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Estas formas arquetípicas pueden coexistir dentro del mismo sistema internacional. Para los constructivistas, el tipo de anarquía dependerá de las formas de interacción entre los Estados, sobre todo porque esta situación está evolucionando. | Estas formas arquetípicas pueden coexistir dentro del mismo sistema internacional. Para los constructivistas, el tipo de anarquía dependerá de las formas de interacción entre los Estados, sobre todo porque esta situación está evolucionando. | ||
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Para Guzzini en ''A Reconstruction of Constructivism in International Relations'', el constructivismo se centra en la "construcción social del sentido (incluido el conocimiento) y en la construcción de la realidad social". Para Adler, "el constructivismo es una perspectiva en la que la forma en que el mundo material se forma y se forma por las acciones e interacciones humanas depende de la dinámica normativa y de las interpretaciones epistémicas de este mundo material. | |||
El aspecto más fundamental de las relaciones internacionales es la naturaleza y la estructura de la distribución de ideas o conocimientos. Las identidades, normas, reglas e instituciones son reflejos de la naturaleza o estructura de esta distribución. Los efectos de los factores materiales son "secundarios" en la medida en que sólo adquieren su significado según los actores sociales. | |||
== Les enjeux conceptuels clef == | == Les enjeux conceptuels clef == | ||
Version du 3 mars 2019 à 02:37
Este curso sobre la noción de norma nos permitirá volver al constructivismo, discutir cuestiones fundamentales y ver cómo, a partir de este enfoque, es posible construir la realidad social. Las normas permiten construir un marco normativo. En International norm dynamics and political change de Finnemore y Sikkink, los estándares estarían en la naturaleza y algunos se convertirían en estándares internacionales.
Volveremos a la tradición constructivista con varias articulaciones de acuerdo para decir que el mundo social se construye siendo el fruto de las interacciones, pero eso no significa que tengan la misma concepción de este mundo. Según los constructivistas, las interacciones son un juego.
Cuestiones y conceptos clave
¿Por qué estudiar las normas?
Si tenemos que pensar en la necesidad de saber por qué se defiende un tipo de enfoque, estos enfoques buscan entender por qué los actores actúan bajo ciertas condiciones y qué influirá en los Estados para que actúen. Una buena manera de abordar la teoría de las relaciones internacionales y la forma en que estas teorías están organizadas entre sí es que a menudo hay una implícita con las lógicas de acción.
En 2002 en Public-Private Partnerships : Effective and Legitimate Tools of International Governance ?, Risse se pregunta sobre la lógica de acción por la cual podemos explicar e interpretar las acciones de los agentes. Risse identifica dos lógicas de acción y otra resultante de ellas:
- lógica de las consecuencias: es una lógica del tipo de elección racional.
- Lógica de la adecuación: los actores no actuarán necesariamente en función de sus intereses tomados de manera consecuencialista, es decir, cuáles son los intereses nacionales. La lógica de la adecuación postula que a veces los actores actúan "en contra de sus intereses" porque actúan de acuerdo con su identidad. Las preferencias de estos actores no reflejan una elección racional, sino simplemente diciendo "Yo soy tal o cual, así que mi preferencia es esta". Esta lógica permite analizar los comportamientos y las decisiones relacionadas con la identidad nacional.
- lógica del argumento: una vez que se entra en la lógica de las identidades, la lógica de los argumentos y se dice que como estamos en una interacción social, lo que hace el otro puede tener un impacto en lo que somos.
Así, es posible distinguir entre los factores ideales y los materiales. Los factores materiales están vinculados a la materialidad del mundo, como la naturaleza humana, los recursos naturales, la geografía, las fuerzas de producción, pero también las fuerzas de destrucción. Los factores ideales no están relacionados con los factores materiales, sino con las normas, son reglas, instituciones como la soberanía, que es un conjunto de normas y reglas que se han convertido en la idea de soberanía, identidades y prácticas.
La lógica consecuencialista
Las acciones de los agentes reflejan una elección racional entre una variedad de posibilidades, esta lógica es por lo tanto una racionalidad instrumental. Estamos en el campo de la racionalidad, pero el problema es que sabemos lo que significa "racionalidad". Esta dimensión se identifica a menudo por la tradición realista y liberal. Esta idea de elección racional debe entenderse en relación con una multiplicidad de opciones. Durante la crisis cubana, los estadounidenses tienen una gama de opciones con diferentes costos y consecuencias, pero la elección se hará de acuerdo con un objetivo definido por una política. El error fundamental de Estados Unidos en Irak fue la incapacidad de entender que el país no quería una presencia norteamericana y que sus recursos no estaban en línea con la escala de la acción.
