país que tiene una cierta proporción de factores elija una producción que corresponda a la proporción de factores que valora bien. La predisposición es la dotación de factores. ¿Pero de dónde viene el capital?
La teoría de Vernon también se llama teoría del ciclo del producto. Vernon está atento a la relación entre innovación y desarrollo industrial.
Cada producto pasa por tres fases: una fase de innovación[1] que es el momento en que el producto acaba de ser creado, una fase de trivialización del producto[2], una fase de obsolescencia[3]. Para cada momento del ciclo de vida del producto, habrá un producto que tomará la iniciativa. Esto corresponde a asignaciones de factores. La industria en diferentes momentos de novedad o mercantilización de productos tiene como lugar natural en diferentes lugares del mundo. Cada uno de estos momentos no produce crecimiento de la misma manera. La innovación produce mucho crecimiento y spinoffs, disminuye según las fases.
La teoría de Linder presenta el interés de cambiar perspectivas porque para él los intercambios comparativos no están vinculados a la calidad de la producción, sino que tiene lógicas de consumo. Las ventajas comparativas se basan en la demanda.
La teoría de Ricardo justifica el libre comercio y la globalización. Se trata de un reto enorme para los países pobres porque les garantiza el acceso al mercado internacional y la oportunidad de enriquecerse. Si comparamos el mapa de los intercambios con la teoría de los intercambios internacionales, hay algo llamativo: la mayor parte de los intercambios a escala mundial son intercambios intra-rama que son configuraciones donde los intercambios son simétricos en ambas direcciones sobre los mismos productos, por otro lado, raros son los países especializados.
Aumento de los beneficios y de las ventajas comparativas
Discutiremos dos desafíos importantes para la teoría de la ventaja comparativa. El primero, que es el aumento de los beneficios y las ventajas comparativas, es un reto dentro del modelo de la economía liberal, pero aflojando una hipótesis de competencia pura y perfecta. El segundo polo de protesta está fuera de la economía neoclásica en formas de trabajar sobre la economía inspiradas en modelos marxistas y neomarxistas bajo el nombre de altermundialización.
La teoría de la ventaja comparativa parece funcionar muy bien entonces para lo que buscar más lejos para los desafíos o explicaciones alternativas. Si bien el modelo de Ricardo parece teóricamente muy atractivo, empírica y prácticamente parece estar en contradicción con varias realidades relacionadas con el desarrollo del comercio internacional:
- La mayor parte del comercio es intra-industrial: es un comercio en el que dos países intercambian sólo bienes comparables, lo que no es compatible con la idea de ventaja comparativa y especiación como predice Ricardo. La mayoría de los intercambios son Norte - Norte y no Norte - Sur. Hay más intercambio entre países que son similares que entre países diferentes.
- Los países están lejos de especializarse: el hecho de que las grandes economías con una visión muy liberal del mercado y de la economía no pierdan esta especialización tiende a demostrar que hay algo más.
Las hipótesis de Krugman, en particular, no cuestionan completamente la teoría de las ventajas comparativas, sino que nos permiten verla de manera diferente, mientras que, por otra parte, los críticos antiglobalización cuestionan la ventaja comparativa.
El problema del aumento de los rendimientos
Paul Krugman no es un geógrafo, es un economista geográfico y parte del movimiento de la Nueva Geografía Económica. Es más una cuestión de economía geográfica que de geografía económica. Krugman es parte de una práctica de la geografía económica con figuras y modelos hipotético-deductivos. No estamos en una epistemología realista, sino en una epistemología normativa. Fue asesorado por la administración demócrata y ganó el Premio Nobel hace unos años.
Krugman revisará uno de los supuestos del modelo liberal que es el supuesto de la competencia pura y perfecta. Para que la ley de la oferta y la demanda funcione para obtener un precio de equilibrio, deben cumplirse una serie de condiciones, incluida la condición de competencia pura y perfecta. Los Estados que apoyan el mercado implementarán leyes para apoyar esta teoría de la competencia pura y perfecta. Para que exista una competencia pura y perfecta, los productores deben estar en desacuerdo con el precio y ser iguales en la confrontación de la oferta y la demanda. Para Krugman, no funciona así. Siempre es interesante después de que se construye el modelo introducir otros factores para ver qué impactos tienen en los resultados.
