« La solución pacífica de controversias internacionales » : différence entre les versions
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En los acuerdos de arbitraje, los Estados pueden determinar los términos del arbitraje, el árbitro es un órgano de las partes en la controversia que puede nombrar a personas que actuarán como tribunal arbitral y emitirán su fallo. | En los acuerdos de arbitraje, los Estados pueden determinar los términos del arbitraje, el árbitro es un órgano de las partes en la controversia que puede nombrar a personas que actuarán como tribunal arbitral y emitirán su fallo. | ||
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La | La Corte Internacional de Justicia no pretende ser un órgano que arbitre de manera vinculante todas las controversias jurídicas entre Estados. | ||
La | La Corte Internacional de Justicia es un tribunal de servicios, es decir, es un tribunal que se pone a disposición de los Estados, que pueden utilizarlo si así lo desean cuando tienen controversias. | ||
La | La jurisdicción sólo puede establecerse si existe consentimiento. Es un tribunal de servicio y no un tribunal de coacción. La Corte Internacional de Justicia ha logrado resolver un número importante de controversias. | ||
La | La primera observación es que la actual Corte, la Corte Internacional de Justicia, es la sucesora de la Corte Permanente de Justicia Internacional, esta última estaba vinculada a la Sociedad de las Naciones y existió entre 1920 y 1946 con los últimos actos judiciales realizados en 1939; disuelta en 1946, su sucesora es la Corte Internacional de Justicia. El Tribunal actual cita la jurisprudencia del antiguo Tribunal como propia. | ||
La | La segunda observación es que la Corte Internacional de Justicia está integrada por 15 magistrados elegidos por nueve años y reelegibles; la edad de los magistrados significa que han podido presentarse para dos mandatos. La renovación de la Corte se hace cada tres años por 1/3, de modo que 1/3 de los magistrados, es decir, 5 puestos, se cubren cada tres años, lo que no significa que lleguen cinco nuevos magistrados, ya que uno de ellos puede ser reelegido. También hay jueces ad hoc que son jueces para casos individuales; los Estados que no tienen jueces nacionales en funciones pueden remitir a jueces ad hoc. El juez ad hoc es elegido cuando ninguno de los Estados partes en el procedimiento tiene un juez nacional en composición ordinaria, lo que puede llegar a ser de hasta 17 jueces en una causa determinada.[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 25.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 25]]La Corte está integrada por nueve magistrados presentes, es decir, el quórum previsto en el artículo 25.3 del Estatuto de la Corte. Los jueces están obligados a votar, no hay abstención de votos en un tribunal, por lo que se requiere una mayoría simple en cada punto del sistema; cada uno de los jueces debe votar sobre los puntos del sistema, uno puede decidir por mayoría de votos. | ||
También es posible que los votos estén igualmente divididos, el voto de calidad es el voto de calidad del presidente que será el presidente en el artículo 55 del estatuto. | |||
[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 25.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 25]] | |||
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[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 55.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 55]] | [[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 55.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 55]] | ||
Puede haber salas si las partes optan por no tener la composición completa, los Estados con una controversia pueden optar por no solicitar la presencia de todos los magistrados, sino una sala de cinco magistrados en virtud del artículo 26 del Estatuto. La más precisa es la Sala 26.2, en la que las partes pueden elegir a los cinco magistrados de la Corte que deseen que se ocupen de su causa. | |||
[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 26.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 26]] | [[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 26.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 26]] | ||
La | La tercera observación se refiere a la forma en que los magistrados son elegidos por las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad mediante una práctica relativamente complicada del artículo 2 del Estatuto por mayoría absoluta de votos. | ||
[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 2.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 2]] | [[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 2.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 2]] | ||
La | La cuarta observación es que hay un artículo 9 en el Estatuto de la Corte que recuerda que en la elección de los magistrados, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad deben tener en cuenta los principales sistemas jurídicos. Hay una distribución geográfica equitativa porque la Corte Internacional de Justicia es un tribunal justo, hay una clave de distribución, las Américas tienen tres jueces, siempre uno estadounidense, tres asiáticos, siempre uno chino, tres africanos, uno de los cuales procede de los partidos del Magreb, tres europeos, uno de los cuales es británico y otro francés, representados en el Consejo de Seguridad, y dos de Europa Central y Oriental, siempre uno ruso. | ||
[[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 9.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 9]] | [[Fichier:STATUT DE LA COUR INTERNATIONALE DE JUSTICE - article 9.png|vignette|centré|700px|[http://www.un.org/fr/documents/icjstatute/pdf/icjstatute.pdf Statut de la Cour Internationale de Justice] - Article 9]]La jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia debe ser estudiada en primer lugar, lo que da una visión relativamente clara de lo que la Corte puede hacer. | ||
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== Quand la Cour peut connaitre une affaire ? Quand peut-elle juger ? Qui peut-elle juger ? == | == Quand la Cour peut connaitre une affaire ? Quand peut-elle juger ? Qui peut-elle juger ? == | ||
Version du 23 octobre 2018 à 05:57
Información general
La importancia de la solución pacífica de las controversias
El arreglo pacífico de las controversias es el tema que hemos encontrado constantemente durante este curso.
