La socialización política

De Baripedia


Hay dos perspectivas teóricas principales sobre la socialización en la política. El primero se basa en el concepto de la sociología política. La segunda perspectiva es la de la elección racional.

Socialización: definición

Hay un gran número de definiciones, pero todas ellas se superponen en cierta medida.

La socialización ha sido definida por Bélanger y Lemieux como un proceso por el cual los valores culturales son transmitidos e internalizados por una población determinada. Existe la idea de transmisión e internalización que es el concepto clave. La socialización es como la internalización de ciertos valores para una determinada población.

Para Berger y Luckman, la socialización es la instalación consistente y extensa de un individuo dentro del mundo objetivo de una sociedad o sector de ella. Existe una idea de la socialización como un proceso de inserción del individuo en la sociedad.

Boudon y Bourricaud definen la socialización como los diferentes tipos de aprendizaje a los que se somete al individuo, en particular a una edad temprana, ya sea un aprendizaje lingüístico, cognitivo, simbólico o normativo.

Socialización: paradigma

Detrás de estas definiciones, hay una doble perspectiva con una especie de dicotomización del campo. Hay dos enfoques principales en las teorías de la socialización, a saber:

  • paradigma de condicionamiento: la socialización como "entrenamiento" a través del cual se lleva al joven a interiorizar normas, valores, actitudes, roles, conocimientos y habilidades. Desde esta perspectiva, la socialización es algo unidireccional siendo alguien que condiciona a otra persona, que simplemente, de manera pasiva, ha interiorizado ciertos valores que se transmiten.
  • paradigma de interacción: la socialización es vista como adaptación y aprendizaje. La socialización aquí es bidireccional, en todo caso cuando el sujeto tiene un papel más activo de aprendizaje y adaptación. Los sujetos se adaptan, no están simplemente condicionados. Los individuos aprenden a lo largo de sus vidas. A esto se le llama socialización secundaria más que socialización primaria, como se enfatiza con el paradigma del condicionamiento.

Socialización política: Definiciones

Esta distinción también se encuentra en las teorías de socialización en la política.

Rush define la socialización política como el proceso por el cual los individuos de una sociedad se adhieren al sistema político. Para Lacam, es el conjunto de mecanismos y procesos de formación y transformación de sistemas individuales de representaciones políticas, opiniones y actitudes. Johnston Conover lo define como un reflejo del paradigma de interacción que es la socialización política, como el aprendizaje de valores, actitudes y modos de comportamiento que ayudan a las personas a "encajar" en sus sistemas políticos, convirtiéndolos en "buenos" ciudadanos.

Socialización política: Tradiciones de investigación

También es posible distinguir dos tradiciones de investigación que se refieren a la distinción entre sistema y actor, es decir, entre el nivel macropolítico y el nivel micropolítico.

La teoría de sistemas se inscribe en la perspectiva del sistema (macro). En esta perspectiva, la socialización proporciona la base para la estabilidad política y el mantenimiento del sistema. Almond y Verba encajan en esta perspectiva. Lo importante aquí es que la socialización en la política es vista como algo que permite el mantenimiento de los sistemas políticos. Se hace hincapié en la socialización primaria (en la infancia), por parte de los padres o durante la primera fase de la escolarización. Esto da lugar a la idea de que lo que es crucial para la socialización política de las personas es lo que sucede en los primeros años de vida.

La segunda perspectiva es la del aprendizaje político. Pasamos de un sujeto pasivo al que se le inculcan normas en una fase de la vida a un sujeto activo que interactúa con varios agentes socializadores y aprende. Estamos en la perspectiva del actor con un enfoque no en el sistema, sino en lo que el actor puede aprender y hacer, lo que ha aprendido con esta socialización a nivel de comportamiento político. La cuestión es hasta qué punto este aprendizaje político permitirá o no a los individuos actuar políticamente. Por lo tanto, se supone que el comportamiento político es el resultado del aprendizaje. El compromiso político en sí mismo es también una fuente de socialización. Ya no existe la idea de un camino lineal, sino más bien de una circularidad en la que los individuos, a través de su participación política, aprenderán y reaprenderán constantemente. Se hace hincapié en la socialización secundaria, que comienza en la adolescencia y se caracteriza por la autodefinición del yo y la elección de la pertenencia social. El capital social también debe considerarse una forma de socialización desde la perspectiva del aprendizaje político y de los actores.