Se preguntará qué está sucediendo reinyectando un factor que se pregunta qué está sucediendo con la competencia pura y perfecta cuando hay retornos crecientes. El aumento de los rendimientos es una configuración donde la productividad está correlacionada con la producción. El coste de producción de las unidades marginales está disminuyendo. Cuanto más se produce, más fácil es producir la última unidad producida. En economía, es un sistema que prevalece, las producciones se caracterizan generalmente por rendimientos crecientes. Esto no quiere decir que los rendimientos crecientes sean infinitos. La razón por la que no todas las producciones mundiales de un producto se concentran en el mismo lugar es que en algún momento los rendimientos disminuyen, es decir, la producción de una unidad adicional costará más. La curva es una curva de campana con un aumento de los rendimientos ha alcanzado un cierto nivel, los rendimientos están disminuyendo.
Tan pronto como hay una situación de aumento de los rendimientos, esto significa que los grandes productores tienen una ventaja sobre los pequeños productores. Al repartir el ahorro producido por la producción de unidades marginales entre el conjunto de la producción, los grandes productores pueden comercializar sus productos a precios inferiores a los de los pequeños productores. Así que compramos productos a grandes productores, no a pequeños productores. La situación de competencia entre grandes y pequeños productores no es pura y perfecta.
El problema es que no te conviertes en un gran productor al instante. La cuestión del aumento de los beneficios es la del tiempo. Es una producción que aumentará hasta alcanzar el umbral en el que los rendimientos disminuyen. La competencia es pura y perfecta siempre y cuando mantenga sus precios lo suficientemente bajos. Las condiciones para que un productor aparezca en el mercado y compita están relacionadas con la competencia, la disminución de los rendimientos y el coste de la entrada en el mercado. Un nuevo productor que entre en el mercado tendrá que invertir con pérdidas durante años. Hay situaciones en las que nadie puede entrar en el mercado debido al aumento de los rendimientos. Se trata de situaciones que conducen a la situación de cártel. Esta ventaja en la producción en serie está ligada a la entrada temprana en el mercado de los primeros productores. El aumento de los rendimientos asegura ventajas comparativas con el paso del tiempo. Según Krugman, la productividad es buena en productos que producen mucho y durante mucho tiempo. Debido al bloqueo temporal, el aumento de los rendimientos no sólo es una ventaja para los grandes productores frente a los pequeños, sino también para los productores más antiguos frente a los nuevos. Los países que se especializaron relativamente pronto en un producto, que experimentaron la Revolución Industrial relativamente pronto, que fueron capaces de producir en masa y a bajo costo, inundan los mercados internacionales con productos baratos sofocando el desarrollo potencial de los países que más tarde despertaron. Además de una cuestión de velocidad, hay una cuestión de aceleración, ya que cuanto más produces, más formidable eres para la competición.
Los países que tendrán una ventaja comparativa son los que han comenzado a producir antes que los demás. Para Krugman, la ventaja comparativa es la edad temprana. Esto significa que revertimos por completo el modelo de Ricardo para el cual un país tenía predisposiciones para tal o cual producción y, dependiendo de las predisposiciones, tiene una ventaja comparativa que lo dirigirá hacia la especialización y la exportación. Para Krugman, es lo contrario. Un país se especializa en una producción, produce masivamente, tiene rendimientos crecientes y adquiere una ventaja comparativa sobre sus competidores. En Ricardo, la ventaja comparativa es la causa de la especialización y el comercio internacional, mientras que en Krugman, la ventaja comparativa es la consecuencia de la especialización y el comercio internacional.
Para Krugman, también hay un bloqueo en el espacio de las ventajas comparativas. El desarrollo industrial es contagioso por una especie de difusión espacial alrededor de los polos de innovación. Hay fenómenos de concentración espacial. Los efectos del desarrollo afectarán el espacio más o menos inmediato circundante, pero no atravesarán todo el país. El freno de distancia bloqueará espacialmente la ventaja comparativa. Un lugar en el que el desarrollo industrial comenzó antes que los otros tendrá, debido a la ventaja comparativa, un rendimiento creciente y una ventaja comparativa sobre los otros y el bloqueo espacial inducirá un desarrollo más estricto en torno a este lugar que se convertirá en una región industrial.