Por lo tanto, la disputa está en alguna parte, no en lo que es normal, pero es la menos íntima en la que se puede medir el valor de las normas del derecho internacional, porque es en el caso de la aplicación y en el caso de las divergencias donde vemos lo que hay que hacer.
La solución pacífica de las controversias surge de diferentes aspectos:
- El mantenimiento de la paz: la paz es la condición a la que todo lo demás está subordinado, y el mantenimiento de la paz implica un sistema en virtud del cual los Estados pueden presentar la denuncia y hacer que se tramite. Existe un estrecho vínculo entre el mantenimiento de la paz y el progreso de las controversias hacia una solución.
- componente de justicia: refleja la importancia de la solución pacífica de las controversias, porque ¿no es correcto ofrecer medios para hacer realidad los propios derechos a quienes los poseen? El sistema jurídico sólo puede funcionar correctamente si los sujetos que lo componen no se sienten decepcionados con demasiada frecuencia por la realización de sus derechos; de lo contrario, todo el sistema jurídico se resiente y todo el sistema judicial se equivoca.
- seguridad jurídica: se ha dicho que las normas materiales son siempre en alguna parte tan sólidas como los medios de aplicación. Podemos conceder derechos tanto como queramos, pero si no hay manera de realizarlos flotan en la ingravidez.
- Cuestión de orden: la ley sigue tan dedicada como siempre al mantenimiento del orden, un sistema jurídico maduro se ocupa de las disputas entre sus miembros, en el sistema jurídico primitivo se aplica la justicia privada. Un sistema legal más maduro busca hacer cumplir una orden y se ocupa de las disputas entre sus miembros. Entre dos estados que desconfían uno del otro, incluso los compromisos más fáciles serán extremadamente difíciles de lograr; ya que este es el caso, es normal que se institucionalicen y busquen proporcionar servicios a sus miembros porque la resolución de disputas tiene una retroalimentación beneficiosa para el cuerpo social. La cooperación requiere confianza y resolución de conflictos.
El papel predominante del consenso y la soberanía
Cabe esperar que el derecho internacional preste especial atención a las controversias y a las normas firmes y vinculantes a este respecto; sin embargo, no es así, sino todo lo contrario. El derecho internacional se basa en la regla del consentimiento, las disputas se resuelven por acuerdo.
- ¿Por qué es este el caso?
Resolver disputas es decidir sobre demandas concretas entre Estados, resolver disputas es decidir quién tiene razón, es decidir la disputa sobre el fondo; si los Estados estuvieran obligados a comprar la resolución de disputas sin su acuerdo entonces significaría que estos Estados ya no serían soberanos. La soberanía es la capacidad de decidir en última instancia. Si otro decide sobre una disputa y obliga a una solución, entonces ya no somos soberanos porque ya no decidimos como último recurso.
Los Estados siempre han considerado que la resolución de disputas vinculantes sin su acuerdo sería incompatible con su soberanía, y se organizaría un sistema en el que se requiere supranacionalidad. En cada caso, la resolución de conflictos debe ir acompañada de un acuerdo.
No puede haber solución de controversias sin un acuerdo que reduzca la capacidad del orden jurídico internacional para digerir las controversias y llevarlas a una solución.
- ¿Es tan grave recurrir a la voluntad de los Estados?
No necesariamente, entre una decisión que debe ser resuelta y la solución de la controversia, el tiempo pasa; al final, si los Estados en cuestión no pueden vivir con la solución, entonces la controversia no se resuelve. Debemos asegurarnos de que los Estados puedan vivir con la solución.
El hecho de que se requiera el acuerdo y el consentimiento de los Estados interesados no es una gran pérdida, ya que las controversias son complejas y tienen sus raíces en la historia.
Medios de solución pacífica de controversias
El consentimiento puede darse sobre una base ad hoc, aparte de la cuestión del consentimiento general para resolver una disputa, la cuestión del consentimiento está en la elección de cómo resolver una disputa.