Características del proceso de socialización política

El concepto de socialización política se sitúa históricamente en las primeras fases del estudio del comportamiento político, en particular en las fases de la aparición del conductismo con el predominio del enfoque sistemático. A partir de finales del decenio de 1970, el enfoque de aprendizaje se fue imponiendo gradualmente sobre la base de las críticas formuladas a determinados estudios realizados por algunos investigadores estadounidenses sobre el enfoque del sistema político.

Hasta el decenio de 1970, tradicionalmente, el estudio de la socialización política seguía estando marcado básicamente por tres postulados fundamentales, a saber, los enfoques condicionantes y los enfoques sistémicos. Estos postulados son que:

  1. las opiniones y los comportamientos se fijan de una vez por todas en la infancia;
  2. la socialización política es un proceso unidireccional de transmisión automática de actitudes y comportamientos. La socialización es un proceso no intencional. El actor es básicamente un objeto y no un sujeto activo;
  3. la socialización política primaria sigue un patrón universal. La socialización tiene lugar de diferentes maneras, no sólo de un individuo a otro, sino también de un contexto a otro y puede ser de un entorno histórico a otro.

Para resumir las características del proceso de socialización política, se puede decir que se trata de un proceso interactivo, tanto involuntario como deliberado, es decir, que se refiere al primer paradigma con una parte de socialización política que nos dan los agentes de la socialización primaria, pero también una parte relacionada con el aprendizaje político deseado y buscado. Este proceso tiene dos propósitos complementarios. Existe un propósito vinculado a la existencia de mecanismos de regulación de los sistemas sociales. La socialización o las socializaciones también permiten fortalecer el sistema político. Hay un aspecto que asegura la permanencia y la cohesión del sistema político o social, pero también existe el propósito relacionado con la teoría del aprendizaje individual que es la idea de decir que el propósito de la socialización es insertar a los individuos en un sistema dado y permitir o explicar la participación o el comportamiento político.

Hay diferentes fases de socialización que son llevadas a cabo por diferentes agentes que se denominan agentes de socialización, que son instancias que pueden ser instituciones o personas que transmiten actitudes políticas. También pueden ser asociaciones, organizaciones políticas o partidos. Hoy en día, incluso podría argumentarse que los agentes de socialización secundarios son quizás más importantes que los agentes de socialización primarios. También hay que tener en cuenta el papel y la importancia del contexto. El proceso de socialización política no se produce de la misma manera dependiendo del contexto, podemos pensar en el país, pero también en otras formas o tipos de contexto.

El impacto biográfico de los movimientos sociales

Las teorías de socialización han sido importantes en varios tipos de explicaciones. La socialización se ha utilizado en el estudio de los movimientos sociales y, más concretamente, en el estudio de las consecuencias de la participación en los movimientos sociales. El llamado impacto biográfico de los movimientos sociales es un ejemplo de la importancia de la socialización secundaria, que es un campo de estudio que ha demostrado que el compromiso político tiene importantes consecuencias en cuanto a la socialización de los individuos a la política.

En el campo de los movimientos sociales, se tratan diferentes aspectos. Las consecuencias más estudiadas son las políticas. También hay teorías y estudios sobre el impacto cultural y social más amplio. También está el impacto que la participación en un movimiento social puede tener en las personas que están involucradas en un movimiento en contraposición a las que no lo están, y esto se denomina el impacto biográfico de los movimientos sociales.