Con el dilema del preso se tiene en una racionalidad donde los agentes reflexionan sobre las consecuencias de su acción frente a la acción de los demás. Es la capacidad de actuar de una manera que satisfaga sus intereses, pero que tenga en cuenta las acciones de los demás.
La lógica de la adecuación
No estamos hablando de irracionalidad, sino de que la forma en que actúan los actores puede ser alimentada por diferentes formas de racionalidad. Esto significa que vemos el mundo de una manera diferente a la puramente instrumental. Las acciones de los agentes son un reflejo de la adecuación que los agentes perciben entre sus acciones y normas, identidades sociales, reglas. Esta lógica forma parte, por tanto, de una racionalidad normativa.
Al final de la Primera Guerra Mundial, hubo una fuerte reacción de los combatientes, las poblaciones y los gobiernos sobre el uso de armas químicas. Hay una dimensión de cómo hacer la guerra creando una cierta identidad de lo que es un estado civilizado.
¿Por qué los estados cumplirán con las normas para la no utilización de armas químicas y biológicas? Las armas químicas son fáciles de producir, pero con una eficacia aleatoria, pero se utilizaron poco en la Segunda Guerra Mundial en el frente oriental porque estos actores tienen una cierta identidad de lo que son.
Si los bombarderos estadounidenses atacan a Estados Unidos, dos lógicas de acción están en tensión: habrá 20 millones de muertos o 150 millones. En el realismo clásico, para Morgenthau, cuando eres un agente político, harás cosas malas porque tienes que hacerlo, pero tienes que elegir la solución que cause el menor daño. La mejor solución moral es evitar lo peor, pero causar daño.
¿Qué es una norma?
Para Finnemore en Constructing Norms of International Intervention, una norma es una "expectativa compartida por una comunidad de agentes para un comportamiento apropiado". Esto explica el cambio en los intereses y preferencias del Estado y su acción cuando una explicación racionalista no lo permite. Una norma existe porque incluso cuando hay una violación de esa norma, se hace referencia a ella.
Una preferencia es el reflejo de un interés que refleja una identidad. Si queremos entender un interés, debemos entender cómo se concibe un estado. Nehru India es un estado que quiere cambiar las formas de opresión en el mundo y por eso ha apoyado la emancipación colonial.
Detrás de los bastidores está la idea de la formación, mantenimiento y transformación de identidades colectivas basadas en el principio de que una identidad es siempre el producto de una relación con otra. Las interacciones internacionales pueden tener un efecto sobre cómo pensamos de nosotros mismos internamente.
Desde un punto de vista crítico, un estándar es estandarizar y crear un estándar que hará que aquellos que no participan sean "anormales". Esto plantea la cuestión de quién se beneficia de la norma y crea una forma de normalidad y criterios normativos. En el contexto de la guerra ruso-japonesa, la normalidad fue la norma de las grandes potencias occidentales. Para ser un poder, había que respetar ciertas reglas y ser civilizado.
Existen diferentes tipos de normas:
- regulatorio: por ejemplo, la OMC publica normas que regulan el comportamiento.
- constitutiva: una norma puede dar lugar a la emergencia de una identidad. En Europa, no podemos pensar en el Estado moderno sin pensar en la idea de soberanía. El surgimiento de una entidad específica sólo puede entenderse si se entiende que ciertas normas ofrecen la oportunidad de hacerlo.
- evaluativo/prescriptivo: ¿qué se debe hacer/qué se debe hacer? se refiere a una dimensión moral y ética.
Cuando hablamos de normas, estamos hablando de cosas diferentes. Estos tres tipos de normas son limitaciones normativas del comportamiento, formas de legitimación de la acción como, por ejemplo, la guerra justa y formas de autoridad con el concepto de "buena gobernanza" como concepto de desarrollo por parte de algunos Estados que establecen un estándar de gobernanza.
La tradición constructivista en las relaciones internacionales
Una de las esencias del constructivismo es la dimensión intersubjetiva. El constructivismo no está ligado a una tradición de filosofía política como son las tradiciones realistas, liberales o críticas, es una perspectiva ontológica de cómo se concibe el mundo y una perspectiva epistemológica de cómo acercarse al mundo informando cómo debemos estudiar las relaciones internacionales.