En el derecho internacional, el principio es que existe la libre elección de los medios, además de que el consentimiento para un medio de solución de controversias debe darse forma concreta:
Los medios de solución política son las negociaciones, los buenos oficios, la mediación, la conciliación y la investigación; un Estado tal vez desee negociar, otro Estado tal vez esté interesado en resolver la controversia recurriendo a la Corte Internacional de Justicia a través de un medio jurisdiccional para resolver una controversia que sea el recurso al arbitraje y al tribunal.
Los Estados pueden estar en desacuerdo sobre los medios y, mientras no lo estén, la controversia no podrá resolverse.
También hay razones objetivas para querer favorecer este o aquel medio, puede ser una cuestión de saber qué espectro de debate queremos.
Al elegir los medios de solución política, es posible abordar todo el conflicto en todos sus aspectos, incluidos los políticos, psicológicos y financieros, hay una flexibilidad total, es posible hablar de todo y ponerse de acuerdo en todo, es posible atacar todo el conflicto en todos sus aspectos. Ante la Corte Internacional de Justicia, sólo podemos resolver aspectos jurídicos, debemos reducir las controversias a aspectos jurídicos.
La Corte Internacional de Justicia no va a resolver el aspecto político de la disputa; de acuerdo con el espectro que queremos, en ese momento preferimos la negociación, si tratamos de resolver sólo un aspecto de la disputa entonces estamos interesados en otro método de solución.
Un Estado poderoso siempre prefiere la negociación porque en la negociación directa, por sí sola, una negociación bilateral entre un Estado muy poderoso y un Estado muy débil, es interesante para un Estado poderoso entrar en esta constelación para jugar con su poder. Para el Estado débil, lo quiere todo menos la negociación directa porque sabe que tendrá una posición mucho más difícil. El Estado débil tiene interés en acudir a la Corte Internacional de Justicia, donde el poder no juega ningún papel.
Hay razones fundamentales, intereses, visiones de la disputa que nos hacen preferir tal o cual medio, la elección de los medios puede ser indiferente, incluso dura.
¿Cómo lo resolvemos?
Mientras los Estados tengan una posición favorable para resolver la controversia, la labor del mediador o de una personalidad consistirá en reunir a las partes y encontrar soluciones transaccionales cuando todos estén satisfechos.
Existen medios políticos y jurisdiccionales para resolver disputas, al mismo tiempo, existe la vieja distinción entre disputas legales y políticas:
- calidad de la controversia;
- calidad del medio.
Normalmente, las disputas políticas deben ser dirigidas a un medio político, mientras que las disputas legales pueden ser dirigidas a un medio de solución jurisdiccional; esta es la cuestión de elegir el medio correcto.
Más allá de eso, no hay una distinción clara porque los dos aspectos están siempre entrelazados en el derecho internacional, que es un derecho político entre las naciones, es un derecho público entre las naciones, toda cuestión de derecho internacional tiene su aspecto político; por naturaleza no se puede distinguir una disputa legal y política, sólo se pueden distinguir las demandas de las partes en disputa.
Si un Estado reclama algo a otro Estado sobre la base de una norma de derecho internacional, existe una controversia jurídica, una violación de la ley conlleva la obligación de indemnizar.
Por otro lado, todas las disputas que no se basan en la aplicación de la ley, sino en la modificación de la ley o que se producen en ámbitos en los que no existen normas jurídicas como la política exterior, por ejemplo, en estos casos pedimos la modificación de la ley, queremos establecer un nuevo régimen o pedimos una determinada política exterior al margen de un Estado de Derecho.
En la elección de los medios de solución de controversias, además de los intereses particulares de un Estado en particular, existe la elección de medios políticos o judiciales; ¿cuál es exactamente el alcance de esta distinción en términos de medios?
Si vamos a hablar de modalidades políticas, siempre buscaremos compromisos y transacciones, buscamos una perspectiva fuera de la ley, no buscamos hacer cumplir la ley tal como es, sino negociar compromisos, lo que significa en el derecho internacional crear una nueva ley cristalizada en un acuerdo que es un tratado que es una fuente de derecho internacional; estamos buscando una solución, un compromiso que cree una nueva ley que dé gran flexibilidad para abordar toda la controversia, pero los medios políticos para resolver una controversia no conducen a una solución automática vinculante; la solución debe ser aceptada por los Estados por consenso:
- Los Estados deben tener la misma actitud con el consentimiento inicial;
- ponerse de acuerdo sobre los medios;
- encontrar un acuerdo en la negociación.
Los medios políticos para resolver un conflicto no son vinculantes, porque el proceso político se basa en una transacción, nadie está obligado a comprometer sus derechos, si un Estado tiene derechos, no están obligados a abandonarlos por un compromiso; compran la capacidad de negociar de una manera muy flexible por la desventaja relativa de que la solución no se adoptará necesariamente, dado que cada uno de los Estados en conflicto tendrá derecho de veto hasta el último momento.