Se ha llevado a cabo toda una serie de estudios, en particular en los Estados Unidos, sobre una población específica que son los activistas de la nueva izquierda en los Estados Unidos a finales del decenio de 1960 y principios del de 1970. Se han realizado muchos estudios sobre esta población y especialmente estudios cualitativos basados en datos de panel, que son datos sobre los que se interroga a los individuos en diferentes momentos, para los que se rastrean los antecedentes de un individuo, a diferencia de los datos transversales. Lo que los investigadores encontraron y el importante papel de la fase de socialización, que consiste en el primer compromiso político. Este impacto fuerte y duradero es una experiencia de compromiso.

Hubo repercusiones a nivel de las actitudes, es decir, en la participación sucesiva de esas personas, especialmente las que siguieron definiéndose de cierta manera en comparación con las que no se habían comprometido. Quienes se consideraban liberales de izquierda seguían siendo liberales de izquierda, mientras que otros liberales de izquierda que no se habían comprometido con el movimiento no estaban necesariamente o mucho menos comprometidos. Estas personas comprometidas también se mantuvieron más activas en la política. Lo que también es interesante son los efectos sobre la vida personal, es decir, las elecciones de vida, y en particular sobre lo que estos autores han llamado elecciones de vida "alternativas". En este caso, estos estudios mostraron que los que se habían comprometido con la nueva izquierda tenían más probabilidades de ser solteros en comparación con los que no lo habían hecho, tenían más probabilidades de cohabitar en lugar de estar casados, y también tenían más probabilidades de no tener hijos o bienes más adelante en comparación con los que no se habían comprometido. También hubo un efecto en el tipo de ocupación en la que se ocupaban estos individuos. Lo importante es que un conjunto de investigaciones ha demostrado el efecto socializador del compromiso político en el comportamiento y las actitudes políticas. Hay un compromiso con las decisiones de la propia vida que se toman más tarde.

Este ejemplo refuerza la idea de que el paradigma del aprendizaje político y puede ser el que mejor pueda explicar el papel de la socialización.

Capital social

C’est un concept qui est devenu très à la mode depuis une quinzaine d’années en science politique, mais provenant à la base de la sociologie. C’est également un concept qui ne fait pas vraiment consensus, en particulier quant à sa définition, sa conceptualisation et à son utilisation pour l’étude du comportement politique. On retrouve au niveau des définitions et de la conceptualisation du capital social la distinction entre le niveau micro et macro.

Il y a cette distinction entre une approche microsociologique ou micro-politique avec le capital social comme une ressource individuelle qui est un type de capital social possédé par des individus. Il est possible de faire référence à Pierre Bourdieu qui distingue plusieurs capitaux notamment culturel, économique et le capital social également. Différents auteurs conceptualisent ce concept de manière différente.

Une définition qui fait autorité dans la littérature est celle de Portes pour qui le capital social est l’habilité des acteurs à s’assurer des bénéfices en vertu de l’appartenance à des réseaux sociaux ou à d’autres structures sociales. Le capital social est vu comme quelque chose qui découle de l’insertion dans des réseaux sociaux. On peut penser que la socialisation est le fruit de l’insertion dans différents réseaux sociaux. Cette définition est une définition très générale qui circule dans la littérature du capital social.

Une autre approche existe qui voit le capital social comme propriété du système. C’est une approche que l’on peut qualifier de systémique, mais au sens léger du terme. C’est une approche qui a été démocratisée par Putnam à partir des années 1990. Dans cette perspective, on peut définir le capital social comme étant les caractéristiques des organisations sociales, telles que les réseaux, les normes, et la confiance, qui facilitent l’action et la coopération pour le bénéfice mutuel. Pour certains, la notion de capital social et de réseau social se superposent, c’est-à-dire que le capital social est un ensemble de réseaux dans lequel on est inséré alors que pour d’autres, le capital social est le fruit de l’insertion dans ces réseaux.