Barkin en su artículo The Tragedy of Realism: Morality, Power, and IR Theory[1], justificará el constructivismo por el realismo, porque esto no significa que el constructivismo no tenga posiciones más específicas en relación con el mundo que nos rodea. Para Barkin el mundo no es realista como tal, pero a través de las lógicas a las que se enfrenta, el realismo resultante hará posible que se entienda este mundo, pero el constructivismo presupone lo que podría ser diferente.
Para Adler, que es uno de los constructivistas más influyentes, en Seizing the Middle Ground : Constructivism in World Politics[2], es una "teoría social en la que se basan las teorías constructivistas de la política internacional, por ejemplo, en la guerra, la cooperación y la comunidad internacional". Gente como Fillemore y Sikking tienen una visión liberal del mundo.
En Anarchy is what States Make of it: The Social Construction of Power Politics[3],
Wendt cuestiona la anarquía para la que la lógica de la anarquía no es una constante, sino el resultado de un contexto normativo, que a su vez es un reflejo de las prácticas de los Estados. Para entender cómo perciben los Estados sus acciones, es necesario entender que los Estados están en interacción.
En relación con la interacción simbólica, Wendt hablará de tres formas arquetípicas de anarquía:
- Anarquía hobbesiana: La ausencia del Leviatán creará una situación de conflicto potencial y no se puede confiar en otros en sus interacciones. El otro es un peligro absoluto.
- Anarquía local: en lugar de ser enemigos en las interacciones, los actores son rivales. No vamos a intentar destruir al otro.
- Anarquía kantiana: es una situación en la que es difícil pensar que Francia y Alemania vayan a la guerra, pero siempre es una situación de anarquía.
Estas formas arquetípicas pueden coexistir dentro del mismo sistema internacional. Para los constructivistas, el tipo de anarquía dependerá de las formas de interacción entre los Estados, sobre todo porque esta situación está evolucionando.
La constitución del sentido y la realidad social
Para Guzzini en A Reconstruction of Constructivism in International Relations, el constructivismo se centra en la "construcción social del sentido (incluido el conocimiento) y en la construcción de la realidad social". Para Adler, "el constructivismo es una perspectiva en la que la forma en que el mundo material se forma y se forma por las acciones e interacciones humanas depende de la dinámica normativa y de las interpretaciones epistémicas de este mundo material.
El aspecto más fundamental de las relaciones internacionales es la naturaleza y la estructura de la distribución de ideas o conocimientos. Las identidades, normas, reglas e instituciones son reflejos de la naturaleza o estructura de esta distribución. Los efectos de los factores materiales son "secundarios" en la medida en que sólo adquieren su significado según los actores sociales.
Les enjeux conceptuels clef
Le monde matériel
Le monde matériel n'a pas de sens en soi et pour soi, la matérialité donne un sens. En tant qu'objet de connaissance, le monde matériel n'est pas indépendant de nos interprétations et de notre emploi du langage. Ce ne sont pas des perspectives subjectives sur le monde matériel et social. La Russie peut se percevoir comme une grande puissance, mais elle ne peut l’être que si les autres la perçoivent ainsi relevant d’une intersubjectivité.
Il n'y a pas de corrélation parfaite entre les objets de notre connaissance et ces objets « dans la réalité », il y a une médiatisation du langage. Tous les faits sont, in fine, sociaux et tous les faits sociaux résultent des interactions entre acteurs et structures dans leur constitution mutuelle.
Le monde social est la résultante des pratiques et des compréhensions des acteurs et donc le monde social est :
- dynamique.
- contingent : production d’une dimension normative.
- idéel tout autant que matériel.
La construction sociale de la connaissance et la construction de la réalité sociale relèvent d’une importance des normes, des identités et des institutions. Pour comprendre les mécanismes par lesquels certaines structures émergent en relations internationales, le constructivisme est plus adapté avec un attachement à la « science ». Dans Constructing a New Orthodoxy? Wendt’s ‘Social Theory of International Politics’ and the Constructivist Challenge, Kratochwil a fait une critique du constructivisme amenant une nouvelle orthodoxie qui est une sophistication pas nécessairement différente des libéraux et réalistes posant la question d’un stato-centrisme et des relations de pouvoir.