En los procedimientos judiciales, existen exactamente las ventajas y desventajas opuestas; el ámbito de la controversia sobre el tratado se está estrechando, sólo se trata de la aplicación de la ley. Los procedimientos judiciales recuperan la desventaja de reducir la disputa por la naturaleza vinculante de la decisión emitida, evitando un paso de consentimiento: uno debe acordar que un tribunal internacional se haga cargo del caso, pero una vez que la jurisdicción de un tribunal ha sido aceptada, entonces el procedimiento sigue su curso y la sentencia emitida es vinculante para los Estados involucrados. También existe la posibilidad de que el Estado recalcitrante sea rechazado, el procedimiento continúa incluso en ausencia de tal Estado.
El consentimiento es para la aceptación de la jurisdicción, se requiere el consentimiento para establecer la jurisdicción de la Corte, pero una vez establecido, hay modalidades para anular la voluntad de los Estados.
La negociación sigue siendo un proceso extremadamente flexible regido por el derecho internacional en general, de modo que no se puede abusar de ella; por lo demás, el derecho internacional sigue siendo discrecional, pero existen ciertas normas de buena fe, por ejemplo, ciertos defectos de consentimiento, como el fraude y la corrupción. Las negociaciones son formales o informales.
Los buenos oficios, en los buenos oficios, hay la intervención de un tercero que utiliza su autoridad moral o política para establecer contacto entre los Estados en disputa o restablecer ese vínculo si previamente se había roto para asegurar que los Estados en cuestión entablaran negociaciones y, a menudo, el que ofrece los buenos oficios, ofrece logística. A los Estados se les proporcionará un marco discreto, unos pocos funcionarios, etc. La logística se hace para que los Estados puedan avanzar en las negociaciones, pero no participan; las negociaciones se facilitan, pero no participan.
Si hacemos más que eso, entonces automáticamente nos convertimos en mediadores, y es común que la persona que ofrece sus buenos oficios se convierta más adelante en mediador.
El mediador participa en negociaciones, trata de acercarse a los Estados no sólo para asegurar que negocien, sino que trata de acercarlos en el fondo mediante la presentación de propuestas de compromiso.
Para que un mediador tenga éxito, debe ser aceptado por las partes y, normalmente, debe estar equidistante de ellas.
El mediador debe tener ciertas cualidades, son diplomáticos de alto rango, hay que conocer muy bien el caso, la sensibilidad de las partes. El éxito de la mediación depende de las circunstancias.
La conciliación es un procedimiento más formal, hay una comisión de conciliación compuesta a menudo por cinco personas nombradas como árbitros que escuchan los argumentos, primero por escrito y luego oralmente, estudian los documentos y tratan de llegar a un compromiso para elaborar un informe en el que se proponga la solución de la controversia; si los Estados aceptan entonces que hay un compromiso, si uno de ellos se niega, la controversia no se resuelve.
La investigación es un medio de solución de controversias sobre cuestiones de hecho; a veces, entre Estados, no son las consecuencias de determinados actos las que son objeto de controversia, sino la existencia de determinados hechos.
Arbitraje internacional
El arbitraje difiere del Tribunal de Justicia en que está menos institucionalizado, dos Estados contendientes pueden decidir nombrar a ciertas personas como árbitros y restablecer un tribunal que dictará un laudo vinculante para los Estados partes en la controversia.
En los acuerdos de arbitraje, los Estados pueden determinar los términos del arbitraje, el árbitro es un órgano de las partes en la controversia que puede nombrar a personas que actuarán como tribunal arbitral y emitirán su fallo.
El recurso a la Corte Internacional de Justicia
La Corte Internacional de Justicia no pretende ser un órgano que arbitre de manera vinculante todas las controversias jurídicas entre Estados.
La Corte Internacional de Justicia es un tribunal de servicios, es decir, es un tribunal que se pone a disposición de los Estados, que pueden utilizarlo si así lo desean cuando tienen controversias.
La jurisdicción sólo puede establecerse si existe consentimiento. Es un tribunal de servicio y no un tribunal de coacción. La Corte Internacional de Justicia ha logrado resolver un número importante de controversias.
La primera observación es que la actual Corte, la Corte Internacional de Justicia, es la sucesora de la Corte Permanente de Justicia Internacional, esta última estaba vinculada a la Sociedad de las Naciones y existió entre 1920 y 1946 con los últimos actos judiciales realizados en 1939; disuelta en 1946, su sucesora es la Corte Internacional de Justicia. El Tribunal actual cita la jurisprudencia del antiguo Tribunal como propia.