Bloqueo de la ventaja comparativa
Hay muchos problemas con esta teoría. La teoría del aumento de la rentabilidad crea círculos virtuosos, pero también círculos viciosos. Para Krugman, "los países ricos son ricos porque son ricos, y los países pobres son pobres porque son pobres. Los países ricos han experimentado un desarrollo temprano con el aumento de los rendimientos e impidiendo que los países pobres que aún no se han industrializado entren en el mercado. Es muy difícil para los países emergentes luchar contra los efectos del aumento de los rendimientos, contra el efecto de la acumulación de riqueza en los países ricos.
Krugman establece una especie de fatalidad del desarrollo: está en la naturaleza de los países ricos ser más ricos y más ricos por un efecto acelerador y está en la naturaleza de los países pobres ser más pobres y más pobres por el efecto de la desaceleración y los círculos viciosos. Una crítica es que una ligera desigualdad ensanchará una brecha al acelerarse. En el siglo XVI, a escala mundial, no había diferencias de desarrollo, había el mismo nivel de PIB para todos los países. En el siglo XVII comenzó a desarrollarse un diferencial con los países que vivieron la Revolución Industrial. La brecha inducida, por su propia naturaleza, debía ampliarse debido al aumento de los rendimientos y al bloqueo en el tiempo de las ventajas comparativas. Cuanto mayor sea la diferencia, mayor será la razón por la que debe ampliarse. Hay un efecto de divergencia. Este sistema contradice la idea de una competencia pura y perfecta. Tal vez la competencia pura y perfecta existía al principio, pero si, con el paso del tiempo, la diferencia creada se aceleraba con el tiempo. ¿Por qué llega un momento en que la divergencia se instala?
El problema con el aumento de los rendimientos es que promueve una divergencia entre los países ricos y pobres. El segundo problema es que era relevante para el razonamiento de Ricardo que existían situaciones ante-económicas que constituían predisposiciones en las cuales una economía podía basarse de acuerdo a sus predisposiciones. Es una hermosa cadena de causa y efecto y determinista, es decir, cada efecto está ligado a una causa. Para Krugman, cualquiera que sea el sector en el que nos especialicemos, gracias al aumento del rendimiento, conseguiremos una ventaja sobre la competencia. La razón por la que nos hemos convertido en los mejores no está relacionada con las predisposiciones, sino con la iniciativa temprana. Cualquiera que sea el sector en el que se especialice un país, tendrá éxito si se especializa más rápido que otros.
Histoire vs anticipation
Ces deux conséquences sont deux problèmes parce qu’il est très insatisfaisant pour l’esprit d’arriver à des tautologies. D’autre part, cela est frustrant de ne pas expliquer pourquoi un pays s’est spécialisé dans un domaine. Krugman va essayer de trouver une explication. Il va trouver deux explications :
- explication historique ;
- effets d’anticipations.
Il a développé un exemple à travers l’histoire de Catherine Evans. Catherine Evans Whitener, offre en 1895 à sa belle-sœur un couvre lit-tufté. En 1900, elle vend pour 2,50 dollars un couvre-lit. En 1917, elle crée la Evan Manufacturing Company à Dalton. Va se créer un verrouillage dans le temps et dans l’espace de l’avantage comparatif. En 2002, 80% du marché américain du tapis est approvisionné par des filatures à moins de 100 kilomètres de Dalton en Géorgie créant un pôle de développement. C’est une histoire avec une petite cause et des effets de plus en plus gros. Il y a une disproportion entre les effets et les causes parce qu’il y a un effet induit par les rendements croissants. Ces explications n’en sont pas. Ce sont des phénomènes qui renvoient à la théorie du chaos, c’est-à-dire des moments où il est difficile de remonter d’une situation présente par des liens de causes à effet par un élément déclencheur. Sans doute, pour toutes les grandes régions industrielles, il est possible de trouver un élément qui fait que ça a commencé. Tous ces éléments que l’on donne sont des conditions nécessaires, mais pas suffisantes. C’est ce que Krugman appelle l’explication historique.