La différence principale entre ces deux définitions est que pour quelqu’un comme Portes, Bourdieu ou encore Coleman, le capital social est une ressource individuelle. À côté de tout cela, il y a un autre type de capital qui est lié à l’insertion dans des réseaux sociaux. Par contre, pour d’autres comme Putnam, le capital social est plutôt quelque chose qui caractérise un ensemble, un système ou une unité. C’est dans ce sens que Putnam montrait que les régimes du nord de l’Italie étaient meilleurs que ceux dû sud de l’Italie du notamment à une meilleure culture civique relevant d’un capital social plus développé.

Différentes conceptualisations du capital social : Stolle

Dalton, R.J. et H.-D. Klingemann, éds. (2007). The Oxford Handbook of Political Behavior. Oxford: Oxford University Press.

Ce tableau fait référence à trois perspectives liées à trois auteurs clefs. Sont mises en avant par Stolle les trois similitudes et différences de ces visions du capital social. On distingue trois approches en fonction de la définition, quels aspects des interactions sociales sont importants, quels bénéfices le capital social peut apporter aux individus ou aux systèmes et quelle est la prise de conscience de bénéfices de la part de ces acteurs. Chez Putnam apparaît l’importance des normes de réciprocités. Coleman définit les différents aspects de la structure sociale qui donne différentes ressources aux acteurs afin de satisfaire ses intérêts. Pour Lin, le capital sociale est vu comme l’investissent dans des relations sociales avec un retour sur le marché.

Dans un cas comme dans l’autre, l’idée de base est que le capital social est le fruit d’un ensemble de relations qu’on peut avoir avec différents groupes, personnes ou encore institutions.

Sources du capital social

Le schéma suivant concerne les sources et les conséquences du capital social. Il faut d’abord s’intéresser aux sources, à savoir d’où vient le capital social. C’est la perspective dominante aujourd’hui. L’idée est que le capital social ne vient pas seulement de la société civile, mais aussi de manière beaucoup plus verticale, venant aussi de l’État. L’État peut aussi produire du capital social.

Portes, A. (1998). “Social Capital: Its Origins and Applications in Modern Sociology”. Annual Review of Sociology 22: 1-24.

Ce qui est important dans ce schéma, issue de l’article Social Capital: its origins and applications in modern sociology publié en 1998 de Portes est qu’il distingue la définition, à savoir ce qu’est le capital social, de ses sources, ses origines et de ses effets, mais de façon un peu mélangée.[8] Le résultat est que sur le plan empirique, cela devient difficile à étudier.

Pour Portes, il faut distinguer la définition de ces sources. Le capital social peut venir de différentes choses et il faut distinguer la définition et les sources de ses conséquences. Il y a également une distinction entre les sources de type expressif et les sources de type instrumental, à savoir le capital social comme une fin en soi ou comme découlant d’un échange basé sur les intérêts réciproques. Il faut également regarder ce que sont les conséquences comme le fait Portes. Selon Portes, la littérature s’est intéressée seulement aux sources positives.

Il faut distinguer la définition du capital social par ses origines et par ses conséquences. Parmi ses origines, il y en a plusieurs comme l’État, la société civile, des sources de type instrumentales, à savoir les motivations qu’on les acteurs pour s’engager dans des relations sociales qui vont ensuite produire du capital social. Ces raisons peuvent être de type expressive, identitaire, ou alors instrumental et d’échange. Il faut également rendre compte des conséquences positives, mais aussi négatives du capital social.