La segunda observación es que la Corte Internacional de Justicia está integrada por 15 magistrados elegidos por nueve años y reelegibles; la edad de los magistrados significa que han podido presentarse para dos mandatos. La renovación de la Corte se hace cada tres años por 1/3, de modo que 1/3 de los magistrados, es decir, 5 puestos, se cubren cada tres años, lo que no significa que lleguen cinco nuevos magistrados, ya que uno de ellos puede ser reelegido. También hay jueces ad hoc que son jueces para casos individuales; los Estados que no tienen jueces nacionales en funciones pueden remitir a jueces ad hoc. El juez ad hoc es elegido cuando ninguno de los Estados partes en el procedimiento tiene un juez nacional en composición ordinaria, lo que puede llegar a ser de hasta 17 jueces en una causa determinada.
La Corte está integrada por nueve magistrados presentes, es decir, el quórum previsto en el artículo 25.3 del Estatuto de la Corte. Los jueces están obligados a votar, no hay abstención de votos en un tribunal, por lo que se requiere una mayoría simple en cada punto del sistema; cada uno de los jueces debe votar sobre los puntos del sistema, uno puede decidir por mayoría de votos.
También es posible que los votos estén igualmente divididos, el voto de calidad es el voto de calidad del presidente que será el presidente en el artículo 55 del estatuto.
Puede haber salas si las partes optan por no tener la composición completa, los Estados con una controversia pueden optar por no solicitar la presencia de todos los magistrados, sino una sala de cinco magistrados en virtud del artículo 26 del Estatuto. La más precisa es la Sala 26.2, en la que las partes pueden elegir a los cinco magistrados de la Corte que deseen que se ocupen de su causa.
La tercera observación se refiere a la forma en que los magistrados son elegidos por las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad mediante una práctica relativamente complicada del artículo 2 del Estatuto por mayoría absoluta de votos.
La cuarta observación es que hay un artículo 9 en el Estatuto de la Corte que recuerda que en la elección de los magistrados, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad deben tener en cuenta los principales sistemas jurídicos. Hay una distribución geográfica equitativa porque la Corte Internacional de Justicia es un tribunal justo, hay una clave de distribución, las Américas tienen tres jueces, siempre uno estadounidense, tres asiáticos, siempre uno chino, tres africanos, uno de los cuales procede de los partidos del Magreb, tres europeos, uno de los cuales es británico y otro francés, representados en el Consejo de Seguridad, y dos de Europa Central y Oriental, siempre uno ruso.
La jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia debe ser estudiada en primer lugar, lo que da una visión relativamente clara de lo que la Corte puede hacer.
Quand la Cour peut connaitre une affaire ? Quand peut-elle juger ? Qui peut-elle juger ?
La Cour Internationale de Justice est compétente dans deux types de procédures nettement distinctes sur tous les points sauf sur la procédure :
Procédure contentieuse – le contentieux
Dans la procédure contentieuse, des États, généralement deux États, un État demandeur et un État défendeur se confrontent devant la Cour sur un question quelconque. Si la Cour est compétente, elle va rendre un jugement contraignant, le caractère contraignant ressort un principe de la qualité du tribunal qui rend des jugements contraignants parce que le tribunal applique le droit qui est contraignant pour les parties, donc le tribunal qui applique le droit rend un arrêt contraignant.
Cela ressort également des textes à l’article 94.1 de la charte et à l’article 59 des articles du statut de la Cour Internationale de Justice. Les États qui ont ratifié la Charte ou/et le Statut, ont accepté cette disposition d’où le caractère obligatoire des jugements de la Cour. On appelle les jugements des Cours des arrêts, la Cour rend également des ordonnances qui accompagnent la procédure, les arrêts portent sur le contentieux.
Procédure consultative
La compétence consultative veut dire que certains organes des Nations-Unies peuvent saisir la Cour pour que la Cour leur fasse un avis de droit. Toutefois, l’avis consultatif n’est pas contraignant juridiquement, c’est un avis de droit qui éclaire l’organe qui le sollicite sur les aspects juridiques de telle ou telle de ses activités sans que cet avis contraigne l’organe sollicité.
Le but de ce caractère non contraignant est de faire en sorte que l’organe qui demande l’avis puisse traiter la question selon des aspects non juridiques. En revanche, on ne souhaite que l’organe politique des Nations-Unies soit contraint de mettre ce que la Cour a donné comme avis parce qu’on ne veut pas que la Cour tranche nécessairement en droit, on préfère solliciter les parties pour trouver un accord.
Ces deux procédures aboutissent à des résultats très différents : contraignant en ce qui concerne la procédure contentieuse, non contraignante en ce qui concerne la procédure consultative.