L’explication par les anticipations seraient des prophéties autoréalisatrices qui sont une assertion qui induit des comportements de nature à les valider, c’est-à-dire une déclaration, une description, une affirmation que l’on croit vraie qui va induire des comportements qui ont tendance à la rendre vraie. Ce sont des moments où on croit décrire la réalité alors qu’on la fabrique. En d’autres termes, ce sont des moments où on croit décrire une situation alors qu’on la produit. Les prophéties autoréalisatrices ont été beaucoup étudiées dans le cas des crises économiques qui sont souvent fondées sur des prophéties autoréalisatrices. Dans certains cas, la prophétie ne se réalise que parce qu’elle a été annoncée.
Les anticipations ont un effet sur l’avenir. En quelque sorte, l’avenir est la cause du présent, car ce sont les anticipations qui construisent la réalité. Toutes les prophéties ne sont pas autoréalisatrices, il y a aussi des prophéties suicidaires. Sans doute, toutes nos anticipations ont un effet sur l’avenir. Nos projections ne décrivent pas notre avenir, mais contribuent à le déterminer. Notre vision de l’avenir joue un rôle sur ce qui va nous arriver. Certains pays auraient à certains moments eu une vision de l’avenir et se sont lancés dans une vision qui a fini par se réaliser alors que dans d’autres cas, cela ne se produit pas.
Les deux explications scandaleuses que nous propose Krugman, la première qui est l’explication historique est scandaleuse parce qu’il y a une telle disproportion entre les causes et les effets qu’on ne peut s’en satisfaire, et la deuxième explication par les anticipations est tout aussi scandaleuse pas vraiment à cause d’une disproportion, mais par l’idée qu’au fond c’est aléatoire. Les deux explications ne sont pas contradictoires. On n’est pas dans une configuration où l’on va chercher pour explication à la réussite ou l’échec économique des prédispositions, mais chercher à expliquer par l’action des acteurs. Avec cette approche, on reste dans le cadre de la pensée néoclassique et de la théorie de Ricardo.
Contestations (néo)marxistes et altermondialistes
Si le commerce international n’est pas un jeu à somme positive, alors il y a des raisons de s’en méfier.
Critiques marxistes et néomarxistes
Les théories de l’impérialisme de Luxembourg et Lénine sont l’idée que la lutte des classes qu’on observe à l’intérieur d’une société se reproduit à l’échelle internationale. Tout comme dans une société, il y a des bourgeois, des ouvriers et des prolétaires, à l’échelle internationale, il y a des États bourgeois et des États prolétaires. La captation du profit opéré par la bourgeoisie à l’égard du prolétariat se retrouve à l’échelle internationale entre États bourgeois et États prolétaires. Typiquement, cette dimension de l’impérialisme s’opère dans le cadre de la colonisation. Le rapport des colons aux colonisés est de la même nature que le rapport des bourgeois aux prolétaires qui s’exprime dans l’impérialisme dialectique et dans l’appropriation des moyens de production. Cette interprétation est en termes de pillage des ressources dans le cadre du commerce international.
Cela n’a pas de sens de parler de nation prolétaire ou de nation bourgeoise. Toutefois, on image qu’on pourrait expliquer l’enrichissement de la bourgeoisie européenne par l’exploitation d’une main-d’œuvre servile dans les colonies comme avec les grandes bourgeoises des ports côtiers de la France ou d’Angleterre qui se sont enrichies sur le commerce du « bois d’ébène » et des plantations. Dans ce cas, il y aurait une bourgeoisie européenne qui se serait enrichie par l’exploitation des prolétaires fondées sur l’idée d’une « race » différente. Il important d’avoir cela en tête lorsqu’on réfléchit sur les querelles à propos de la délocalisation et qu’on essaie d’interpréter en terme marxiste ou de « gauche ».
La deuxième théorie est la théorie de la détérioration des termes de l’échange. Il faut plutôt parler de l’hypothétique détérioration des termes de l’échange parce qu’il y a une littérature vaste qui fait débat. Les termes de l’échange sont les prix relatifs des matériaux exportés et importés. Les produits manufacturés fabriqués par les pays riches et industriels ont tendance à être de plus en plus chers alors que les matières premières, les ressources naturelles et les productions des pays du sud ont tendance à être de moins en moins chères. Autrement dit, il faut que les pays pauvres exportent de plus en plus pour importer la même quantité de produits alors que les pays riches en exportant la même quantité peuvent importer de plus en plus. Pour les pays pauvres, il y a une détérioration des termes de l’échange. Les importations des uns ne permettent pas de payer les exportations des autres creusant le déficit de la balance commerciale des pays du sud et réduisent leur possibilité pour investir afin de se développer.