Regards critiques
Un certain nombre d’auteurs comme Barnett, Sikkink, Price, Finnemore ont une position centrale dans le milieu universitaire américain. Ils viennent tous de l’université du Minnesota avec le même directeur de thèse, le professeur Raymond Duvall. Ces auteurs ont une vision libérale des relations internationales. Le constructivisme n’est pas un paradigme, mais l’idée que le monde social est construit. Il faut analyser le discours constructiviste.
Rappel
L’importance des structures normatives met en exergue que les normes ont une influence sur la manière dont on se comporte et ont un rôle sur les identités dans la constitution des intérêts ainsi que des actions des acteurs. La constitution mutuelle des agents et des structures nous interroge sur où se situe le pouvoir.
La « cycle de vie » des normes
Dans The state and internationals relations, Hobson cherche à montrer comment cette constitution détermine les préférences et les intérêts des États arrivent. C’est une optique un peu naturaliste, les acteurs agissent selon des structures normatives inconscientes qui sont le reflet de ses actions. Les intérêts des États sont les reflets de la dynamique de coconstitution justifie l’idée de l’adéquation, c’est-à-dire que certains éléments et certains faits ne peuvent être interprétés selon la logique de conséquence. Dans certaines circonstances, elle n’est pas suffisante pour comprendre ou expliquer un certain nombre d’éléments.
Avec l’approche constructiviste, on entre dans l’idée de société internationale. Il y a un glissement, on est dans un système où il y a la structure des agents à l’idée où ils forment une société. Un système est une structure avec un système de feedbacks. Ce processus naturel nous amène à la société où il y a quelque chose de qualitatif, mais c’est surtout un lieu d’obligation et de coopération renvoyant à l’idée de hiérarchie.
Où sont les entrepreneurs de normes ? Comment passe-t-on d’une norme internationale a une norme interne, à quel moment arrive-t-on au « tipping point » ? L’internationalisation est comment une norme adoptée au niveau international arrivant à être internalisé dans le domestique. Une norme internationale pour les constructivistes a aussi une influence sur les pays qui ne sont pas à la source de cette norme.
Quels sont ces différents acteurs ? En termes d’acteurs, les entrepreneurs de normes sont des acteurs individuels, mais qui peuvent avoir une plateforme, ce n’est pas nécessairement un État qui va être à l’origine de la norme. La logique de cascade est le fait de la capacité à convaincre que cette norme est bonne et d’arriver à la diffuser. L’internalisation est l’institutionnalisation de la norme.
Les motifs sont qu’est-ce qui amène ces différents acteurs à agir vis-à-vis de cette norme. Pour les entrepreneurs de norme il y a l’altruisme, l’empathie et l’engagement idéel c’est un engagement libre est non pas définit par qui et dans quel contexte est produit la norme. Les motifs qui mènent les acteurs à diffuser la norme relèvent de la légitimité, de la réputation et de l’estime, la capacité à diffuser la norme ne relève pas d’une capacité de pouvoir. L’internationalisation est la recherche de la conformité à la norme relevant d’un processus naturel.
Les mécanismes sont de l’ordre de la persuasion. La diffusion relève d’un processus de socialisation, d’institutionnalisation et de démonstration.
Dans international norm dynamics and political change, Finnemore et Sikkink s’interrogent sur ce qui compte dans une norme :
- légitimation
Dès États qui ont des tensions internes vont peut être adopter des normes internationales pas nécessairement parce qu’ils y adhèrent, mais de façon à créer une légitimité internationale. Adopter une norme internationale renforce la légitimité interne.
- proéminence
La proéminence est la désirabilité et le succès de certains modèles comme le modèle occidental : « le fait que les normes occidentales sont plus promptes à être diffusée internationalement semble correspondre à cette observation ».
- caractéristiques intrinsèques de la norme
Certaines caractéristiques intrinsèques des normes font que les gens vont l’adopter.
La norme de non-prolifération des armes nucléaires
Dans Nuclear Weapons and the Other in the Western Imagination, Gusterson analyse le discours occidental de non-prolifération :
- la possession d’armes nucléaires par les grandes puissances, et le fait que les pays dits du « tiers-monde » n’en possèdent ou ne doivent pas en posséder, est décrit comme normal, naturel et raisonnable ; le contraire est problématique. Le fait que certain on des armements et d’autres pas cela est normal. La norme de non-prolifération ne dit pas que ceux qui possèdent déjà devraient l’abandonner, mais ils ne doivent pas en avoir plus.