La compétence de la Cour en matière contentieuse, en matière judiciaire la compétence veut dire la capacité de la Cour Internationale de Justice de trancher un litige qui lui est soumis sur le fond, les États soumettent un problème à la Cour sur une question qui diffère.
Il arrive que le défendeur mette en doute la compétence de la Cour, c’est la toute première stratégie de défense, dans ce cas un deuxième différend se greffe sur le premier, il y a un différend de fond et un différend sur la compétence de la Cour.
La Cour est menée à trancher ce différend, si sa compétence est contestée, la Cour va écouter les parties et se prononcer à travers un arrêt.
Lorsque le défendeur soulève une contestation relative à la compétence de la Cour, on dira que le défendeur a soulevé une exception préliminaire. La Cour va devoir d’abord trancher sur la question des exceptions, si la Cour n’est pas compétente, cela signifie que le droit ne lui a pas été accordé de parler sur le fond, aucun État n’est obligé d’étaler un litige si la Cour n’est pas compétente.
Il y a trois aspects de compétences
- compétence personnelle – compétence rationae personae : qui peut rester devant la Cour ?
- compétence matérielle – compétence rationae matiere : quels genres de questions peuvent être soumises à la Cour ?
- compétence consensuelle – compétente ratione concensus : question du consentement, il faut s’assurer que les justiciables qui apparaissent devant la Cour ont donnés la compétence à la Cour.
Compétence personnelle
La compétence personnelle est réglée par l’article 34.1 qui est un modèle de concision, seuls les États ont qualité de se présenter devant la Cour : seuls les États peuvent comparaitre devant la Cour, d’autres entités à l’État ne peuvent comparaitre devant la Cour. Une organisation internationale tout comme un individu ne peut paraître devant la Cour. Pour les organisations internationales, on prévoit l’arbitrage parce qu’on ne peut aller devant la Cour Internationale de Justice.
Non seulement faut-il être un État, mais encore faut-il être un membre des Nations-Unis qui a automatiquement ratifié le statut puisqu’il fait partie intégrante de la Charte. Ou alors, un État a ratifié ou adhéré au statut sans être membre des Nations-Unies, c’est la raison pour laquelle le statut est formellement séparé de la Charte.
Le statut aux 35.2 et 35.3 fait place à la Cour pour les États ni membre des Nations-Unies ni qui ont ratifié le statut ; la Cour est une Cour de service, mais à des conditions précisées par la résolution 91 de 1996 du Conseil de Sécurité qui est que fondamentalement les États non-partie au statut reconnaissent les principes du statut et une participation financière.
Savoir si un État est partie au statut parfois simple, mais parfois diaboliquement difficile dans le cas de succession d’États, pendant des années il fut incertain de savoir si la Serbie et le Monténégro étaient parties au statut, la Serbie et le Monténégro se prétendaient États continuateur de l’ancienne Yougoslavie fédérative. La Cour dans l’affaire du génocide a dû naviguer.
Compétence matérielle
La compétence matérielle suppose trois conditions réunies :
- il doit y avoir un différend entre les États parties à l’instance ;
- le différend doit être de nature juridique ;
- le droit applicable doit être le droit international.
La Cour au contentieux ne tranche que des différends, s’il n’y a pas de différend, la Cour n’a rien à dire, il y a litige, cela est spécifié dans le cas de l’affaire Mavrommatis : « Un différend est un désaccord sur un point de droit ou de fait, une contradiction, une opposition de thèses juridiques ou d'intérêts entre deux personnes. »
Ce qui est capital pour le différend est que tout au long de la procédure, la revendication d’un État continue à se heurter à une opposition de l’autre ; les États peuvent aussi abandonner certaines revendications dans le courant de la procédure, à ce moment-là, le différend pourrait disparaitre pendant la procédure à La Haye. À ce moment, la Cour considère qu’il n’y a plus d’objet à trancher comme dans le cas des essais nucléaires entre la France, la Nouvelle-Zélande et l’Australie. C’est la Cour qui détermine elle-même s’il y a un différend et de quelle nature est-il soit son ampleur.
Les deux parties, de concert, ou alors, le demandeur, soit les deux ensembles, soit le demandeur doivent placer leur demande à la Cour sur le terrain du droit, ils doivent formuler des revendications juridiques. Toutes les revendications doivent être formulées en termes de droit. C’est ce critère subjectif qui est décisif.
Si, en revanche, le demandeur ou les deux parties de concert, si le demandeur ou les deux États ne se fondent pas sur le droit, mais demandent à la Cour de reconnaitre que l’État X devrait changer de politique étrangère contraire aux intérêts de l’État Y.