La théorie de la détérioration des termes de l’échange présente un intérêt dans la mesure où elle laisse entendre que la fixation des prix peut dépendre d’autre chose que des mécanismes de l’offre et de la demande et présente également des effets de pouvoir. Elle présente un autre intérêt parce qu’elle remet en cause l’idée qu’il y aurait un juste prix. Il y a l’idée que pour les ressources naturelles, il est très difficile d’en établir le prix, on peut établir le coût d’exploitation, la demande, mais il est très difficile à prendre en compte le coût de leur disparation. Il est difficile à comptabiliser le fait qu’on prive les générations futures de la possibilité d’en disposer.
Le troisième volet de ces théories marxistes et néomarxistes mis d’abord en place par Amin et Wallerstein est qu’on peut revisiter la théorie de l’impérialisme en termes de rapports de dépendance. Les anciennes puissances coloniales, les pays de la triade avec l’Amérique du Nord, l’Europe occidentale et l’Asie de l’Est en particulier le Japon, constituent des centres dans une économie qui polarisent les flux et monopolise les profits au détriment d’une périphérie plus pauvre auxquels est abandonné des productions d’un moindre intérêt économique ou sont des zones exclusivement de prélèvement des ressources et entre les deux les échanges sont inégaux. Il y a une interprétation géopolitique et économique de ces rapports qui met en balance l’accumulation de richesses dans les centres en comparaison des périphéries. Il y a une charge lourde avec l’idée que les indépendances puis le commerce international n’ont pas mis fin à ce qui serait un pillage colonial, mais la poursuivit sous d’autres moyens.
Plus récemment est apparue la théorie de la nouvelle division internationale du travail. Cette théorie consiste à dire que les avantages comparatifs, la théorie de Krugman, explique la spécialisation participation de chacun au commerce international, mais que les spécialisations ne se valent pas toutes. Il y a des spécialisations qui sont intéressantes économiquement, socialement, et politique donnant du pouvoir permettant de dégager beaucoup de profit, d’investir davantage et qui ont des effets positifs importants en termes de diffusion et de multiplicateur d’emploi. Il y a d’autres choix économiques qui sont moins heureux parce qu’ils procurent moins de pouvoir, permettent de faire moins de profit et puis leurs effets collatéraux sont peu nombreux et limités ayant un impact local faible sur les possibilités de développement.
Parmi les activités de la première catégorie, il y a les activités à haute valeur ajoutée et à haute technicité qui ont des effets induits importants, c’est-à-dire que ce sont des moteurs de développement. Ces activités connaissent de effets multiplicateurs qui font qu’un emploi créé dans les hautes technologies va nourrir toute une chaine d’emploi en aval et en amont avec un effet très positif sur la croissance. Ce sont des activités très qualifiées, innovantes qui produisent de la plus-value et de la croissance, elles ont un impact écologique faible permettant de maintenir une qualité de vie importante. De l’autre côté, il y a des activités plus lourdes plus tournées vers des produits matériels que sur l’information qui abiment et exploitent beaucoup l’environnement et polluante faisant appel à une main-d’œuvre peu qualifié se livrant à des activités répétitives avec peu d’effet sur l’innovation, qui est fragile dégage peu de plus-value, de profits et a un effet multiplicateur faible et peu d’effet sur le développement.
L’idée est que la répartition des deux types d’activités ne se fait pas par hasard, mais que les pays du Nord et de la triade ont confisqué les activités les plus lucratives et qui nourrissent le plus de développement et ont abandonné aux pays pauvres et aux pays du sud les activités les moins intéressantes sur le plan économique et les plus nocives pour l’environnement. L’occident et la triade auraient abandonné l’industrie manufacturière et l’industrie lourde, la grosse industrie chimique et sidérurgique qui sont des industries polluantes sans que cela nourrisse beaucoup de croissance alors que ce développe dans le Nord des universités, des centres de recherches, des activités supérieures du tertiaire qui vont bien payer le travail qualifié et dans un cadre de vie « agréable » parce que nettoyé des effets négatifs de l’industrialisation lourde.