- la sécurité des puissances nucléaires est présentée comme la sécurité du monde entier. Plus il y a des armes nucléaires plus cela est dangereux, on pense au monde.
- le lien entre les manques socio-économiques des pays dits du « tiers-monde », les formes de dominations structurelles entre nord et sud, et l’enjeu de la non-prolifération est effacé !
- le monopole nucléaire des grandes puissances est légitimé parce qu’il y a une norme de non-prolifération.
Gusterson s’intéresse aussi dans cet article à l’articulation normative de la norme de non-prolifération :
- les pays du « tiers-monde » sont trop pauvres : seul les grandes puissances peuvent avoir des armes nucléaires parce qu’ils sont riches.
- la dissuasion nucléaire sera instable dans le « tiers-monde » : le jeu de dissuasion nucléaire parce qu’on a besoin d’acteurs rationnel
- les régimes du « tiers-monde » ne possèdent pas la maturité technologique pour posséder des armes nucléaires : argumentation de la légitimité.
- les régimes du « tiers-monde » ne possèdent pas la maturité politique pour posséder des armes nucléaires.
Selon ce discours orientaliste, l’Iran ne peut posséder l’arme nucléaire et comme l’Iran n’est pas légitime pour cela alors il faut prendre des mesures. C’est un discours de la normalité. C’est un discours de la normalité et des positionnements relatifs.
Le biais libéral et l'absence du politique
Il est possible de faire deux constats.
- Il y a un biais libéral qui n’est pas donné comme acquis. Il y a une dominance globale des principes libéraux de progrès et de rationalité dans le cadre d’un espace global libéral. Les acteurs libéraux sont situés dans une espace spécifique. Pour Adamson dans Global Liberalism Versus Political Islam: Competing Ideological Frameworks in International Politics, « il s'agit d'un espace peuplé d'individus souverains, égaux et rationnels engagés dans une 'recherche de la vérité' par le truchement de processus argumentatifs et d'interaction discursive plutôt que par la coercion ou la force ».
- Il y a une absence de lien entre « agents individuels » comme les entrepreneurs de norme et les « structures idéologiques globales ». Le discours que le constructivisme libéral produit est un discours asociologique. C’est presque un paradoxe. Ils ont des outils socialisants, mais ces structures sont neutres, elles existent dans un monde qui serait générique sans influence. Le rapport entre les structures libérales est les agents nés dans une structure politique. Certaines formes de normalités sont présentées comme la seule possible et non contestable. Pour l’essence du politique est la capacité de contester et dialoguer pour arriver à un bien commun.
Pour Adamson, cette absence de lien « a conduit à une conception plutôt apolitique des 'entrepreneurs de norme' comme étant essentiellement des agents moraux détachés, agissant à travers leur conscience individuelle, plutôt que des acteurs profondément imbriqués dans des configurations idéologiques et géopolitiques globales particulières ».
De la norme à la normalité
Dans Naissance de la biopolitique, Foucault dit que « la normalisation disciplinaire consiste à poser d'abord un modèle [...] et l'opération de normalisation disciplinaire consiste à essayer de rendre les gens, les gestes, les actes conformes à ce modèle, le normal étant précisément ce qui est capable de se conformer à cette norme et l'anormal, ce qui n'en est pas capable. En d'autres termes, ce qui est fondamental et premier dans la normalisation disciplinaire, ce n'est pas le normal et l'anormal, c'est la norme ».
L’anormal est quelqu’un qui ne veut pas et n’a pas la capacité à devenir ce qu’on est soit parce qu’il fait preuve de mauvaise volonté soit parce qu’il n’a pas la capacité. Cela interroge sur le sens de certains termes. Dans l’affirmation que la personne sans emploi menace la société, il y a un discours de la sécurité, car la qualité première est d’être un agent producteur, si on ne produit pas on est inutile à la société. Mais il faut s’interroger sur qui a institutionnalisé ce discours.
La dimension normative est que les visions sont des normes produites, mais qui commencent à être diffusées ailleurs. L’enjeu est que certaines choses sont présenté comme étant naturel « allant de soi ».