En principe, la revendication doit être formulée en termes de droit, mais non seulement basée sur le droit international ; on ne peut aller devant la Cour demander d’appliquer le droit national ; parfois le droit international renvoie au droit interne, mais sur renvoi du droit international. Parfois, il y a certaines difficultés qui donnent lieu à des élaborations intellectuelles plus poussées.
Compétence consensuelle
Il faut que les États qui comparaissent devant la Cour aient consenti à sa compétence. Si la Cour rendait des arrêts contre la volonté des États, les États ne mettraient pas en œuvre les jugements.
Le consentement protège la souveraineté, mais aussi la Cour, cela signifie que les États acceptent que la Cour puisse trancher le litige. Cela opère comme un filtre, contrairement à ce que pense le philistin, ce n’est pas parce que la Cour Internationale de Justice n’a pas de police que les arrêts ne sont pas appliqués. Aucun tribunal du monde n’a un quota du rang de la Cour Internationale de Justice.
La compétence consensuelle est fortement mise en avant par la Cour par exemple dans l’affaire du Timor Oriental dans l’affaire de 1995 « La Cour rappellera à cet égard que l'un des principes fondamentaux de son Statut est qu'elle ne peut trancher un différend entre des États sans que ceux-ci aient consenti à sa juridiction ».
Comment peut-on donner son consentement ?
On distingue deux modalités principales et deux sous-modalités :
L'acceptation de la compétence de la Cour par consentement avant la naissance du différend et le consentement donné après la naissance du différend : Lorsqu’on donne son consentement avant la naissance d’un différend, on ne connait pas le différend qui pourra survenir, on donne un consentement en blanc-seing, on se soumet à la Cour pour des différends futurs, l’engagement est fort. Lorsqu’on consent à la compétence ou juridiction de la Cour après la naissance d’un différend c’est que l'on consent que la Cour tranche ce consentement uniquement.
La portée du consentement est significativement plus grande lorsque le consentement est donné avant la naissance d’un différend qu’après. Les États donnent plus facilement leur consentement post hoc.
Catégorie avant la naissance du différend : il y a deux grandes portes d’entrée vers la Cour :
- traités qui donnent compétence pour une classe de litiges déterminés à la Cour Internationale de Justice
Le traité est consensuel, les États donnent leur consentement à la ratification du traité et à toutes ses clauses. Des traités prévoient le règlement d’un différend.
- traités qui n’ont pas pour objet le règlement du différend, mais un objet quelconque
Comme l’interdiction des armes chimique, des régimes douaniers, l’environnement naturel, etc. ; il est possible d’insérer dans ces traités une clause compromissoire qu’on trouve en règle générale vers la fin du traité, les parties au traité s’accordent pour accorder à la compétence de la Cour Internationale de Justice de connaitre d’un différend qui naitrait entre eux à propos de l’interprétation et de l’application de ladite convention.
L’article 9 de la Convention contre le génocide prévoit que tout État partie à la convention peut saisir la Cour Internationale de Justice. La Cour à compétence sur la base d’accord. Lorsqu’il s’agit de clauses compromissoires, la compétence de la Cour est limitée, savoir ce qui appartient à la convention et savoir ce qui est du droit coutumier appliqué à l’occasion de la convention est relativement difficile.
clause facultative de juridiction obligatoire – optional clause
La juridiction est obligatoire, mais l’acceptation est facultative, car il est possible de faire une déclaration comme quoi on accepte la compétence, mais on peut aussi ne pas la faire ; compétence obligatoire ne veut pas dire compétence sans consentement, il y a consentement obligatoire de dire qu’il y a une compétence acceptée d’avance.
La clause facultative est un moyen ingénieux pour que les États qui veulent se soumettre à la Cour puissent le faire à travers une déclaration unilatérale ; en fonction de celle-ci un État peut déclarer qu’il se soumet à la juridiction de la Cour vis-à-vis de tout autre État ayant aussi soumis à la Cour la compétence, mais cela peut être aussi limitatif.
Entre les différents États qui ont fait cette déclaration de compétence facultative se tisse un lien de compétence obligatoire ; la clause facultative est un moyen pratique d’essayer d’étendre la compétence obligatoire de la Cour, c’est un lien important qui oblige à défendre dans l’avenir des affaires qu’on ne veut pas défendre devant la Cour simplement parce qu’on a soumis à un engagement. À peu près un tiers des États du monde sont reliés par des clauses facultatives.
Les États qui font des déclarations peuvent faire des déclarations ouvertes pouvant se soumettre à la Cour sans raison quelconque, mais les États peuvent aussi mettre des réserves dans ces déclarations comme des réserves temporelles comme des disputes après une certaine date, ou alors, des réserves personnelles, il y a des réserves matérielles, on peut exclure certaines matières comme, par exemple, dans l’affaire de la compétence en matière de pèche libre Espagne contre Canada est une question qui portait sur certaines zones de la haute-mer.