La théorie de la nouvelle division internationale du travail va distribuer les avantages comparatifs aux uns et aux autres pas vraiment en fonction de prédispositions locales, pas vraiment selon des conditions historiques ou des anticipations, mais simplement sur des effets de pouvoir qui font que les plus puissants et les plus riches monopolisent les activités les plus intéressantes. On est dans une théorie marxiste et impérialiste parce qu’on voit la division internationale du travail comme reproduisant ce qui existe à l’intérieur d’un pays avec des effets de confiscations. La mondialisation n’est plus un jeu à somme positive, mais plutôt quelque chose dont il faut se protéger. On va retomber sur les théories de Litz avec la tentation des replis protectionnistes qui considèrent qu’il y a une offensive dans le commerce international et considère qu’il faut défendre le territoire et établir des protections vis-à-vis de l’agressivité commerciale venant des pays de la triade.
Critique altermondialiste
L’idée est que la mondialisation se traduit non seulement par une extension du domaine du marché géographique, mais par une extension du domaine du marché économique dans le sens où de nouveaux pays entrent dans le domaine du commerce international, mais aussi dans chacun des pays concernés, des nouveaux pans de la vie sociale, économique et culturelle entrée dans le domaine de l’économie. On le voit à l’échelle de la fin du XXème siècle et au début du XIXème siècle, un tas de secteurs ont été privatisés, absorbé par le marché, de plus, de plus en plus d’institutions qui ne sont pas du domaine du marché vont commencer à reproduire le fonctionnement du marché, à commencer par les universités, les musées et les hôpitaux. Le problème est de transformer en bien économique des biens que l’on peut difficilement considérer comme tels. Un bon exemple est la question des ressources naturelles et de l’environnement. Dans l’idée que le système de marché et de production capitaliste est le plus efficace, on peut comprendre qu’on préfère confier l’exploitation d’une mine de charbon ou d’une exploitation de pétrole à une entreprise privée plutôt que de le faire à une entreprise étatique parce que la productivité et l’efficacité économique seraient meilleures dans une entreprise privée plutôt que dans une entreprise d’État. C’est ce que tend à démontrer l’histoire économique récente du XXème siècle. Le problème est de savoir à qui sont ces ressources naturelles.
Elles sont sorties de terre par une entreprise, ce sont donc des coûts de productions liées à l’exploitation et il est normal que les coûts de production se retrouvent dans le prix de la matière première. On comprend mal pourquoi une compagnie privée aurait le droit d’exploiter un gisement qui ne lui appartient pas sans d’une façon ou d’une autre payer cette ressource. Si on raisonne en terme purement mathématique, le coût de l’épuisement est infini. Il est difficile d’imaginer le coût d’épuisement d’une ressource pour les générations futures. C’est quelque chose de très difficile à comptabiliser dans l’économie. Il est également très compliqué de prendre en compte la question de la pollution dans le marché. La situation la plus claire et la plus normale est que le coût de la population est externalisé, payé par la société et rarement par le responsable. Quand on est face à des ressources naturelles qui sont des biens qui ne sont pas produits par leur exploitant, mais captés par leur exploitant, les raisonnements économiques et le marché présentent des difficultés de fonctionnement et des insuffisances. Pour le dire autrement, si on découvre une ressource naturelle, sur le plan économique, la logique veut qu’on ressorte le plus de cette ressource le plus rapidement possible. L’enjeu pour la société est essentiel. Ce sont des biens pour lesquels l’abandon au marché pose tout un tas de problèmes, mais avec des solutions comme celle du pollueur-payeur ou le système de la rente, mais ce sont des solutions hors marché. Un autre exemple est celui des droits humains. Le travail est un marché avec une offre qui est celle des travailleurs et une demande qui est celle de leurs employeurs. On pourrait abandonner le fonctionnement du marché aux lois du marché, mais cela n’est pas acceptable parce qu’on ne peut séparer le travailleur du travailleur. Les droits humains entrent en contradiction à un moment ou un autre avec le marché du travail parce qu’on ne peut pas séparer le corps, la personne et le travail qu’il effectue. À partir du moment où on considère qu’un certain nombre de droits humains sont inaliénables, cela va peser sur le marché du travail. On ne peut pas laisser le travail être régulé par les règles du marché. Cela aboutit au fait qu’on va finir par confondre le travail et le travailleur et qu’on va vendre non pas du travail, mais de la force du travail. Typiquement, laisser le travail être régulé par le marché aboutirait de manière caricaturale à l’esclavage. Dans beaucoup de pays, le travail est un secteur qu’on va essayer de protéger des règles du marché. Ce serait une règle supérieure qu’on ne pourrait réguler par l’offre de la loi et de la demande.