De la normalité à l'ordre international
Didier Fassin a publié en 2010 La raison humanitaire qui présente l’humanitaire comme une vision sociodicée occidentale. Si on regarde l’articulation de l’humanitaire on comprend qu’il y a une sociodicée c’est-à-dire comment l’occident arrive à justifier sa supériorité morale, mais sans que cela soit articulé en tant que tel.
« La raison humanitaire, en instituant l'équivalence des vies et l'équivalence des souffrances, nous permet de croire encore – contre l'évidence quotidienne des réalités auxquelles nous sommes confrontés – à ce concept même d'humanité qui suppose que tous les êtres humains se valent parce qu'ils appartiennent à un monde. Le gouvernement humanitaire a ainsi pour nous ce pouvoir rédimant parce qu'en sauvant des vies, il sauve quelque chose d'une idée de nous-mêmes, et parce qu'en allégeant des souffrances, il allège également le poids de cet ordre mondial inégal. »
La façon de voir le monde amène à un gouvernement qui dans la dimension de Foucault est une « conduite des conduites ». Cet extrait est la transition entre normalité et norme internationale.
L’enjeu pour Fassin est qu’il ne s'agit pas de prendre la raison humanitaire « comme le meilleur des gouvernements possibles ni comme une illusion qui nous abuserait », mais de « rendre plus intelligibles les logiques globales de la raison humanitaire ». La raison humanitaire est un puissant imaginaire social qui donne du sens aux pratiques.
Le point essentiel est que lorsqu’on commence à réfléchir à la sociodicée occidentale et la raison humanitaire on se rend compte qu’elle est reflet d'une « asymétrie politique » :
- sociologiquement : « Ce n'est pas la condescendance éventuelle de l'aidant qui est en cause, pas plus que la signification de son acte d'aider, ce sont les conditions du rapport social liant les deux parties qui, au-delà de toute intention des agents, font de la compassion un sentiment moral sans réciprocité possible ».
- politiquement : « il ne s'agit pas de critiquer la compassion pour la posture de supériorité qu'elle impliquerait, mais parce qu'elle suppose toujours une relation d'inégalité ».
La première chose est la hiérarchie des vies qui est présentée comme un choix technique, mais non pas politique. C’est un discours dépolitisé. Il y a aussi une hiérarchisation des acteurs de l'humanitaire, mais aussi une hiérarchie statutaire, contractuelle, financière et politique.
Annexes
- Adamson, F. B. (2005). Global Liberalism Versus Political Islam: Competing Ideological Frameworks in International Politics. Mershon International Studies Review, 7(4), 547–569.
- Adler, E. (1997). Seizing the Middle Ground: Constructivism in World Politics.European Journal of International Relations, 3(3), 319–363.
- Fassin, D. (2010). La raison humanitaire. Une histoire morale du temps présent. Paris:Gallimard/Seuil.
- Foucault, M. (2004). Sécurité, territoire, population. Cours au Collège de France, 1977-1978.Paris: Gallimard/Seuil.
- Finnemore, M. (1996) National Interests in International Society. Ithaca: Cornell University Press.!
- Finnemore, M. and Sikkink, K. (1998). International norm dynamics and political change.International Organization, 52(4), 887–917.
- Gusterson, H. (1999). “Nuclear Weapons and the Other in the Western Imagination.”Cultural Anthropology 14 (1): 111–143.
- Guzzini, S. (2000). A reconstruction of constructivism in international relations.European Journal of International Relations, 6(2), 147–182.
- Hobson, J. M. (2000). The State and International Relations. Cambridge: Cambridge University Press.
- Kratochwil, F. (2000). Constructing a new orthodoxy? Wendt's "Social Theory of International Politics" and the constructivist challenge. Millennium: Journal of International Studies, 29(1), 73–101.
- Risse, T. (2000). « ’Let’s Argue!’: Communicative Action in World Politics »,International Organization, 54(1): 1-39.
- Wendt, A. (1999). Social Theory of International Politics. Cambridge: Cambridge University Press.
Références
- ↑ Barkin, J. Samuel. "The Tragedy of Realism: Morality, Power, and IR Theory." International Studies Review 6.3 (2004): 508-09.
- ↑ Adler, E. "Seizing the Middle Ground:: Constructivism in World Politics." European Journal of International Relations 3.3 (1997): 319-63.
- ↑ Wendt, Alexander. "Anarchy Is What States Make of It: The Social Construction of Power Politics." International Organization 46.02 (1992): 391.