Pour ces réserves, il y a la réciprocité. Lorsqu’un État fait une déclaration unilatérale en vertu de l’article 36.2 et qu’il émet une réserve, il veut se protéger contre un autre État qui saisirait la Cour, la réserve sert de bouclier or elle peut être invoquée réciproquement par l’État demandeur.
L’État A avec sa réserve et un État B, B porte l’affaire contre la Cour, si A soulève sa réserve, la Cour n’est pas compétente. Il pourrait y avoir une inégalité devant la Cour or ce n’est pas le but que de mettre des obstacles à la saisine de la Cour.
À l’article 36.2, il est possible que l’État B soulève par réciprocité la réserve à son bénéfice. Il n’est donc pas nécessaire d’avoir fait soit même une réserve pour en invoquer le bénéfice. Une fois la Cour saisie, l’État A est réservataire, le B est défendeur.
Tout d’abord, la déclaration facultative prend immédiatement effet au moment de son dépôt, c’est-à-dire dès qu’elle est reçue par le Secrétaire général des Nations-Unies, on peut déposer une déclaration et attaquer immédiatement après. Il est possible d’insérer une réserve pour se prémunir des attaques-surprises, mais l’attaque-surprise n’est pas nécessairement quelque chose de mauvais, car la compétence de la Cour est reconnue.
Une déclaration facultative peut être également retirée, un État peut dénoncer une déclaration facultative, c’est une pratique ancienne ; pour dénoncer la déclaration facultative il y a des modalités :
- si la déclaration contient un délai pour la dénonciation, alors il faut l’appliquer.
- si la déclaration ne dit rien sur des délais de dénonciation, la Cour a déterminé dans l’affaire du Nicaragua qu’il faut un délai raisonnable, cela est difficile à déterminer, six mois comme c’est une pratique très rependue dans les déclarations.
Il y a des modalités de saisine après la naissance du différend ; on souhaite saisir la Cour pour le différend X déjà né, il y a deux modalités :
- soit par compromis spécial – special agreement – : c’est un accord, conclu normalement entre deux États à travers lequel ces deux États soumettent à la Cour un différend dans lequel ils précisent tout en soumettant à la Cour ce qu’ils souhaitent que la Cour fasse ; dans les différends de délimitation, les États doivent collaborer.
- soit par le for prorogé : c’est une modalité d’exprimer le consentement d’une manière informelle ; le for prorogé veut dire qu’en l’absence d’un titre de compétente, la compétence de la Cour peut être établie si le défendeur ne s’y oppose pas. Comment cela peut-il arriver ? Dans le cas d’un État X qui saisit la Cour Internationale de Justice contre Y, il n’y a pas de titre de compétence, Y a la possibilité de faire un choix : refuser de comparaitre devant la Cour et à ce moment-là la Cour le constate et l’affaire reste en l’état, mais il est possible que Y accepte, il n’y a pas d’opposition de la part du défendeur, il y a de Y une acception par une lettre. Le for prorogé est un consentement soumis d’envoyer une lettre ou de ne pas adhérer à la compétence de la Cour. C’est un consentement assoupli qui voit soit d’un consentement assoupli ou informel ou alors d’un consentement implicite par le fait de ne pas soulever une affaire préliminaire dans le délai prévu. Parois, il s’agit simplement d’élargir un titre de compétence comme permettre à la Cour de reconnaître du droit coutumier, mais cela est possible que si le défendeur y consent. Comme peut-on constater qu’il le fait ? si le demandeur présente des arguments et que le défendeur ne soulève par une exception préliminaire alors la Cour considèrera que le défendeur a accepté cet élargissement de la compétence de la Cour Internationale de Justice.
Indépendance réciproque des bases de compétence
Chacun des titres est dépendant, chacune des voies est self-contain, un titre de compétence peut par exemple couvrir certains aspects de l’affaire alors qu’un titre de compétence peut couvrir d’autres aspects de l’affaire.
Perpétuation du for
Il y a en droit interne et aussi un droit international et donc à la Cour Internationale de Justice le principe de la perpétuation du for – perpetuatio fori – qui signifie que la compétence se juge uniquement au moment où la Cour est saisie. C’est à ce moment-là où elle doit être compétente. Si par la suite il arrive qu’un titre de compétence n’ait plus de valeur parce qu’il arrive à échéance, la compétence de la Cour reste jusqu’à la fin de l’affaire. Si une clause est dénoncée, parce qu’elle arrive à échéance dans trois semaines, la Cour Internationale de Justice est compétente jusqu’au jugement final.