Dans nos sociétés, il y a l’idée que le marché convient à certains biens économiques, mais pas pour d’autres. Le problème de la mondialisation n’est pas simplement l’entrée de nouveaux pays dans le circuit économique des échanges internationaux, mais c’est aussi celui du fait que le marché grignote de plus en plus de part dans les économies. Il y a la tentation de mettre les frontières en défend, mais aussi de dire que certains domaines de l’économie ne veulent pas participer au commerce international. Ce que l’on peut présenter comme une forme d’archaïsme marxisant et comme réflexe de « vieux gauchiste » contre la mondialisation peut avoir des formes plus sophistiquées et n’est pas étranger aux pratiques actuelles. Les premiers à refuser que le marché sature l’espace économique sont les grandes puissances libérales. On retrouve l’idée avancée par les anthropologues du gradient de l’échange avec des qualités d’échange qui se dégradent avec le don contre don, la redistribution et le marché.
Il y avait une dimension assez caricaturale à cette représentation. Évidemment, dans les faits, cela est plus compliqué parce que ces circuits économiques présentés comme étant vraiment indépendants des uns des autres, soit la redistribution, soit le marché, soit le don dont bien, il y a des zones qui sont des zones un peu floues. Parmi les alternatives qui sont proposées au marché, ce n'est pas forcément la redistribution soviétique ni le don contre donc, mais il y a aussi des solutions qui se trouvent dans le marché, dans un certain marché, à la limite du marché, dans des accommodations vis-à-vis du marché.
Combien de temps une action est détenue par son propriétaire en moyenne actuellement ? 14 secondes. En moyenne une action est détenue 14 secondes et là on comprend bien qu’il y a quelque chose qui ne tourne par rond parce que les actions sont normalement directement prises en compte sur l'économie réelle. Derrière, il y a des bureaux, une usine, un patron, un PDG, un conseil d'administration, des ouvriers, des clients, des machines, mais encore des stocks. On sent bien que 14 secondes n'a aucun sens si on est en deux ordres de grandeur totalement incommensurables. Ce sont des mouvements qui sont purement spéculatifs sans aucune prise directe avec l'économie réelle. Cela veut dire que, comme beaucoup de personnes physiques gardent leur action pendant des années, il y a des systèmes automatiques d'actions où on les garde quelques centièmes de seconde. Il y a une mesure de cette déconnexion entre l'économie réelle et une forme de visualisation d'économie financière qui semble très inquiétante. On comprend à quel point cela est déstabilisant pour l'économie de ne pas pouvoir compter sur des investissements plus longs que de 14 secondes. On comprend également à quel point les fameux capitaux flottants sont désastreux pour l'économie réelle. Ce sont des capitaux qui ne s’investissent que très passagèrement en un lieu dans un pays et qui, dès que le moindre signe avant-coureur de crise se profile, ces capitaux partent. Cela a un caractère autoréalisateur de ces révisions financières. On se dit que dans tout ça, il faudrait mettre toute friction. Toute taxe sur les transactions auraient pour effet de stabiliser les capitaux. S’il est des taxes qui freinent le rapatriement et le flottement des capitaux, peut-être que quand une petite difficulté passagère se produit, les capitaux vont rester et ces difficultés vont bien être digérées. Il faut de la friction afin de mettre en phase la temporalité de l'économie réelle et la temporalité de l'économie financière ou virtuelle pour empêcher les gens de vendre leurs actions toutes les 14 secondes. Une taxe opère ce frein. Une taxe est comme un frein dans l'espace et dans le temps. C’est une solution qui permet à la fois de stabiliser le système et puis de ponctionner un peu dans le marché pour alimenter un circuit de redistribution.