Types de capital social

Le capital social a été étudié dans plusieurs contextes afin d’étudier le comportement politique, mais il y a un sous-domaine ou un domaine d’étude qui s’intéresse en particulier en Suisse à l’étude de l’engagement des étrangers ou des immigrés. De nombreux travaux sont fait dans ce contexte, en particulier et pas seulement, on utilise une distinction proposée par Putnam lui-même. Cette distinction se fait entre trois types différents de capital social :

  • bonding : ce type de capital est constitué par la valeur attribuée aux réseaux sociaux qui relient des groupes socialement homogènes.
  • bridging : valeur attribuée aux réseaux sociaux qui relient des groupes socialement hétérogènes. Pour Putnam, c’est ce capital qui permet de faire le pont entre des groupes différents.
  • linking : c’est le capital social qui relie de manière verticale les institutions à la société civile. C’est la valeur attribuée aux réseaux sociaux qui relient des groupes sociaux aux institutions politiques.

Ces différents types de capital social ont des impacts différents sur l’explication de la participation politique.

Capital social y participación política de los inmigrantes: un modelo

Jacobs, D. et J. Tillie (2004). “Introduction: Social Capital and Political Integration of Migrants”. Journal of Ethnic and Migration Studies 30: 419-427.[9]

Una serie de investigadores se han interesado en tratar de explicar la participación política de los inmigrantes. Es un modelo de análisis de trayectoria, también conocido como modelo de elección causal, en el que se quiere explicar una o más variables independientes. Se trata de investigadores que partieron de la crítica de Putnam de que el capital es esencialmente una propiedad del sistema y que es la densidad de las asociaciones lo que da un indicador de la calidad o cantidad de capital social que existe en una sociedad determinada. Para estos investigadores, no es sólo eso. Lo que es importante, especialmente para explicar el comportamiento político, es precisamente la medida en que este capital social a nivel sistémico se traduce en un recurso individual que puede o no ser propiedad de los actores. Aparecen variables de control y variables de capital social medidas a través de la pertenencia a asociaciones voluntarias. Sin embargo, existe la idea putnamita de que el capital social está constituido por la pertenencia a asociaciones. Hay una distinción entre "pertenencia étnica" y "pertenencia interétnica", que Putnam denominó "vinculación" y "puente". Es una aplicación de esta distinción al estudio del impacto de la inclusión de los inmigrantes en las asociaciones en su participación política.

Capital social y participación política de los inmigrantes: resultados

Jacobs, D. et J. Tillie (2004). “Introduction: Social Capital and Political Integration of Migrants”. Journal of Ethnic and Migration Studies 30: 419-427.[9]

Esta tabla resume el diagrama anterior. Para los cuatro países, hay diferentes variables. Podemos ver que en cada país la pertenencia étnica es algo que explica la participación. Los inmigrantes que son miembros de asociaciones que proporcionan un capital social delimitado tienen más probabilidades de participar que los que no lo son.

En lo que respecta a la participación política de los inmigrantes, el capital social, medido en cualquier caso a través de la pertenencia a asociaciones, es importante e incluso crucial, pero no es tanto el tipo de capital social lo que explica la participación, sino que es el hecho de ser miembro de una asociación y obtener capital social de esta pertenencia asociativa lo que promueve la participación. El modelo de voluntarismo cívico, con Verba, dice que la pertenencia a asociaciones no da capital social, sino que da capacidades cívicas que luego podemos poner a trabajar en nuestra participación.

Anexos

Referencias

  1. [Marco Giugni - UNIGE
  2. Marco Giugni - Google Scholar
  3. Marco Giugni - Researchgate.net
  4. Marco Giugni - Cairn.info
  5. Marco Giugni - Protest Survey
  6. Marco Giugni - EPFL Press
  7. Marco Giugni - Bibliothèque Nationale de France
  8. Portes, A. (1998). Social Capital: Its Origins and Applications in Modern Sociology. Annual Review of Sociology, 24(1), 1–24. https://doi.org/10.1146/annurev.soc.24.1.1
  9. 9,0 et 9,1 Jacobs, D., & Tillie, J. (2004). Introduction: social capital and political integration of migrants. Journal of Ethnic and Migration Studies, 30(3), 419–427. https://doi.org/10.1080/13691830410001682016