Une autre solution intermédiaire alternative est le commerce équitable. Les petites parties du commerce équitable ne sont pas vraiment gérées par le marché. C'est grosso modo géré en majorité régie par le marché. C'est « moi » qui spontanément accepte de verser 5 %. Cela peut s’apparenter à du don. C'est une irruption en quelque sorte du don contre don au sein du marché donc les deux systèmes peuvent aussi cohabiter.
La fin de l’histoire c'est aussi cette l’idée qu’on s’est un peu dégagé des idéologies avec que d'un côté les marxistes et d’un autre côté les libéraux et qu’il y a un certain pragmatisme dans les comportements avec une certaine hybridation dans les comportements et qu'on peut trouver au sein du marché des solutions pour se prévenir du marché. La conclusion est que le marché est quelque chose que tout le monde s'accorde à vouloir réguler.
La galaxie de l'altermondialiste, c'est-à-dire il y a des dizaines d'organismes différents qui interviennent avec des idéologies différentes comme, par exemple, contre l'OMC, contre la banque mondiale, contre le G7. Ce qui est intéressant dans ce schéma avec l’idée de la galaxie est que la contestation du modèle de la mondialisation se fait en beaucoup de plans différents avec beaucoup de logiques différentes et puis des acteurs différents.
Conclusion
Quand on réfléchit à la géographie des échanges et à la mondialisation, il y a beaucoup trop de marchés alors qu'il y a d'autres circuits économiques comme ceux de la redistribution et du don contre don. Si on regarde beaucoup trop le commerce international alors que les échanges majoritairement se font localement en quantité, il y a comme une presbytie qui empêche de voir ce qui est essentiel et se qui se passe sur de toutes petites distances et qui fait comme qu’on voit juste de très loin ce qui se fait sur des milliers de kilomètres entre les frontières et qui est en fait une petite partie des échanges économiques.
La deuxième note importante est que la théorie ricardienne et la théorie des avantages comparatifs est au cœur de tout cela. C’est une force idéologique incroyable au sens où cette théorie justifie l’idéologie libérale. L’argument et aspect essentiel de cette théorie des avantages comparatifs est que tous les pays peuvent participer au commerce international et que le commerce international est un jeu à somme positive. Cela ne règle pas la question de la répartition des bénéfices.
Le troisième point est l'idée des effets des rendements croissants sur le verrouillage spatial et temporel de l’avantage comparatif avec l’idée d'inverser les choses et de ne pas penser que l'avantage comparatif et la prédisposition à la spécialisation au commerce international en pensant que l’avantage comparatif et le résultat. La quatrième est d’importance, un démenti empirique, est la question des rapports Nord-Sud. La géographie des échanges internationaux qui est marquée par cette fracture Nord-Sud est inexplicable dans le cas de la théorie l’avantage comparatif.
Le cinquième point est que tous ces débats sur les échanges internationaux sont des débats qui sont très anciens. Dès le XIXème siècle, on retrouve un grand nombre de débats autour du libre-échange notamment autour de la théorie de Litz. Les débats aujourd'hui sur la mondialisation ne sont pas nouveaux parce que la mondialisation n’est pas un phénomène nouveau et les arguments sont toujours les mêmes.
La théorie de Ricardo de l’avantage comparatif promet la spécialisation des échanges internationaux, mais promet également le développement, c’est-à-dire que tous les pays qui vont participer au commerce international vont connaître le développement et s’enrichir. Un des démentis à cette théorie est qu’il existe encore des pays pauvres alors qu’ils participent depuis des années au commerce international.
Annexes
Références
- ↑ Jean-François Staszak. Wikipédia, l'encyclopédie libre. http://fr.wikipedia.org/w/index.php?title=Jean-Fran%C3%A7ois_Staszak
- ↑ Page personnelle de Jean-François Staszak sur le site de l'Université de Genève
- ↑ [Publications de Jean-François Staszak sur le site de France Culture]
- ↑ Publications de Jean-François Staszak diffusées sur Cairn.info
- ↑ Page de Jean-François Staszak sur Academia.edu
- ↑ Biographie de Jean-François Staszak sur Babelio.com
- ↑ Publication de Jean-François Staszak sur Liberation.fr